<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714</id><updated>2012-01-27T08:32:52.854-08:00</updated><category term='Información'/><title type='text'>Ejercicio TR</title><subtitle type='html'>Un lugar de reunión de la comunidad TR y para todos los amantes de los relatos que quieran compartir ideas, experiencias, retos, debates... En definitiva, un lugar común para aprender y divertirse.
¿Aceptas el reto?
No es a ver quién lo hace mejor... sino simplemente si te atreves a hacerlo.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>135</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-8147979550878857988</id><published>2012-01-27T08:24:00.000-08:00</published><updated>2012-01-27T08:32:04.591-08:00</updated><title type='text'>Por los beneficios</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size:12px"&gt;&lt;p id="internal-source-marker_0.10911234667868841" style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Martos se hace una pregunta: "¿Qué sucede cuando sólo se busca el beneficio personal? Bien pudiera ser esto..."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Se  palpaba la tensión en la sala de juntas. Los presentes, incapaces de  soportarla, evitaban cruzarse las miradas. Unos miraban y remiraban en  sus papeles como si buscaran en ellos el alivio que necesitaban. Otros  incómodos, se revolvían en sus asientos, tamborileaban con los dedos, se  cruzaban y descruzaban las piernas… Los más sosegados, se abstraían del  enrarecido ambiente fijando la vista en algún punto indeterminado  enfrente de ellos o perdiendo su mirada en un infinito que sólo ellos  podían ver. Todos aguardaban expectantes, sin atreverse a romper aquel  ominoso silencio. Nadie se decidía a romperlo, aunque sabían que no  presagiaba nada bueno. De vez en cuando, una posecilla nerviosa rompía  la pesada calma. Entonces, sin excepción todas las miradas se clavaban  en el causante de tan estentórea interrupción. Éste, abochornado por su  desafortunada intervención, se disculpaba en silencio con la mirada,  mientras suplicaba para sus adentros, como hacían todos los demás, que  alguien interviniera en serio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Para  ser del todo sinceros, no todos los presentes aguardaban en tensión. Al  fondo, presidiendo la mesa, el Sr. Urrutia, leía perezosamente el  voluminoso y completo informe de viabilidad de la empresa. Ya lo había  leído y estudiado con detenimiento antes de asistir a la mesa de  negociación, pero estaba disfrutando del momento. Los tenía a todos a su  merced, arrodillados bajo sus pies, podía exigir lo que le diera la  gana por muy alocado o exigente que fuera… ¡Ah! ¡Qué dulcísima sensación  era aquella! No era la primera que la experimentaba, como propietario  de la empresa, estaba acostumbrado a ejercer el poder y actuar con  autoridad con sus subordinados. Pero ahora, ahora no tenía solamente a  sus trabajadores bajo sus pies. Tenía todo un pueblo, más que eso, toda  una comarca rendida ante él. Los representantes de los ayuntamientos,  alcaldes y algún político de cierto postín estaban a su derecha. Los  socios, accionistas y comerciantes a su izquierda. Los representantes  sindicales, ingenieros y trabajadores al fondo. Y todos sin excepción  aguardaban sumisos y expectantes para conocer su decisión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Y  no era para menos, el señor Gustavo Adolfo Urrutia y Garmendia era el  dueño de la fábrica. La fábrica que daba empleo a más de dos mil obreros  y que generaba infinidad de riqueza en la región. Bajo su sombra,  habían prosperado multitud de negocios pequeños. Negocios que habían  atraído a banqueros e inversores y con ellos los pueblos de la comarca  habían prosperado y crecido. Un nuevo juzgado y dos escuelas y hasta un  instituto recién construidos daban fe del rápido crecimiento  experimentado tras la construcción de la fábrica hará ya algo más de  cincuenta años. Sin embargo, la situación actual era completamente  diferente. La fábrica iba a ser trasladada. La búsqueda de mayores  márgenes de beneficios aconsejaba su reubicación en un país extranjero.  No es que la fábrica actual hubiese dejado de ser rentable, lo seguía  siendo. Pero en la futura ubicación, los sueldos serían más bajos, las  materias primas un poco más baratas y los gastos de construcción,  quedarían rápidamente amortizados. Es más, con un poco de suerte hasta  recibirían subvenciones gubernamentales que le permitirían erigir la  nueva factoría sin invertir un céntimo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  decisión, por supuesto estaba tomada. A pesar del nuevo plan de ajuste,  de las facilidades prometidas por los alcaldes y las diputaciones,  obtendría mucho más beneficio si trasladaba la fábrica. Es cierto que  con aquel nuevo plan de ajuste, el margen de beneficios aumentaba  considerablemente. Seguramente la planta seguiría siendo rentable otros  cincuenta años más sin tener que invertir demasiado en mantenimiento.  Pero aquello no le importaba al señor Urrutia. Al señor Urrutia poco o  nada le importaba que el cierre de su factoría sumiera a más de veinte  mil personas en la miseria. Sí no solo los dos mil empleados con sus  familias perderían su fuente de ingresos, los pequeños negocios también  la perderían y sin ellos… Bueno, calificarlo de desastre sería poco. Mas  como hemos dicho, nada de aquello le interesaba al señor Urrutia que  sólo tenía en mente una palabra: Beneficios. Nada estaba mal, si se  obtenían beneficios y éstos cuanto mayor fuesen mejor… Así pues la cosa  estaba clara. La factoría sería trasladada a finales de año, los pingues  beneficios que obtendría con su traslado así lo justificaban… Sólo  importa el beneficio, dijo finalmente cuando explicó las razones del  temido cierre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Sólo  importa el beneficio, el infame lema se extendió por el pueblo como una  plaga. El señor Urrutia, antaño benefactor, los había condenado a la  miseria por ansiar mayores beneficios. Nada más importaba, ni el bien ni  el mal, sólo el provecho que uno pudiera obtener. Y la insensible y  cruel consigna se grabó indeleble en la mente de todos los habitantes de  la comarca. Aquella filosofía hedonista y egoísta forjó el carácter de  toda la infeliz comarca. Así fue como Sergio vio cambiar toda su vida.  Tenía ante sí un luminoso porvenir, él como otros jóvenes se habían  formado en la escuela de maestría donde había adquirido las dotes que le  hubieran permitido ingresar en la fábrica. Pero tras la desaparición de  la misma, no solo él, también sus padres, familiares y conocidos habían  perdido el modo de ganarse la vida. Muchos se habrían ido ya en busca  de nuevas oportunidades. Sin embargo, no resultaba tarea sencilla  encontrar empleo ni siquiera marchándose. La prosperidad se había  tornado en pobreza y los jóvenes como Sergio malvivían haciendo chapuzas  y a veces, cometiendo pequeños hurtos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Sergio  tenía su pandilla, un grupito reducido de amiguetes con los que  compartía las escasas cosas que tenía. No lo hacían por verdadera  amistad o por altruismo. Pertenecer a una pandilla era el mejor modo de  asegurarte algo de protección y sustento. Así que era el beneficio  obtenido el que cohesionaba aquellos pequeños grupos de jóvenes  descorazonados. La ganancia, el provecho obtenido, era el motor que  movía aquella nueva sociedad mísera y codiciosa. La vieja fábrica les  proporcionaba refugio muchas veces. Una vez se desmontaron las enormes  máquinas, la factoría quedó a expensas de los saqueadores que acabaron  de llevarse todo lo que pudiera ser de utilidad en forma de chatarra.  Sin embargo, las paredes y el tejado seguían conservándose bien, de modo  que aquel seguía siendo un buen lugar para reunirse; un lugar discreto  para pasar un buen rato con los amigos, bebiendo cerveza y whisky  barato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Pocos  eran en el pueblo los valientes que se acercaban a aquellas naves  abandonadas. La pandilla de Sergio se encargaba de amedrentar o  escarmentar según el caso a los que osaban meter sus narices por allí a  determinadas horas. Por eso se sorprendieron tanto cuando vieron  aproximarse un coche cerca de la hora del crepúsculo. Del vehículo se  bajaron dos personas, dos estúpidos que no sabían dónde se estaban  metiendo. ¡Ya tenían cara al acercarse a la vieja fábrica como si aquel  terreno les perteneciera! ¡Niños ricos, ya les enseñarían a no presumir!  En cuanto se hubieran alejado lo suficiente del coche...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  noticia voló y se extendió como la pólvora, en unas horas todos los  habitantes del pueblo y las localidades circundantes se habían enterado.  ¡La señorita Teresa había vuelto con la intención de reabrir la  fábrica! La hija de Don Gustavo había decidido usar parte de su fortuna  en reconstruir la vieja fábrica donde se había criado. Su padre había  accedido a regañadientes, pero no podía negarle nada a la niña de sus  ojos. De modo que tras mucho insistir, la señorita Teresa había logrado  convencer a su padre para que le permitiera visitar la finca con un  ingeniero y estudiar el costo de la reapertura. Un cierto optimismo se  abría paso conforme los rumores se esparcían, ampliaban y en parte se  confirmaban. La habían visto por la mañana hablando con el alcalde y el  director del banco. Iban en un coche lujoso pero no ostentoso, todos  coincidían en alabar su sencillez y buen gusto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 71pt; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;-                     ¿Qué hacemos ahora?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 71pt; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;-                     Tenemos pasta… Vámonos de putas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 71pt; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;-                     ¿De putas? ¿Para qué vamos a irnos de putas cuando tenemos a una aquí mismo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  joven que presenciaba la escena firmemente atada y amordazada, abrió  desmesuradamente los ojos aterrorizada. Chilló y se revolvió desesperada  al tiempo que negaba con la cabeza. Como si eso sirviera de algo,  siguió contorneándose y chillando, mientras las ávidas manos de sus  secuestradores comenzaron a recorrerla. Aquello solo excitó aún más la  sucia lascivia de aquellos hombres enfebrecidos. Los miraba aterrada  intentando en vano recibir algo de misericordia. No encontraría piedad  en esos ojos llenos de lujuria. Era una batalla perdida pero no se  rendía, quizás tuviese algo de suerte, quizás alguien se apiadase de  ella, tal vez alguno de aquellos hombres recapacitara…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;El  bofetón le cruzó la cara pillándola de improviso. A su paso, despertó  mil hogueras en sus ya maltratadas mejillas. Un hilillo de sangre le  bajaba por la comisura del labio. Se calló y se calmó de inmediato ya  sabía lo que le esperaba. No habría ayuda, no habría clemencia, nadie  iba a recapacitar. Miró temblorosa a la fría navaja que con pulso firme  se acercaba hacia ella. Pasó ante sus ojos y después se fue presta a  cortar las ligaduras que la ataban por los tobillos. Chilló una vez más,  a sabiendas que su grito ahogado no sería escuchado por nadie. Chilló y  lloró y pataleó mientras aquellas manos desaprensivas la abrían de  piernas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;No  le veía la cara, borrosa por las copiosas lágrimas; pero ahí estaba,  dentro de ella. Quemándole las entrañas con su abyecta polla. La  penetraba con fuerza, clavándosela hasta el fondo; y con furia,  bombeándola sin descanso al compás de un ritmo frenético. La estaba  matando, parecía que la iban a partir en dos. Seguía gritando a pesar de  los bofetones, no podía hacer otra cosa, tenía que dar salida a la  lacerante angustia que palpitaba en su entrepierna. Tuvo suerte, se  corrió pronto, con un gruñido más propio de una bestia que de una  persona, el desaprensivo se vació dentro de ella. Se quedó un instante  dentro de ella apretándose como si no deseara separarse nunca. Y de  repente se salió de ella y se levantó tan bruscamente como había  entrado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Al  momento otro ocupaba su puesto. Éste como el anterior, comenzó a  follársela sin miramientos, buscando su propio y egoísta placer. El  dolor seguía sin remitir, las bruscas sacudidas a las que era sometida,  los incesantes pellizcos y manoseos, las hostias que a veces recibía por  “no colaborar”, las rígidas ataduras que le forzaban las articulaciones  de manos y brazos… en definitiva, todo le hacía un daño atroz. Pero lo  que más le dolía era el alma. Aquellos hombres se estaban desfogando en  ella como si fuese un mero objeto. Como si ella no fuese nada. La  humillaban y vejaban como si eso fuese lo más natural del mundo, y eso  duele. Duele mucho más que un bofetón o un pellizco. Duele porque te  hace creer que no eres nada, que no vales nada, que no le importas a  nadie. Por supuesto, es mentira, tú sabes que es mentira; pero ¿por qué  se comportan así? entonces. El segundo estaba a punto de acabar, menos  mal, sus embestidas eran ahora más profundas y más acompasadas. Como el  primero, se quedó clavado dentro de ella mientras descargaba su mala  leche dentro de ella. Y como hiciera su compañero bruscamente se retiró.  Dejando lugar para un nuevo violador…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;El  tercero no parecía tan ansioso, no se dio tanta prisa al penetrarla. Lo  hizo con más calma, controlando la situación. Parecía más viejo y más  experto. Quería disfrutarla durante más tiempo, y vaya si lo hizo. Para  empezar, comenzó a jugar con sus tetas. Hasta ese momento, habían  permanecido ocultas por la chaqueta, la blusa y el sostén; pero ahora  forcejeaba por liberarlas de aquellas prendas. Las cuerdas con que la  habían atado le molestaban ahora. Pero sus compañeros que se dieron  cuenta de las lascivas intenciones comenzaron a ayudarle. Dejaron de  sujetarle las piernas, total ya no era necesario, y deshicieron un par  de nudos. Mientras, el viejo seguía con su parsimonioso bombeo, por lo  menos así no dolía tanto. Lo que no podían retirar, lo cortaban, al poco  apareció un pezón, después el otro. Una vez liberados, la lasciva boca  del viejo se amorró a uno de ellos, mientras su mano se paseaba por el  otro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Aquello  era peor, su maltratado cuerpo reaccionaba ahora con gratitud a las  falsas ternuras. Para su vergüenza, se le endurecieron sin querer los  pezones. El experto viejo, sabía cómo calentarla. Y al hacerlo, no  desaprovechaba la ocasión para insultarla y rebajarla. No era ella la  que se estaba excitando, no era ella. Pero su cuerpo seguía ignorándola y  continuaba traicionándola mientras se preparaba para una cópula que ya  se había iniciado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;El  viejo sonreía con sorna, sabía que estaba teniendo éxito. Decidió  acelerar el proceso, pronto se vendría de continuar así. Su mano se  deslizó a la entrepierna de la desconsolada joven y comenzó a machacarle  el clítoris. Sabía hacerlo, lo había hecho muchísimas veces y por lo  tanto estaba seguro de su éxito. Un leve rubor le confirmó sus  sospechas. La chica se debatía pero no parecía luchar sino acompasar sus  movimientos a los de él. Ella le rehuía la mirada, pero no importaba se  iba a correr de un momento a otro. Y así fue, sin poder evitarlo,  sintió como su cuerpo se tensaba, y en el clímax, una corriente de  doloroso bochorno. El alivio de la tensión no le supuso ningún placer,  sino mayor angustia y vergüenza. Si antes ya se sentía mal al ser  utilizada como un objeto, ahora la respuesta condicionada de su cuerpo  la hacía hundirse aún más. No necesitaba las burlas de aquellos hombres  para maldecirse. En realidad, no había sentido verdadero placer, ni  deseo, ni amor. Simplemente había experimentado un acto reflejo que la  asqueaba por las falsas interpretaciones del que era objeto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Afortunadamente,  las burlas duraron poco. El viejo no tardó en correrse una vez  consiguió su propósito. Y en cuanto dejó el sitio libre, un nuevo  villano ocupó su lugar, deseoso de gozar de la espléndida hembra que  tenía delante. Como los anteriores, buscando saciar su libido, sin  pensar en nada más. Y después un quinto, un sexto… perdió la cuenta pues  todos sin excepción la trataban igual. La cálida estrechez de su  maltrecha vagina los atraía como la miel a las moscas. Y ellos, sin  escrúpulos, se regodeaban maltratando su inocencia mientras saciaban sus  más animales y primitivos instintos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  joven se dejaba hacer, total ya había sido mancillada ni se sabe las  veces. Había dejado de patalear y gastar energías inútilmente. También  había dejado llorar, sus ojos sin mirar a ninguna parte se perdían en el  infinito a donde había huido su consciencia. Creía que ya había pasado  lo peor, que sólo debía aguantar un poco más de humillación y todo  habría pasado, como un mal sueño como una horrible pesadilla… No fue  así. De repente, sin mediar palabra uno de aquellos sujetos, le dio la  vuelta. Un agudo chillido salió de su garganta y se oyó perfectamente a  pesar de la mordaza, aquel malnacido le había reventado el ano de un  solo empellón. Volvieron las lágrimas, el maldito fierro que la  taladraba le quemaba las entrañas. Era un dolor agudo, incisivo,  constante; no cesaba, únicamente variaba en intensidad conforme se iban  sucediendo las estocadas. Trató en vano de zafarse al castigo, fue  inútil. Lo más que consiguió fueron nuevas cachetadas, más moretones a  la larga colección que ya tenía. Y cuando se vació éste, vino el  siguiente. Y así la rueda de horror e ignominia volvió a completarse una  vez más. Pero aún no habían acabado con ella…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Estaba  desecha, no podría aguantar nada más. Hasta se había desmayado. Pero la  habían reanimado con sales. No disfrutaban de una muñeca rota e inerme.  Disfrutaban con el dolor y la humillación y aquellos degenerados  parecían saber mucho de eso. El líder había vuelto a tener una idea  luminosa… Le quitaron la mordaza, total ya tenía la garganta en carne  viva y no podría gritar más. Decidieron darle uso también a la boca y a  su garganta. La usaban como a una muñeca rota a su antojo. Lo mismo  estaba limpiándole el sable a uno que montando con dos a la vez. A veces  boca arriba, otras bocabajo, de costado, uno por delante y otro por  detrás, hasta con tres y cuatro a la vez, los minutos se hicieron horas y  las horas años…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Cuando  se cansaron de ella, no quedaba ni rastro de la joven que llegara  confiada a la vieja fábrica. Era un simple bulto arrebujado con forma de  mujer. Era una mujer hermosa pero no lo parecía cuando mediada la  mañana la encontró la policía. Tan ajada estaba que costó reconocerla.  Dicen que uno de los policías vomitó al verla en aquel estado. De  inmediato la llevaron al hospital junto con el pobre ingeniero que la  acompañaba. A él también lo habían golpeado hasta desfigurarle la cara,  de hecho lo sorprendente era que estuviera vivo pero por alguna razón no  le habían hecho nada más. En cambio a la pobre Teresa… El señor Urrutia  fue informado de inmediato, y llegó enseguida todo lo rápido que le  permitieron los medios. Llegó furioso, lleno de ira y de miedo. Exigió  responsabilidades nada más llegar y se volvió mucho más exigente cuando  vio a su hija. Tenían que pagar por ello… Malditos bastardos, ¿Por qué  lo habían hecho?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  policía no tardó en capturar a los culpables. No fue difícil, la banda  de Sergio ni se preocupó por esconderse. Los muy estúpidos no sabían a  quién habían agredido. Estaban repartiéndose los beneficios cuando los  atrapó la policía. Allí en el calabozo mientras los interrogaba la  policía estaba el señor Urrutia. Inquieto, nervioso por no poder  desfogar su furia. ¡Malditos! ¿Por qué lo habéis hecho? ¿Por qué? La  fría respuesta le llegó de boca de Sergio, el joven al que él sin  saberlo arruinó la vida para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 71pt; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;-                      ¿No lo sabe? No existen ni el bien ni el mal, sólo  el beneficio… Y nosotros nos beneficiamos de ella… ya lo creo que nos la  beneficiamos…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt;&lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Los  dos habían buscado el beneficio egoísta sin tener en cuenta nada más.  Los dos se habían beneficiado, y los dos pagaban por ello. Pero entre  tanto, otros muchos pagaban por su insensato egoísmo. Por el provecho de  unos pocos, pagaban los inocentes…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" dir="ltr"&gt; &lt;span style="font-size: 13px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Martos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-8147979550878857988?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/8147979550878857988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=8147979550878857988&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8147979550878857988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8147979550878857988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2012/01/por-los-beneficios.html' title='Por los beneficios'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-5324392067588284077</id><published>2012-01-23T07:19:00.000-08:00</published><updated>2012-01-23T07:20:42.974-08:00</updated><title type='text'>Cenizas del deseo</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Magela Gracia resume así su relato: "Si cuando llega la hora de escribir  mojo las bragas, porque te imagino a ti, y no a otro... no me tengas en  cuenta que tu rostro no conozca. Al fin y al cabo son sólo tus palabras  las que me follan"&lt;/span&gt;&lt;br style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Deseo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Puro, simple, inalterable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Hay  cosas que no se pueden fingir. Probablemente, este sentimiento, sea una  de ellas. Y ahora, mientras me miras, mientras me hueles, mientras me  tocas… Ahora no finjo. Soy tuya, tú me tienes alterada, tú me tienes  ardiente entre las manos viriles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Ahora, que sé quien eres… ahora sé para quien me excito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Mientras me imaginas como yo quiero que me sueñes…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Ahora te deseo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Si  esas yemas de los dedos que me marcan la piel con su ardiente textura  dejaran de perfilar mi figura atrapada entre tu cuerpo y la pared… te  seguiría deseando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Si  los párpados de esos ojos cayeran más despacio al recorrer mis  facciones contraídas por ese sentimiento traidor que me ha atenazado las  entrañas… te seguiría deseando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Si  la nariz que me roza el cuello buscando trazas de sudor, perfume y  restos de alcohol de la noche desenfrenada dejara de respirar sobre mi  piel, calentando los caminos que humedeces… te seguiría deseando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Hay  cosas que no se pueden fingir, y ahora me estás probando… Y sé que el  sabor que te llevas a la boca es de sexo… No puedo fingir mi sabor… y  tampoco quiero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;No me avergüenzo de desearte…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;No me avergüenza que me desees, seas quien seas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Si  ahora me humedezco bajo el hechizo de tu persona, ese detalle te lo  regalo. Si ahora mi cuerpo tiembla al pensarte, al imaginarte, al  hacerte patente a mi lado… a eso es a lo que me dedico, eso es lo que  hago, y de lo que me enorgullezco. Gracias a mi perversa mente estás  aquí conmigo, mirándome, oliéndome, tocándome… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Saboreándome… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Deséame, de eso vivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Me  gustaba que te encendieras como yo lo hago, porque así te fundías  conmigo en mis palabras. Me gustaba saberte empalmado tras las líneas  que te dedicaba, aunque fueras cientos de hombres al mismo tiempo  leyendo lo que escribía, aunque tu nombre se repitiera mil veces y nunca  acertara a imaginarte tal como eras. Aunque fueras mil hombres yo solo  imaginaba a uno. No te conocía, y probablemente tampoco lo necesitaba.  Me encantaba pensarte, con eso me bastaba… Hasta que realmente  apareciste en mi vida. Te imaginaba como quería hasta que te hiciste  patente en mi correo. Allí por fin te conozco, aunque me resistiese.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Un  nombre como miles de ellos, un mensaje como tantos. Algunos muy  acertados en el contexto en el que se escriben. Pero otros… otros me  mojan las bragas. Ese mensaje es el  que hace que te imagine a ti, y no a  otro, cuando me siento a rellenar la hoja con mi ingle y no con mi  cerebro, cuando  estoy excitada. A ti, que me hiciste estremecer cuando  simplemente me escribiste unas cuantas palabras. Para ti escribo, sin  conocerte. Para ti imagino, como escritora pornográfica. No me pidas  fotos, y tampoco las quiero. Mira mi cuerpo tal y como te lo describo,  conoce mi alma tal y como te la ofrezco; porque esa es la relación que  doy a mis lectores, aunque me muera por su cuerpo. O por el de otro…  solo por el tuyo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Pero  no… tú no podías hacerlo así. No podías conformarte. No me dejaste ser  solo la pornógrafa, quisiste que fuera la mujer. La que soy.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Ese mensaje… ese que cambió mi forma de escribir relatos… Ese mensaje me enviaste, y ese es el que guardo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Por él te deseo y me consumo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Por  él te escribo, por él suspiro y me excito. Por él reniego del resto.  Mala suerte tuve de abrirlo y encontrar tu ser en tus palabras. Desde  que soy tuya en la distancia, y me excito con la facilidad de una  colegiala ante el cuerpo desnudo no probado, mis dedos se deslizan  raudos a aparentar serenidad y madurez donde no la hay y no quiero  encontrarla. Demostrar indiferencia y no sentirla, morir por tu polla  sin tocarla. ¡Qué fácil era escribir antes, y qué duro es desearte  ahora! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;La  capacidad de tu mente de imaginarme como soy y no como me muestro… eso  me complica la existencia, y me hace transformarme en cenizas tras arder  en tu sexo. No querer haberme desnudado nunca hasta tal extremo, porque  mostrar más de lo que puedo es cruzar la línea que nunca debe ser  rebasada. Estar ante el precipicio y avanzar un paso; mirarte y decidir  entonces si merece la pena ese último instante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;¿Decidir sobre el deseo? ¿Quién puede hacerlo? Yo no puedo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Soy  pasional, ardiente e indecorosa. Soy sexo, así me siento. Me nublan los  sentidos tus cosas, y sé que hago lo mismo contigo. Mi entrepierna es  tuya desde el mismo instante en que me humedeciste, y para sentirla  siempre mojada sólo tengo que imaginarte, desnudarte, follarte…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;¡Cuántas veces lo habré hecho!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Besar  tu boca, morder tu piel, lamer tu polla… Abrir las piernas y dejarte  enterrar entre ellas las caderas. Dejarme follar sin reservas cuando  cierro los ojos, que se me escape tu nombre de los labios entreabiertos  cuando me toco y me corro. Probar mi sabor y saber que tú harías lo  mismo si estuvieras presente…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Imaginarte. Escribirte. Follarte. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Y después consumirme.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Cuando  sólo a mí me deseas, si es verdad que no me mientes cuando me hablas…  cuando eso pasa, y soy yo la que te calienta la verga aunque no me  tengas cerca… Cuando te excito, me excito contigo. Voy a creerte cuando  me dices que no buscas a otra, cuando tus labios me susurran en tus  letras que el calor del otro lado de tu cama se inicia cuando aparezco  yo en escena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Cuando  tu leche riega tus dedos con mi lectura quiero que sea el esperma que  me dedicas a mí, y no a otra, aunque nunca me hayas mirado a la cara.  Quiero tu corrida… en tu baño, en tu cama, en tu cocina… En el trabajo,  en el coche o en el coño de una furcia. Me importa poco donde te corras  siempre que sea mi nombre el que salga de esa boca pecaminosa.   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Yo  me excito al escribirte, al poner mi morbosa mente frente a la hoja en  blanco para que al leerme recorras mi cuerpo y me traspases el alma. Me  conoces así mejor que muchos de los que me rozan a diario, que me  saludan a la cara, que me toman de la mano. Porque a ellos no me entrego  como lo hago contigo. Y el resto de mujeres no te conocen sino por la  piel que cubre tus huesos, y eso es conocerte poco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Te creo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Voy  a afirmarlo por fin, que soy la única a la que quieres aferrada a tu  verga, con mi boca en el capullo hinchado, pasando la lengua probando tu  esencia. Voy a suspirar de gozo cuando me digas que en el coño de otra  anoche te derramaste y te escupió a la cara al decir mi nombre en ese  instante. Voy a dejarme pervertir por ti, y voy a hacer lo mismo  contigo. Seré el mejor de tus polvos si me lo permites, porque tú ya has  sido parte de mi mejor orgasmo. Grité tu nombre, a solas, en mi alcoba…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Y créeme tú, ahora…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Me  consumo en tus deseos, seas quien seas… No me importa si el que me  diste es tu verdadero nombre. No necesito saberlo, ni verte la cara, ni  tú verme las tetas. Me perteneces como lector y yo soy tuya como  escritora. Entre todos los que me escriben tú me clavaste tu daga. Entre  todas a las que leíste, fui yo la que calentó tu bragueta. En la  distancia, sin pretenderlo, pensaré en ti mientras levanto otras pollas,  y tú te correrás sabiendo que igual que tú, otras vergas me dedican sus  salvas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Acepta que me consuma…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Acepta mis cenizas…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;Magela Gracia&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-family: Arial; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-5324392067588284077?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/5324392067588284077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=5324392067588284077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/5324392067588284077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/5324392067588284077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2012/01/cenizas-del-deseo.html' title='Cenizas del deseo'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-2516616706607909977</id><published>2012-01-18T07:58:00.000-08:00</published><updated>2012-01-18T08:02:44.112-08:00</updated><title type='text'>M &amp; M… y sí, son unos bombones adictivos</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Capra4 relata una historia entre dos personas que tras su reencuentro  después de un tiempo separados no se preguntaron si hubiera sido mejor  salvar todas las distancias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Voy en el automóvil… me quiero alejar?… me duele, pero… seguro es lo mejor… ¿o no?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No estoy segura cómo me metí en esta  situación, si siquiera cuando comenzó,  menos aún si la deseo o no.   Supongo que una parte de mí la desea, de otra manera no habría  ocurrido.  Pero me incomoda, seguro que no está bien, quizás hasta sería  ilegal, no lo sé.   &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Tal vez tenga que tomar una decisión  además de manejar hacia no sé dónde y por no sé cuánto tiempo.  Pero esa  decisión sería la diferencia entre el riesgo de una nueva y buena vida,  y perder todo lo que tengo, que es una buena vida… extraño, muy  extraño.  No sé… ayuda!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Fue hace 17 años exactamente.  Conocí a  Michael cuando entré a la preparatoria, él ya estaba en segundo grado.  Recuerdo el primer día que lo vi, simplemente quedé hechizada: Su  sonrisa era limpia y espontánea, su humor ligero y agradable, su cuerpo  delgado y atlético al mismo tiempo, sus ojos claros, brillantes. Su pelo  castaño y crespo, su piel permanentemente bronceada… en una palabra:  guapísimo… irresistible (fero dos).  Pero no era que sólo alucinaba de  verlo y estar con él, era que me inyectaba de energía, su sola presencia  iluminaba mi día. Ah! Algo más:  su aroma me hacía seguirlo. Recuerdo  que me gustaba aspirar profundo para llenarme toda con ese delicado y  dulce olor a… a…  no sé.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Igual que Micky!...    ….&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Michael y yo nos hicimos novios,  fuimos  una pareja muy bonita y muy alegre por un par de años.  Pasábamos las  tardes juntos… nos gustaba salir el fin de semana a patinar… a tomar una  nieve… a andar en bici… incluso a ir a misa.  Todo momento era un buen  momento para compartir.   A su lado me sentía alegre, completa.  Me  encantaba que me besara con suavidad… tomándome por la cintura como sólo  él sabía hacerlo.  A veces me acariciaba al mismo tiempo la espalda y  todo mi cuerpo se invadía de ese confort seguro… el beso se hacía más  profundo… … sacaba su lengua y humedecía mis labios, y mi centro se  estremecía, todo ello me turbaba.  Quería seguir, explorar, saber que  había más allá. Pero me daba miedo, no quería arriesgarme, no quería  arriesgarlo, temía perder todo… todo a cambio de nada.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una tarde, en su coche, ya estando  oscuro, nos empezamos a besar.  No era la primera vez, pero si fue la  más intensa. La calle olía a jacarandas, se escuchaban las cigarras de  los tabachines. Era verano, pero aún así soplaba aire freso, pero en el  interior del auto empezó a hacer calor.   Sus manos empezaron a volar  por mi cuerpo,  primero la cintura, el vientre, la espalda. Luego las  piernas, los muslos, el vientre.  El calor se hacía intenso.  Mientras  yo sentía un cosquilleo en mi intimidad, acariciaba el cabello, el pelo  crespo, de mi hombre.  Tocó uno de mis senos, que recibían una mano por  primera vez.  La situación era tan dulce y tan audaz al mismo tiempo.   La sensación física tan agradable y el sentimiento de amor por Michael  hacía pensar que eso no podía estar mal, pensé que era el momento  correcto.  Recuerdo que en medio de las cariciás y los besos húmedos, de  las manos galopantes y por momentos del peso de parte de su cuerpo,  dejé de pensar.  Me mareó la sensación de ser poseída en mi intimidad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Respondí con besos apasionados, casi  violentos.  Nuestras lenguas se entrelazaron en una lucha frenética por  sentir, por dominar. No se bien que pasaba por la mente de Michael, pero  yo no estaba en control de mis acciones, lo que nos dominó fue el  deseo. Me acarició por debajo de la blusa,  no sé cómo pero mi top  desapareció.  Sentí sus dedos en mis senos. Atrapó mis pezones, los  masajeó con voluptuosidad. Sentí la humedad de su boca en mis areolas,  succionaba como si en ello le fuera la vida. El placer exacerbado en mis  pechos, más la sensación de alimentarlo, y el interés que Michael me  mostraba… me hizo ver el cielo.  Estaba sudorosa, invadida por las  ansias de conocer más, de experimentar sensaciones que apenas lograba  vislumbrar.  La ropa me estorbaba, la suya también, había que hacerla  desaparecer.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mis manos en su cuerpo, también se  sentía ansioso. Alternaba las caricias en sus hombros, su pecho y su  espalda con caricias en su cabello, su pelo  -¡cómo me excitaba su pelo  crespo!-. Bajé de la línea del cinturón, lo exploré. Se sentía duro,  caliente, interesante.  Notaba claramente el cuerpo de Michael respondía  a cada uno de mis movimientos. Era un mundo nuevo e imprevisto para  ambos. Mientras lo acariciaba y jugaba con su masculinidad cada vez más  caliente, nuestras lenguas exploraban cada centímetro de piel que  encontraban a su paso.  Sin duda la sensación era maravillosa.  Pero… de  pronto  sentí aquel líquido tibio en mi mano.   Su miembro estaba al  aire. Su cara la percibí por primera vez asustada o culpable, no lo sé  bien.   Volví en mí, yo también me asusté:  qué estaba haciendo?  Ambos  sabíamos que nos habíamos excedido, no se supone que fuera a ser así,  estaba planeado de otra forma  y no estábamos preparados para ello.  ¿Cómo habíamos podido perder el juicio de esa manera? … Sin más, le pedí  que me llevara a mi casa, no respondió, sólo encendió el auto y  condujo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En el camino de regreso no hablamos, al  dejarme en mi casa, apenas nos despedimos.  Pasaron días sin  comunicación. El tiempo fue pasando.  Me daba pena pesar en lo que había  pasado esa noche, lo que me avergonzaba más no era haber conocido el  pene de&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Un par de años después escuche que se  casó, no quise saber más.  ¿Cómo era posible que me hubiera olvidado  así?  ¿Qué lo nuestro no era para siempre?  ¿No habíamos conocido en  exclusiva nuestros cuerpos?.  Tal vez lloré una o dos veces.  Los  sentimientos se agolpaban y en ocasiones me torturaban: ¿no debía de  haberme entregado aquélla tarde y habernos casado unos meses después?   …   pero ahora no lo sabría,   era demasiado tarde.  Y me dolió.    &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo que fue un poco después de mi  cumpleaños 28.  Salí con un par de amigas de compras.  En el centro  comercial me quedé sentada en una silla tomándome una nieve mientras  ellas se probaban unos zapatos o veían unas bolsas o no sé qué cosas.    Estaba pensando en nada… cuando le miré…  era Michael… era yo. Nos  reconocimos al instante.  Sonrió, me pareció de pronto, igual que  siempre y sus ojos volvieron a brillar. Mi corazón dio un vuelco y se  llenó nuevamente de alegría. Por un momento pareció que no habían pasado  esos diez años. Su aroma era el mismo, su cabello también. …  Los kilos  no, estaba un poco gordo, y, ahora recordándolo, eso no me gustó.    Pero bueno…   ahí estábamos:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Hola Laura, -dijo con su voz de siempre&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Hola Micky. –le llamé, como a  veces, estando muy enamorada y contenta, le decía, aunque apenas  diciéndolo me arrepentí y no volví a llamarle así, creo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Qué bien te vez! No has cambiado nada!, -me dijo con sinceridad&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Reí, era el mismo encanto que me arrobó el día que le conocí.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Tú tampoco, casi. –dije, y los dos no pudimos contener la risa.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Fue una tarde genial, y una semana  genial, y varios meses de ensueño. La convivencia fue fluida y amable.  Los detalles eran tiernos y cariñosos.  El contacto físico que se había  interrumpido años atrás  se reanudó.  Creo que en un momento los dos  pensamos que había algo no finalizado, de manera que lo impensable, dado  que ya no éramos preparatorianos, podría ocurrir de un momento a otro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una tarde me invitó al cine y luego a  cenar. La velada fue maravillosa, en la cena no parábamos de  intercambiar miradas provocativas. En un momento me descalcé y por  debajo de la mesa acaricié su pierna con la planta de mi pie. Me encantó  notar su excitación. Nos hicimos algunas insinuaciones verbales me  dijo:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Nunca debí haberte dejado ir… al menos no aquella tarde.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Era terreno peligroso, pues fui yo  “aquella tarde” quien cortó abruptamente la situación, y nuestra  relación y futuro.  No me sentí cómoda, pero por lo visto se había  lanzado. Y yo también estaba dispuesta a lanzarme, contesté:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Me dejaste ir?  Quedó algo por hacer?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ahora fue él se descolocó, quizá  interpretó que yo me refería –sin ser cierto, por supuesto, pero así  funciona a veces la lógica masculina- al “liquidito” que mojó mi mano.  Contraatacó:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Bueno, no puedo avergonzarme de mi falta de experiencia, simplemente eras mi primera… todo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me dí cuenta de que yo no tenía nada que  reprocharle.  Éramos jóvenes, inexpertos, enamorados, sinceros e  impulsivos.  Ambos.   Lo que haya pasado fue responsabilidad de los  dos.  Así que compuse, pues me emocioné:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - No sé si decirte que esa tarde la he atesorado… realmente, por mucho tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ante mi rendición, echó su resto y con una sonrisa tiró:&lt;/p&gt;    - Ahora tengo un mejor lugar para estacionarnos,  y mi auto es más grande… y aprendí la lección…  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pudo parecer una invitación, y si lo  era, decidí que no la dejaría pasar, pero tampoco me iba a ofrecer el  caso que él no lo estuviera haciendo, así que solo contesté:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;     - Cómo decir que no a una oferta como esa!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; Mientras lo decía fije mi vista en él,   con mi mirada más profunda, sexy y provocativa. Luego, coquetamente,  baje los ojos.   Por lo que dijo después, es evidente que él sí había  hecho una oferta y que interpretó una aceptación en mí, pues sus  siguientes palabras fueron:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Nos vamos?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; De camino los dos estuvimos nerviosos  como preparatorianos,  alternábamos silencios con comentarios pueriles y  con sonrisas nerviosas.  Finalmente detuvo el auto… nos miramos a los  ojos… nos dimos permiso sin hablar… y me besó.   Y por supuesto después  me abrazó y sus manos viajaron a mí y las mías a él.  Michael fue en  extremo cuidadoso.  Con toda pausa y ceremoniosidad me invitó al asiento  trasero del auto.  Volvió a besarme. Sin ninguna prisa besó mi cuello,  mis hombros. Subió mi blusa y mi bra, todo muy despacio, y besó mis  senos para rematar delicadamente con mis pezones.  Los besó, los sorbió.  Los acarició con suavidad con su lengua. Después los contempló, su  mirada hizo un cumplido y alternó en cada uno de mis senos y pezones  boca y manos.  Me conmovió profundamente la ternura y suavidad de sus  movimientos, hasta ese momento todo era parsimonia y tranquilidad.    Después de un rato de tratar de esa manera mis senos, quise más; me  quité la blusa y el bra, y le despojé de la suya también.  Repetimos  caricias, besos, y estimulaciones con boca y manos, de manera cada vez  más acelerada.   &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; Creo que el control se perdió cuando  sentí su cuerpo sudoroso en contacto con el mío, también humedecido por  el fragor del encuentro; el calor corporal ya era elevado, y se disparó  la calentura. EL resto de la ropa voló y los besos se hicieron casi  desesperados: Retomamos donde habíamos dejado la ocasión anterior, pero  esta vez sin que Michael culminara.  Para delicia mía, se aseguró de que  yo alcanzara el clímax.  - Michael, - decía mientras acariciaba el pelo  crespo de su cabeza que se perdía entre mis piernas.   Su lengua  maravillosa recorrió mi intimidad, me saboreó y estimuló los puntos  correctos.  Mi humedad resbalaba por los muslos,  Michael se esmeraba en  la exploración de cada uno de los pliegues, de mi perlita expuesta e  hinchada que no podía soportar más: exploté en un mar de sensaciones,   como debió haber ocurrido  –quizá- la otra tarde.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El placer había sido enorme, pero  todavía no nos habíamos poseído completos. El pasaje iniciado en el otro  auto, el pequeño, no estaba culminado.  Jalé a Michael y lo llevé a que  se sentara en el asiento junto a mí.  Todavía quedaba duda de la  entrega… había que disiparla… lo necesitaba… lo monté a horcajadas,   descendí sobré él lentamente, mientras sentía su dureza avanzando.   Disfruté cada centímetro que se abría paso por mi secreter de mujer.   Fue increíble lo llena que se puede estar… quiero confesar que quizá  derramé una lagrima de la emoción, tal vez soy una sentimental.  …  Empecé el movimiento, arriba y abajo… circular, mientras acariciaba su  pelo crespo.  Fui acelerando el ritmo conforme se construía mi  excitación que crecía en espiral al mirar sus ojos que no se separaban  de los míos. … La velocidad se hizo frenética, la ansiada consumación de  nuestro amor que había comenzado hacía tantos años estaba  completándose:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Así Michael, sí Michael…  sssí,   ohhh, sssí.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Comenzó nuevamente mi explosión; Michael  me sujetó con fuerza y me ancló empalada como siempre había soñado.   Mis contracciones debieron desatar en él la cálida culminación que  inundó mi interior.  Alucinante el estar anclada e invadida toda por las  palpitaciones que cimbraban nuestros henchidos sexos.  … Me besó con  suavidad el pecho, me besó con dulzura la boca.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ohh! De lo que me había perdido!    (Naahhh… sé que aquella primera vez no hubiera sido con la intensidad  serena que ésta fue, pero acariciar la idea es tentadoramente  romántico).&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;…&lt;/p&gt;Para los dos era evidente que estábamos destinados a ser pareja. Las cosas habían vuelto a ser como antes, o casi.  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Michael se había casado, y enviudó al  poco tiempo.  Tenía un hijo de siete años.  Su viva imagen. Un chico  alegre, respetuoso, inteligente.   No lo conocí aquella tarde, sino  hasta dos fines de semana después. Michael me dijo:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Es hora de que conozcas a Micky, verás que se van a llevar bien.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; Yo me sentía temerosa:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;     - Y si no le agrado?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Cómo crees!   Tú le agradas a todo mundo, porque simplemente eres agradable, - me tranquilizó.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; La verdad es que no tuvimos problemas.   Al poco tiempo Michael y yo nos casamos e hicimos una familia, yo diría,  normal. Ya no tuvimos más hijos.  La vida con Michael ha sido muy  estable, pero ciertamente no espectacular.  El es conservador y  relativamente serio. Aunque mi esposo tiene personalidad, la verdad es  que a veces siento que no soy muy importante para él.  Eso ha hecho que  quizá la relación se enfríe un poco.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;¿El sexo?  Escaso… más o menos bueno.   Se supone que no me pudo quejar, puesto que ocurre cuando yo quiero, y  Michael se esfuerza por cumplir; de manera que si tengo ganas, puedo  quedar satisfecha.  Bueno, la verdad es que él siempre está dispuesto…   pero…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Micky en cambio es cariñoso y  servicial.  Heredó el buen tipo de su padre y por lo visto la afabilidad  de su madre.  De sus siete a sus catorce años, la convivencia fue más o  menos de madre-hijo.  Por poner un ejemplo,  a Micky no le importaba,  cuando se iba a meter a bañar, desnudarse frente a mí.  La verdad es que  en ese sentido yo nunca pensé en él como mi bebé.  Cuando se desnudaba  evitaba mirar, al menos de frente, con naturalidad.  Debo confesar que  sí me daba cierta curiosidad cómo se iba desarrollando, desde luego era  guapo.  En alguna ocasión al levantarse a través del pijama se notaba su  erección que el portaba con naturalidad, pero a mí me desconcentraba  definitivamente.  Pensándolo, creo que en ese sentido siempre he estado  consciente de que él es un hombre y yo una mujer.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En una ocasión, Micky tendría quizá unos  12 años, estábamos, estábamos una tarde los dos viendo televisión en el  sofá.  El reclinó su cabeza sobre mi cuerpo.  Con toda naturalidad, la  coloqué sobre mi regazo y en un momento ya estaba acariciando su  cabello.  Noté que él estaba disfrutando porque se reacomodaba  continuamente y hacía leves ruiditos, como “ronroneos” con su boca.   Pero quien de repente perdió la tranquilidad fui yo.  Al voltear hacia  abajo vi claramente que Micky se acariciaba levemente por sobre el  pantalón y su erección era notoria.  Me quedé de piedra.  No sabía si  continuar acariciando, si reprenderle,  o si levantarme e irme de ahí.    No sé porqué opté por la menos razonable de las opciones: continué  acariciándolo, pero con más decisión: alternaba su cabello con su pecho,  su espalda y su vientre.   Wow!...&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No llegó a más esa tarde, pero recuerdo  que me sentí culpable por haber pensado como pensé y haber actuado como  lo hice.  Micky no parecía haber notado nada, de manera que pasados dos  días le quité importancia al asunto.  La situación, con variantes, se  repitió indefinidamente.  Además de ello, no era raro que en casa yo  llegara por detrás de Micky y le abrazara.  Pero algunas veces que él  hizo algo similar conmigo, se me cortó la respiración. Notaba que en él  no había malicia, pero tal vez en mí…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Por todo esto, me dio tristeza cuando lo  mandamos por un año a un internado en el extranjero para que hiciera el  primer año de preparatoria y “perfeccionara el inglés”.   Desde el  momento que supe que se iría, me sentí nuevamente abandonada.  En esos 6  años lo había llegado a querer lo como a un hijo.  Después de todo,  esos años jugué con él, reí con él,  lloré con él.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - No estés triste Laura –nunca me ha  dicho mamá, siempre me ha llamado por mi nombre, lo cual no le  reprocho. –regresaré pronto… y te llamaré todos los días… bueno, cada  semana.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los dos reímos, la verdad es que ese muchacho llenaba mi vida.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Sí, hazlo!, -de dije, - te voy a extrañar mucho, porque ya sabes que te quiero&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Y yo a ti, - sonrió mientras me miraba con esos ojazos brillantes, y ese día, vidriosos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ciertamente iba a extrañar a ese pequeño  de 15 años, bueno, ya no tan pequeño pero sí casi un niño, mi niño.   Esos 12 meses se nos hicieron eternos. Michael y yo no tuvimos hijos por  razones que no viene al caso explicar ahora.  El sexo se hizo todavía  más esporádico, pero no malo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Faltaban tres semanas para que volviera  Micky. Limpié su cuarto, arreglé su ropa, fui a comprar ingredientes  para cocinar sus platillos favoritos, puse plantas y flores nuevas en la  casa, fui al salón de belleza (¡?).  Hasta soñé con él y con su  llegada, mi niño –que ahora entraría a segundo año de preparatoria.   Fuimos a recibirlo al aeropuerto: yo no puede hablar:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Micky, ¡cómo has crecido,- dijo su padre mientras lo abrazaba&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cierto que había crecido mi “niño”,  abrazados, viéndolos así, tenía exactamente la estatura de Michael.  Y  no pude evitar fijarme también que su cuerpo era delgado, pero atlético,  justo el que tenía su padre cuando lo conocí, cuando –recordé- me  enamoré de él. MIcky era –o lo ví como- todo un hombre. …   Me miró, me  pareció que se iluminó su rostro –o fue el mío- y se dirigió hacia mí  con voz emocionada al mismo tiempo que profunda:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Hola Laura!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me abrazó, no atiné a decir nada, ni  siquiera a devolverle el abrazo bien.  Sentí que quien me hablaba era mi  hombre.  Me sentí como aquella jovencita de primero de preparatoria,  que quedó hechizada cuando vió a aquel apuesto joven y se enamoró a  primera vista.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me sentí intimidada por… ¿mi hijo?   ¿Micky? ¿Michael junior, o más bien “reloaded”?. ¿o un Micky nuevo,  mío?  Todo el camino no hablé, sólo lo miraba y cuando él dirigía su  vista hacia mí, yo inexplicablemente la evitaba… su aroma…   su sonrisa…  su cabello crespo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pasaron los días y yo seguí desbordada.  Le pedía que me volviera contar sus anécdotas, los paseos, sus amigos.   Algo me decía que además de su estatura, algo había cambiado en él.  Me  parecía que ahora “sabía de mujeres”. No sé bien qué me hacía intuirlo,  pero lo llevé a esa conversación:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Bueno, la verdad sí.  Conocí a esta niña, Amelie.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - ¿Quién? ¿cómo?, -me sorprendí interrogándolo: - ¿y qué hicieron? ¿no se van a volver a ver verdad?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En sus ojos y su silenció leí que habían  intimado.  MI expresión debió haber sido de turbación o de tristeza o  de no se qué, porque el notó algo y me dijo con vos suave, como justificándose ante mí:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;     - Calma Laura….  me dí cuenta que es muy inmadura, no le volvería a llamar…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; ¿Qué me había querido decir?   Que las  jóvenes de su edad no eran para él y que prefería mujeres mayores?.  Me  extrañó quedarme pensando así.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; A partir de ese momento, definitivamente  noté que la mirada de Micky había cambiado. Tengo la inequívoca  sensación de que cuando yo me muevo por la casa,  él mira mi cuerpo, se  fija en mi escote, desde atrás se fija en cómo balanceo para él mi  trasero… … ¿qué digo?  ¿lo balanceo para él?.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; Desde que regresó Micky, de eso hace dos  semanas, mi humor es otro.  Canturreo todo el día, me he ido a comprar  ropa nueva, más juvenil y entallada.  Michael y yo hemos estado haciendo  el amor casi todos los días, con la animosidad con qué hacíamos de  recién casados.   No pierdo la oportunidad de acariciar su cabello, de  pellizcarlo a la pasada, de rozarme con él.  Parecería que ando por la  casa con una permanente excitación, y eso me ha tenido un poco,  turbada.  En cuanto a Micky, me gusta y me excita un poco que esté  atento a ver si mi ropa transparenta mis pezones.  Me he sorprendido al  darme cuenta de que por las mañanas salgo con una bata ligera y corta  sin pijama abajo; y que me planto frente a él en todas posiciones,  incluso me inclino para que sus ojos tengan acceso más cómodo.  Ël no  disimula: busca mirar mi cuerpo. Incluso se acerca a percibir mi  aroma…   ¡me encanta!!!  Oh MIcky!!!   …    Pero lo que pasó anoche…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Por la tarde que Michael se fue a  trabajar, nos quedamos con Micky viendo la tele.  La película trataba de  una maestra que se encapricha con uno de sus estudiantes y pasa mil  peripecias para seducirlo.  La verdad que ni la trama ni la actuación  eran muy buenas, pero me sentí muy incómoda –o más bien celosa?- por el  tema y en un momento dije:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Esa lagartona!   Ya viera!   Quesque querer seducir al estudiante!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Calma Laura…   hoy en día eso es muy natural… no pasa nada… le puede pasar a cualquiera, -dijo, y completó&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Además, tiene derecho a buscar su felicidad no?  Y si además puede ser la felicidad de él,  sería injusto negársela no?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Hubo algunas escenas tórridas de la  maestra con el muchacho.  Esto no tendría nada de nada, si en ese  momento no me hubiera dado cuenta que me empezaba a humedecer.  Un  cosquilleo se apoderaba de mi intimidad.  Se podría pensar que mi  excitación era independiente de Micky, pero me sorprendí de que yo  estaba buscando con mi mirada su entrepierna con la esperanza de que  estuviera en ristre.  Por si fuera poco, yo había llevado una mano a uno  de mis senos y lo rozaba ligeramente sobre la ropa …  masajeaba mis  senos imaginando que ¡era él quien lo hacía!... mientras estaba  acariciando su cabello, su pelo crespo… de Micky como hacía cuando…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me levanté sin decir nada, salí a  manejar y distraerme un rato.  Fui de tiendas… Pasé por una de lencería y  me compré, como hacía muchos años que no hacía, un conjuntito de ropa  interior “de dormir” muy sexy, revelador en color rojo, me sorprendí  preguntándome: “- le gustará a Micky?. - ¿a quién me refería?.  No pude  evitar fantasear sobre regresar a casa y presentarme frente a él  vistiendo solamente esa ropita,   y él, fascinado con la escena, se  acercaba a mirarla de cerca, y luego se atrevía a bajar un tirantito,   luego el otro mientras besaba mi hombro y con su mano aprisionaba mis  senos,  los estrujaba y su lengua húmeda y caliente me…  ¡basta!!!!!   ¿Qué me pasa????   ¡es mi hijo!!!!!!!   ¿o no?   Bueno, realmente no lo  es…. pero…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Llegué a la casa.   Oí a Micky en su  habitación,  estaba oyendo música…  tal vez estaría en bóxers… ¿y eso  qué?.   O estaría sin ropa?   …  ¡deja de pensar en eso!    Es tu  hijo!   Bueno… no lo es realmente.  &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me dio calor. Me metí a bañar.  Me toqué, pensé en él…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ya no quise salir de la habitación. Me  encerré desconfiando de mí misma.  Michael llegó y me encontró en la  cama con el conjuntito.  Por lo que me dí cuenta le encantó. De  inmediato se dirigió hacia mí y no se acordó de cenar. Me susurró:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - A que se debe la ropita?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Te estaba esperando&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Así voy a venir más temprano&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Bueno, no es necesario…   te espero de todas formas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Yo no estaba para conversaciones. Toda  la tarde había sentido el fuego en mi interior,  quería desahogarme con  ternura y hacer el amor salvajemente.  Lo atraje hacia mí y nos fundimos  en un beso apasionado. Revivimos aquella escena del coche.  Apenas  masajeaba y besaba mis senos yo ya emitía mis primeros gemiditos de  placer:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Más,  más&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - Estás lista?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - No lo sientes?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No describiré cada detalle aquí,  sólo  diré imaginaba que un cuerpo esbelto era quien me cabalgaba, que grité  en el paroxismo del placer, sin importarme - o al revés, intentando –  que oyera alguien más en la casa el escándalo de mi expresión sensual.  Mi cuerpo se arqueaba y mi centro vibraba a la frecuencia de su  virilidad,  yo acariciaba su cabello preparatoriano, pelo crespo, y  gemía sin control:&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;    - ¡¡¡¡¡Sí Micky, sí.  Sí,  así Micky!!!!!!!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Michael también alcanzó un orgasmo  espectacular.  Estoy seguro que todo el barrio me oyó (¡qué decir de  Micky, imposible que no escuchara)  Nos dormimos sin decir nada más,   sólo abrazados.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Eso fue anoche, hoy, voy en el automóvil… me quiero alejar?… me duele, pero… seguro es lo mejor… ¿o no?&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sé que voy a regresar muy pronto.  Amo a  mi marido, sé que él me ama..  … Tengo que encontrar la forma de volver  a la realidad y olvidar las fantasías insanas que no pueden conducir  más que a la locura y la desgracia.  Todo esto es mi mente que me juega  una mala pasada.  Michael y yo vamos a envejecer jutnos…  Micky  encontrará una “Amelie”, y se casará con ella.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Michael y yo vivimos en pareja.  …   Micky y yo, en mundos paralelos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Relato dedicado…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Agradeceré enormemente sus comentarios,&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Capra4&lt;/p&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span style="color: #ff0000; text-decoration: underline;"&gt;NOTA DE LA ADMINISTRACION DEL EJERCICIO:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="color: #ff0000;"&gt; &lt;span style="color: #ff0000;"&gt;Este  relato, es uno de los que posiblemente no cumpla la temática del  ejercicio al 100%, sin embargo al tratar el tema de la distancia y de la  frontera que dos personas no debían haber traspasado, se ha tenido en  cuenta que podría ser otra forma de ver esos afectos y &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #ff0000;"&gt;deseos de dos personajes a los que les separa algo insalvable.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-2516616706607909977?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/2516616706607909977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=2516616706607909977&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2516616706607909977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2516616706607909977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2012/01/m-m-y-si-son-unos-bombones-adictivos.html' title='M &amp; M… y sí, son unos bombones adictivos'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-331437621049218462</id><published>2012-01-17T01:36:00.000-08:00</published><updated>2012-01-17T01:37:01.215-08:00</updated><title type='text'>Lazos oscuros y desconocidos</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Garganta de Cuero nos cuenta la historia de Ana María, la Gata, una  hermosa prostituta, que comparte un lazo fuerte e irrompible con alguien  que no conoce y de la que jamás ha oído. Un lazo que la ha torturado  desde que inició su tormentosa vida sexual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     ¡Oh, si! ¡Oh, si! Mike… MIKE… sos una máquina, ¡un animal!… ¡Oh, si! ¡Dale más duro! ¡¡DALE, DALE!! &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡¡UUUFFFFF !!! ¡¡UF, UF!! Ana… Ana… Ana María…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡Dale! ¡Dale Mikey! ¡Soy tu perra, tuya!… ¡¡¡DALE DURO A TU PERRA AMOR!!!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La hembra estaba acostada y desnuda, con  las piernas abiertas en el aire y aferrada con fuerza a las sábanas.  Sus grandes senos se balanceaban violentamente de un lugar a otro  mientras que su vientre, plano y duro, dibujaba su six pack, pues tenía  los músculos totalmente tensados ante la intensidad de los ataques. Los  gruesos anillos de sus pezones emitían destellos bajo la suave luz de la  lamparita de noche. Estaba enrojecida y mojada, sufriendo al mismo  tiempo que gozaba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El semental estaba desnudo sobre ella,  con la piel enrojecida y cubierta de sudor, oyéndola gemir de placer,  sonriendo de satisfacción y pasándole encima sin piedad. Su enardecido  trozo de carne de 25 cm se metía sin contemplaciones hasta el fondo de  su sexo mojadísimo. Ella gritaba su placer cada vez que su él volvía a  ensartarla, pegaba de alaridos que retumbaban por las paredes de aquel  cuarto. Por eso es que él no la podía llevar a cualquier sitio a coger.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mike, el semental, era un hombre maduro  de piel blanca como la nieve, originario del Reino Unido. Era muy alto y  fornido, con un cuerpo robusto y musculoso, muy marcado aunque sin  parecer artificial; era rubio, velludo como un oso, usaba barba y bigote  y su cabello ya mostraba canas. Pero lo que más le llamó a ella la  atención el día que lo conoció, fue su tremendo falo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ella, por su parte, era podada La Gata  por el brillante e intenso color verde de sus ojos. Era una hermosa  joven de 21, de pelo castaño, corto, alisado y pintado de rubio rojizo,  lo que le daba un llamativo tono bermellón. Su rostro era bellísimo,  como esculpido en mármol, con rasgos aniñados y ese par de bellos  luceros a modo de ojos. Su cuerpo, de suave y sedosa piel blanca, estaba  hecho para el pecado, con pronunciadas redondeses capaces de quitarle  el aliento a cualquier hombre. Sus senos eran grandes y firmes, con  pezones puntiagudos en medio de aureolas claras y amplias. Lo traía  anillados por 2 gruesas argollas de plata. Más abajo poseía un vientre  plano, que marcaba los abdominales, y una cintura muy estrecha, con unas  caderas anchas y rotundas. Por detrás tenía un trasero grande, redondo y  firme, por delante mostraba su sexo totalmente depilado, por lo que no  podía ocultar una vulva carnosa y tierna. Su clítoris estaba perforado  por un piercing de platino, regalo de Mike. Finalmente poseía unas  piernas fuertes, largas y tornadas, como columnas de templo romano.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mientras, él continuaba botando contra  el cuerpo de su amante, viéndola embelesado al mismo tiempo, ese cuerpo  desnudo y mojado, estremeciéndose a cada embate suyo, le excitaba mucho.  Aparte le encantaba tenerla así, debajo de su cuerpo, entregada,  oyéndola gemir como una desesperada mientras le hincaba sin compasión su  gordo y largo pene. Y a ella la erotizaba sentirse sometida, ver el  fuerte y nervudo cuerpo de su amante sobre el suyo, metiéndole sus  dedos, o lo que tuviera a la mano, entre su cálida gruta, haciéndola  berrear con ganas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡¡¡aaaggghhh, ooohhh, mike,  mikey, dame duro mi maaachooouuuggghhh!!!! – sus gritos desaforados  volaban por todo el recinto. Pero La Gata no gritaba solamente por  placer, lo hacía también para acallar otra voz que la atormentaba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        &lt;em&gt;Padre nuestro, que estás en el cielo… sacrificado sea tu nombre… te piedad de mi… por favor…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡¡soy tu perra amo, tu perra sucia y de placer!!!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        &lt;em&gt;Padre… no escuches eso… saca los demonios que habitan en mi… cúbreme con tu manto de pureza y amor padre…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La pobre mujer había vivido, desde sus  15 años, atormentada por esa voz, que siempre aparecía en los momentos  menos propicios, condenándola por su vida licenciosa. Mike lo sabía… de  hecho era el único hombre que lo sabía. Y aún sabiéndolo, se enamoró de  esa muchacha.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Cambiemos… cambiemos de pose… – dijo él jadeando.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Si amor… lo que querrás… ¡¡¡pero cogeme como a una perra yaaaahhh!!!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        &lt;em&gt;El señor es mi pastor, a su lado nada me falta… &lt;/em&gt;– ¡mierda!, exclamó ella, ahora ya no era solo la voz beata, las “otras” se le habían unido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La Gata se concentró en no escucharlas,  se obligó a no hacerlo, forzó su mente a centrarse únicamente en el  placer que ese hombre le daba y en devolvérselo aumentado tanto como le  fuera posible. No podía fallarle, Mike era lo mejor que le había pasado  en su vida. Pero entonces pasó… ¡ZAP!… el primer relámpago de dolor le  cruzó la espalda… ¡ZAP!… “¡¡AAAGGGHHH!!”… ¡ZAP!… tres súbitas ráfagas de  dolor recorrieron su cuerpo, desde la nuca hasta la base de la cintura,  arrancándole dolorosos gemidos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mike se dio cuenta de ello, a pesar de  que ella ya estaba acostumbrada y hasta había aprendido a disfrutar con  ellos. La puso en 4 y se apresuró a penetrarla de nuevo y a retomar la  misma velocidad endiablada y la potencia devastadora del principio. Pero  en su premura derribó la pequeña lámpara de noche que iluminaba la  alcoba. “¡Noooohhhh!” gritó ella, la penumbra empeoraba aun más esa  tortura de las voces. De pronto La Gata se encontró en un recinto  amplio, iluminado por infinidad de velas. Estaba agazapada en el suelo,  sobre sus rodillas y sosteniéndose con una mano, mientras la otra se  hallaba metido entre sus piernas, acariciándole un sexo empapado y  peludo. ¿De quién era eso?… ella siempre se lo depilaba por completo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Pater, in manus tuas super  animam hæc pauper servus tuus, et torqueri daemonium luxuriae vitium. –  Ana María no tenía ni idea de qué significaba eso – Rogamus vos et  liberabit animam salvam eam sub pallio justitiae.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        &lt;em&gt;¡Noooohhh, déjenme en paz… malditos!&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se vio rodeada de extrañas figuras  encapuchadas, espectros oscuros que recitaban oraciones que ella no  comprendía con voces graves y retumbantes a un ritmo monótono. Y ella en  4 en el centro, desnuda y cubierta de sudor, frente a los pies de otro  espectro más, ataviado con una larga y vaporosa túnica blanca.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Ita fit secundum verbum tuum. –  contestó el coro de espectros y ZAP, ZAP, ZAP, 3 nuevos azotes fueron  descargados sobre su indefensa espalda.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡¡MIIIIIIIIIKE!!! – gritó ella desesperada y su amante se apresuró a prender la luz del cuarto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Si querés podemos parar cielo. – le dijo él, con su español con acento británico.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡NO!! ¡¡¡quiero que sigás  cogiéndome… quiero que me destrocés, que no me des tregua, que me hagás  gritar de tanto placer hasta que me vuelva loca!!! – Mike, sin estar  convencido y en contra de su buen juicio, le dio gusto. Sabía que cuando  su Gatita se ponía así no podía parar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre volvió a penetrarla con furia,  sujetándola de las caderas con una mano y del pelo con la otra,  jaloneándoselo sin piedad y metiéndole su grueso garrote con saña. Sus  senos se zarandeaban bruscamente bajo su cuerpo, toda ella se estremecía  ante cada acometida. Ella volvió a gritar, pero no era como antes, era  un grito más desesperado, más ansioso y lleno de furia. Su boca abierta  totalmente, derramando abundantes babas, y su ceño tensado le daban más  la apariencia de un berserker enloquecido que de una amante entregada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Las voces no se detenían, pero ella  estaba decidida, el orgasmo o la muerte, así lo veía ella. Y él,  obviamente, no la dejaría arrastrarse hasta su fin. Finalmente la  caliente y perdida prostituta estalló en un orgasmo apoteósico y  violento, como todos los que ella tenía.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¡¡¡mike, mike,  aaaaagggghhhh!!!! ¡¡¡¡¡me mueeerooouuuggghhh!!!!! – él tampoco aguantó  más y derramó los torrentes de su semen dentro del cuerpo de su hermosa  amante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ahí acabó el encuentro, siempre que  alcanzaba el orgasmo cesaban las voces, los rezos y los cánticos y todo  volvía a la normalidad. Aunque Mike habría estado encantado, ella no se  quedaba a recibir arrumacos, caricias ni besos, no esperaba palabras  dulces al oído ni promesas de amor eterno. La vida le había enseñado a  conformarse con el placer puramente carnal y con la satisfacción de ser  bien remunerada. Claro, con él las cosas eran distintas, aquel hombre  maduro, adinerado empresario, había visto en ella mucho más de lo que la  misma muchacha se hubiese imaginado… y no lo comprendía.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ana María, La Gata, se puso de pié sin  esperar recuperar el aire y se encerró en el baño. Se quedó temblando  junto a la puerta, con el corazón aun desbocado y sudando, ya no de  calor, si no que de frío. Despacio, como un prisionero dirigiéndose al  cadalso, se acercó al enorme espejo del lavamanos. Ya sabía que vería  allí, ya sabía qué encontraría… también que se le helaría la sangre por  enésima vez. Aun así caminó hasta quedar reflejada en él.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No era ella, ¡de nuevo era esa otra  mujer, la beata que le susurraba al oído, la mojigata que la condenada, y  que lo había hecho desde que perdió su virginidad hace más de 6 años!  Era ella, con su semblante marchito, sus ojos vacíos y esa gesto de  pavor en la cara. Lo peor de todo es que era igual a ella… ¡de hecho era  ella, solo que en una versión caduca y abandonada!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La mujer del espejo también tenía los  mismos ojos verdes brillantes, la misma piel blanca y la misma cara,  solo que la de ella se veía reseca y descuidada. Su cabello tampoco era  ni de cerca parecido, era largo, hasta la cintura, rizado y quebrado,  oscuro. Su cuerpo también cambiaba, si bien conservaba las mismas  proporciones de escándalo, era más rollizo y flojo. Sus senos era  enormes y ligeramente caídos, sus caderas más anchas y su vientre aguado  y flácido. Y su sexo, espesamente peludo. ¡Dios mío, ¿quién o qué era  esa mujer?!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La Gata no se quedaría mucho tiempo allí  encerrada, afuera estaba Mike y la estaba esperando, no podía hacerlo  esperar. Lo amaba, más de lo que podía expresar y sentir. Y lo que era  más raro, él la amaba de regreso, no lo podía comprender. Lo que si  comprendía perfectamente bien es que no podía perderlo, él era lo único  que la mantenía con vida…&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;.     .     .     .     .&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Y… Señorita Dawlish, ¿cómo estuvo su primer semana de estancia en nuestro instituto?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Muy bien, muy bien… he hecho  muchas amigas y me la estoy pasando súper… – “je, como si le pudiera  responder otra cosa a la madre superiora” pensó para ella misma.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Qué bien, qué bien… muchas  otras muchachas nunca llegan a adaptarse. – la anciana monja prosiguió  hablando, sin haberse tragado ni una sola palabra de lo que la niña le  dijo – Supongo que es comprensible, siempre he pensado que los internado  no son para cualquiera…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;“¡A esta vieja le gusta escuchar su  propia voz!” se dijo de nuevo. La pobre de Adele aun seguía maldiciendo  su suerte, su padre se empeñó en meterla a ese sitio dizque para que se  “reencausara”. Ja, ja, como si él fuera muy “encausado”, solo había que  ver la novia que tenía, la tal Ana María, La Gata. “Hija, ella era  modelo”… si, claro, “modelo mis narices” volvió a pensar, no es que  hubiese vivido mucho, pero la muchacha sabía distinguir perfectamente a  una modelo de una puta de lujo… como ella. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Aun así no podía dejar de sentirse feliz  que su papá la hubiese encontrado, llevaba ya mucho tiempo solo, Adele  hasta llegó a pensar que jamás se recuperaría de la muerte de su madre. Y  auque sabía que Ana María no era la mejor opción, a ella le caía muy  bien por su jovialidad y forma despreocupada de ver la vida, era justo  lo que su viejo necesitaba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No pudo seguir distrayéndose en sus  pensamientos pues la piadosa Madre Superiora era una zorra vieja y no  quería buscarse problemas con ella… por lo menos no tan rápido. De nuevo  volvió a maldecir su suerte y sintió que ardía de ira contra su papá…  aunque en el fondo sabía que era culpa suya, fue ella la que se empeñó  en meterse en problemas en su anterior colegio y hasta se hizo expulsar  por algo que, ahora lo sabía, no era más que un berrinche tonto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pero de pronto la voz de la anciana pasó  a un segundo plano, cuando a lo lejos vio un grupo de novicias  caminado. Aquello, en cualquier otro momento, habría sido algo carente  de cualquier tipo de interés, pero esa vez fue diferente, pues en medio  avanzaba penosamente una figura que parecía querer desaparecer. De  hecho, alguien tan perspicaz como ella no iba a pasar por alto que todas  las otras hermanas la rodeaban como si fuese el miembro más débil del  grupo, como protegiéndola. Y no fue sino hasta que estuvo junto a ellas  que la vio bien y se le heló la sangre.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¿Ana María? – le preguntó en  voz alta, pero fue como si hubiese dicho una blasfemia terrible, pues,  inmediatamente, todas las monjas se quedaron inmóviles.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¿Cómo… cómo le dijiste? – preguntó la Madre Superiora en un tono serio que no aceptaba evasivas… Adele tragó saliva.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Ah… es que… creo que la  confundí… – y si, era lógico suponerlo, pues a pesar de ser como 2 gotas  de agua, la joven monjita se veía pálida, ojerosa y más muerta que  viva.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¿Por… por qué… por qué me  dijiste así? – preguntó ella, y Adele sintió un escalofrío recorrerle la  espalda, hasta su voz era la misma.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Bueno… Ana María se llama la novia de mi papá…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y eso fue todo, la monja se volvió loca y  se lanzó contra la muchacha, gritando a todo pulmón: ¡Mike, tu papá es  Mike, tu papá se llama Mike! ¡Demonios del infierno, déjenme YAAAHHH!  Las otras religiosas se apresuraron a sujetar a la mujer y se la  llevaron lejos, a encerrarla dentro de su celda. Aún así sus gritos  desgarradores se escuchaban por todo el colegio, pidiendo piedad,  rogando por su vida y por su alma.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Por su parte, una Adele paralizada del  miedo fue llevada casi a rastras por la anciana hasta su oficina, en  donde la depositó sobre un sofá. Le pidió un te caliente y luego se  dirigió con ella.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Adele, tu y yo tenemos que hablar…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡Perdón… perdón… no sé qué pasó, de verdad… yo…!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Quiero que me hablés de la  novia de tu padre. – la muchacha no pudo evitar repara que la monja  tenía papel y lápiz en la mano.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¿De Ana María?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Si… quiero saber cómo se llama,  quienes son sus padres, dónde vive… ¡su edad, si, su edad es importante  junto con su fecha de nacimiento!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¡¿Y para qué quiere saber todo  eso?!… mire, de verdad que no sé qué pasó, yo la llamé así porque se  parece un montó, pero solo… no quise provocar tanto alboroto y… – un  brusco además de la mujer la detuvo en seco, ella no estaba para oír sus  disculpas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        La hermana que viste perder el  control se llama Aurora… ella ha vivido toda su vida aquí, creció en  nuestro orfanato. Sé de buena fuente que no nació sola, – en ese momento  un sudor frío recorrió la espalda de la muchacha – fue la primera de un  parto de gemelas… solo que de la otra niña no sabemos nada… ¿Ana María  la llamaste, verdad? – Adele asintió con la cabeza – Señorita Dawlish,  ¿esta tal Ana María tiene familia? – Adele no sabía – ¿Y tiene la misma  edad de la Hermana Aurora? – Adele asintió – Y su padre… ¿se llama Mike?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Michael… – dijo casi sin voz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Y… ¿podría ser que… que Ana  María tenga un pasado… digámosle poco halagador? – Adele volvió a  asentir – Mmmm… je, je, je… ¿sabe algo?, la gente a veces cree que está  totalmente sola en el mundo, que vino sola y que se irá sola. Usted  puede creer en Dios o no… incluso creer en lo que sea, pero siempre se  sorprenderá al comprobar los lazos que la unen a quien menos se imagina…  a menudo son lazos oscuros, invisibles y desconocidos. Señorita  Dawlish, me gustaría conocer a su padre y a su novia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Como un acto reflejo, Adele tomó el  teléfono del escritorio de la anciana y marcó el número de su padre.  Tras 4 timbrazos el hombre contestó del otro lado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Hello…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Papá…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        ¿Adele? – el hombre se sobresaltó, notó el tono agitado de su hija.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;–        Papi… tenés que venir al colegio… y traé contigo a Ana María…&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt; &lt;/p&gt; &lt;h2&gt;Garganta de Cuero&lt;/h2&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;Pueden enviarme sus comentarios y sugerencias a mi correo electrónico, besos y abrazos.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-331437621049218462?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/331437621049218462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=331437621049218462&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/331437621049218462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/331437621049218462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2012/01/lazos-oscuros-y-desconocidos.html' title='Lazos oscuros y desconocidos'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-2390906704467877488</id><published>2012-01-15T15:26:00.001-08:00</published><updated>2012-01-16T15:37:27.590-08:00</updated><title type='text'>Relación de relatos del XIX Ejercicio de autores</title><content type='html'>&lt;p style="text-align:justify"&gt;Una vez finalizado el plazo de recepción  de relatos del XIX ejercicio que versa sobre el tema "Dos personajes  que se afectan sin llegar a conocerse", se agradece la nutrida y variada  participación de un total de 23 trabajos presentados en diversas  categorias y que conforman la siguiente lista de títulos:&lt;/p&gt;&lt;ul style="text-align:justify"&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Lazos oscuros y desconocidos (Garganta de Cuero)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;M &amp;amp; M… y sí, son unos bombones adictivos (Capra4)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;La fiesta de Navidad (Garganta de Cuero)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cenizas del deseo (Magela)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Por los beneficios (Martos)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;La barbería (GatitaKarabo)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Diálogos (Gatacolorada)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Causa y efecto (Shadow)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;El suicidio del samurai (Gatacolorada)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;En toda la casa (Ana del Alba)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;span style="font-weight:bold"&gt;La puta de mi novia y su despedida (Juliaki)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;El Cid (GatitaKarabo)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Aunque tu no lo sepas (Ana del Alba)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Nunca subas a la chica de la curva (Pokovirgen)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;El sobre azul (Bubu)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Almas (Voralamar)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Noches de luna llena (Aleyxen Serenity)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Canción de despedida (Magela)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Del amor, la guerra y otras lindezas (Docestrange)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Una canción de 100 años (Aleyxen Serenity)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;Las viejas tamaleras (Bonitaperocabrona)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight:bold"&gt;En el fondo de su mente (Hellmaster)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Eva al desnudo (Lydia)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=" font-weight: bold;"&gt;Legión de Ángeles (Vieri32)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify"&gt;Debido a la complejidad del tema, ha  sido complicado valorar con exactitud si alguno de los relatos  presentados no se ha ajustado completamente a las bases propuestas, por  lo que se considera más oportuno publicarlos todos y que sean los  lectores quienes hagan la valoración general sobre el tema.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify"&gt;Los relatos se irán publicando a partir  de esta fecha, a ritmo de dos por semana en esta cuenta del ejercicio y  también en el blog: &lt;a href="http://ejerciciotr.blogspot.com/" target="_blank"&gt;http://ejerciciotr.blogspot.&lt;wbr&gt;com&lt;/a&gt; y en el foro  &lt;a href="http://trovadores.mforos.com/" target="_blank"&gt;http://trovadores.mforos.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify"&gt;El objetivo principal del ejercicio no  es hacer ningún tipo de concurso o comparación, sino precisamente eso,  un ejercicio, que nos sirva a todos los autores y autoras para intentar  completar un objetivo o reto diferente a las publicaciones de las  cuentas personales que tenemos, por eso sería de agradecer, aparte de la  valoración del relato, se hagan también comentarios, consejos ó  críticas constructivas que nos ayuden a saber las opiniones de nuestros  lectores en esta nueva aventura.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify"&gt;Muchas gracias a todos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; EjercicioTR&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-2390906704467877488?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/2390906704467877488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=2390906704467877488&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2390906704467877488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2390906704467877488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2012/01/relacion-de-relatos-del-xix-ejercicio.html' title='Relación de relatos del XIX Ejercicio de autores'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7537705827071352405</id><published>2011-11-15T00:45:00.000-08:00</published><updated>2011-11-15T00:46:24.124-08:00</updated><title type='text'>XIX EJERCICIO DE AUTORES</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una vez realizadas las votaciones sobre  los temas propuestos, el que obtuvo mayor número de votos y por tanto el  elegido como tema para la XIX edición ha sido:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;"Dos personajes que se afectan sin llegar a conocerse"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La idea general del tema propuesto  versaría sobre dos personajes que están separados por diversas  circunstancias y que ninguna les permite tener un contacto directo y  real. La distancia entre ambos, puede ser terrenal (corta o larga), pero  nunca coinciden en el mismo lugar, porque viven separados en la  distancia, porque viven en otro tiempo, planeta o universo paralelo, sin  embargo algo les mantiene unidos y su vida les afecta mutuamente. Desde  luego la idea, aparentemente complicada, puede dar mucho juego y para  desarrollar muchas historias. Todas las dudas que aparezcan intentarán  ser aclaradas en los comentarios de esta convocatoria. &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Quedáis pues invitados a participar en este nuevo ejercicio, con arreglo a las siguientes normas:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;NORMAS PARA EL XIX EJERCICIO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* El ejercicio está abierto a todos cuantos quieran participar.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Los relatos serán publicados por orden  de recepción en tandas de 2 ó 4 por semana, según su número, en la  página Todorelatos.com.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Las historias han de ser originales,  totalmente inéditas, preferiblemente de carácter erótico, escritas en  castellano, con una extensión máxima de cinco mil palabras o 15 páginas  en Arial 12 en párrafo sencillo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Cada autor podrá enviar un máximo de  dos relatos, que serán publicados en distinta semana y deberán versar en  dos categorías diferentes.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Los trabajos se enviarán al correo del  ejercicio (ejerciciotr@gmail.com) incluyendo: "Título", "categoría",  "nombre ó seudónimo" y a ser posible una breve descripción de la  historia a modo de "resumen".&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* El plazo máximo de presentación finalizará el 15 de Enero de 2012, publicándose los primeros trabajos a partir de dicha fecha.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Los relatos que no se ajusten al tema  elegido, que incumplan los términos de esta convocatoria o que no hayan  sido debidamente revisados ortográfica/gramaticalmente, podrán ser  devueltos y no publicados por decisión de la administración del  ejercicio.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* No es obligatorio, pero sería  altamente recomendable y muy interesante que los autores participantes  comentaran el resto de trabajos presentados con el fin de poder  intercambiar experiencias, comunicar sensaciones, elogios o críticas de  utilidad para futuras ediciones ó retos, y que los lectores hicieran lo  propio, ya que no hay nada mejor para quien escribe que conocer la  opinión de quienes le leen.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;* Una vez finalizado el ejercicio se  hará una recopilación con todos los trabajos presentados que se pondrá a  disposición de los autores participantes.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Gracias a todos por participar en las votaciones (&lt;a href="http://trovadores.mforos.com/visit/?https://docs.google.com/viewer?%20a=v&amp;amp;pid=sites&amp;amp;srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxl%20amVyY2ljaW9zdHJ8Z3g6MWJkMmY1ZDM3NDJjOTM1%20ZA&amp;amp;pli=1" rel="nofollow"&gt;Resultados aqui)&lt;/a&gt; y gracias de antemano por participar en este futuro ejercicio, que se augura divertido y variado.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Saludos&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;EjercicioTR&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Más información:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Blog:  &lt;a href="http://trovadores.mforos.com/visit/?http://ejerciciotr.blogspot.com/" rel="nofollow"&gt;http://ejerciciotr.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Foro:  &lt;a href="http://trovadores.mforos.com/visit/?http://trovadores.mforos.com" rel="nofollow"&gt;http://trovadores.mforos.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Email: &lt;a href="mailto:ejerciciotr@gmail.com" rel="nofollow"&gt;ejerciciotr@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7537705827071352405?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7537705827071352405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7537705827071352405&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7537705827071352405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7537705827071352405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/11/xix-ejercicio-de-autores_15.html' title='XIX EJERCICIO DE AUTORES'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-3495908780806381090</id><published>2011-11-13T15:48:00.001-08:00</published><updated>2011-11-13T15:48:58.257-08:00</updated><title type='text'>XIX Ejercicio de autores</title><content type='html'>Tras el proceso de votación, el tema elegido para la próxima XIX edición del ejercicio de autores ha sido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dos personajes que se afectan sin llegar a conocerse"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESULTADOS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos personajes que se afectan sin llegar a conocerse. 18&lt;br /&gt;El maestro 17&lt;br /&gt;Álbum de fotos. 15&lt;br /&gt;La partida de póker. 13&lt;br /&gt;Tu fantasía, si te toca un premio millonario. 10&lt;br /&gt;Ambiente navideño. 11&lt;br /&gt;Sexo con fantasmas y/o  criaturas sobrenaturales. 11&lt;br /&gt;Transporte público. 9&lt;br /&gt;Variación de historia clásica. 9&lt;br /&gt;Fantasías eróticas con famosos 8&lt;br /&gt;Estilo en Primera persona (Diario, carta...) 7&lt;br /&gt;Masturbación en un lugar público. 6&lt;br /&gt;Epílogo resumido sobre historia inexistente 6&lt;br /&gt;Reproducción extraterrestre. 6&lt;br /&gt;Mis últimas vacaciones. 5&lt;br /&gt;Lugar donde no haya estado el ser humano. 5&lt;br /&gt;Relación padre/hijo. 4&lt;br /&gt;Superpoderes sobrenaturales. 4&lt;br /&gt;Parodias lésbicas. 3&lt;br /&gt;La vida íntima de Sherlock Holmes. 3&lt;br /&gt;Aquella vez, en lo alto de las montañas. 3&lt;br /&gt;Relato basado en un vídeo musical. 2&lt;br /&gt;Anécdota erótica. 2&lt;br /&gt;Cortejo y preámbulo amoroso. 2&lt;br /&gt;Tema basado en la vida real. 1&lt;br /&gt;Confesión: Experiencias.  0&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ver el resultado más detallado de las votaciones podéis pinchar aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;https://docs.google.com/viewer?  a=v&amp;amp;pid=sites&amp;amp;srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxl  amVyY2ljaW9zdHJ8Z3g6MWJkMmY1ZDM3NDJjOTM1 ZA&amp;amp;pli=1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos por participar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-3495908780806381090?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/3495908780806381090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=3495908780806381090&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/3495908780806381090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/3495908780806381090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/11/xix-ejercicio-de-autores.html' title='XIX Ejercicio de autores'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7884010725025787712</id><published>2011-11-01T17:10:00.000-07:00</published><updated>2011-11-01T17:11:04.176-07:00</updated><title type='text'>XIX Ejercicio de autores: Votación de tema</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;Una vez recopiladas todas las ideas, estas son las propuestas para la votación del próximo XIX ejercicio de autores:&lt;/p&gt;&lt;ul style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Confesión: Experiencias. &lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Álbum de fotos.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Masturbación en un lugar público.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Estilo en Primera persona (Diario, carta...)&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Anécdota erótica.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Transporte público.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Aquella vez, en lo alto de las montañas.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Lugar donde no haya estado el ser humano.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Tema basado en la vida real.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Variación de historia clásica. &lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Ambiente navideño.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;El maestro&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Fantasías eróticas con famosos&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Epílogo resumido sobre historia inexistente&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;La partida de póker.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Reproducción extraterrestre.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;La vida íntima de Sherlock Holmes.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Superpoderes sobrenaturales.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Relato basado en un vídeo musical.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Tu fantasía, si te toca un premio millonario.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Sexo con fantasmas y/o  criaturas sobrenaturales. &lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Mis últimas vacaciones.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cortejo y preámbulo amoroso.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Relación padre/hijo.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Dos personajes que se afectan sin llegar a conocerse.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Parodias lésbicas.&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;Se  han eliminado los temas de las propuestas “Ciencia Ficción”,  “Mitología” y “Piratas” porque ya han sido utilizados en ejercicios  anteriores.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;A  partir de este momento y hasta el próximo sábado 12 de Noviembre queda  abierto el plazo de votación, eligiéndose de entre los temas propuestos,  los 3 favoritos por cada votante, como se ha hecho en anteriores  ediciones, asignando:&lt;/p&gt;&lt;ul style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;3 puntos al primero,&lt;/li&gt;&lt;li&gt;2 puntos al segundo  y&lt;/li&gt;&lt;li&gt;1 punto al tercero.  &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;(Fuera de este criterio de elección, los votos serán considerados nulos)&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;Los  votos pueden enviarse en los comentarios de este aviso, por correo a  ejerciciotr@gmail.com, a través del blog:  http://ejerciciotr.blogspot.com o en el foro de autores  http://trovadores.mforos.com.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;En  el caso de producirse un empate, serán considerados de mayor valor los  votos emitidos por autores que hayan participado en anteriores  ediciones.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;Gracias a todos y ¡A votar!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" style="text-align: justify;"&gt;EjercicioTR&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7884010725025787712?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7884010725025787712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7884010725025787712&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7884010725025787712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7884010725025787712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/11/xix-ejercicio-de-autores-votacion-de.html' title='XIX Ejercicio de autores: Votación de tema'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7646965223265370680</id><published>2011-10-27T02:49:00.001-07:00</published><updated>2011-10-30T16:32:23.180-07:00</updated><title type='text'>Ideas recibidas para el próximo XIX Ejercicio</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Confesión: Experiencias. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Álbum de fotos.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Ciencia ficción.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Masturbación en un lugar público.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Estilo en Primera persona (Diario, carta...)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Anécdota erótica.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Transporte público.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Aquella vez, en lo alto de las montañas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Lugar donde no haya estado el ser humano.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Tema basado en la vida real.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Variación de historia clásica o tema basado en un momento histórico.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Ambiente navideño.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;El maestro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Fantasías eróticas con famosos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Epílogo resumido sobre historia inexistente&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;La partida de póker.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Reproducción extraterrestre.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;La vida íntima de Sherlock Holmes.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Superpoderes sobrenaturales.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Mitología.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Relato basado en un vídeo musical.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Una de piratas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Tu fantasía, si te toca un premio millonario.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Sexo con fantasmas y/o  criaturas sobrenaturales.&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Mis últimas vacaciones.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Cortejo y preámbulo amoroso.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;Relación padre/hijo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: rgb(255, 255, 255); font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Dos personajes que se afectan sin llegar a conocerse.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="background-color: rgb(255, 255, 255); font-size: 12pt;" style="background-color: #ffffff; font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;Parodias lésbicas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7646965223265370680?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7646965223265370680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7646965223265370680&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7646965223265370680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7646965223265370680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/10/ideas-recibidas-para-el-proximo-xix.html' title='Ideas recibidas para el próximo XIX Ejercicio'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-2446240247522020216</id><published>2011-10-21T00:48:00.001-07:00</published><updated>2011-10-21T00:48:57.022-07:00</updated><title type='text'>Ideas para un nuevo ejercicio</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Arranca el nuevo Ejercicio de Autores en su XIX edición...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;span style="font-size: 130%;"&gt;Si  tienes alguna idea, propuesta o  algún tipo de argumento o tema que se  te ocurra y te apetezca para esa  nueva edición del ejercicio, puedes  enviarlo a traves de este correo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;a href="mailto:ejerciciotr@gmail.com"&gt;ejerciciotr@gmail.com&lt;/a&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;al  blog &lt;span&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://ejerciciotr.blogspot.com"&gt;http://ejerciciotr.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o al foro &lt;strong&gt;&lt;a href="http://trovadores.mforos.com/"&gt;http://trovadores.mforos.com/&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;De  esa lista de ideas y propuestas que  salgan de aqui a final de mes, se  pondrá en marcha la votación a partir  del día 1 de noviembre y en esa  misma semana saldrá elegido el tema para  este nuevo trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No  hay límite en cuanto a las ideas que  se propongan, pero se ruega que  al menos puedan ser de un interés  general y que guarden cierto  atractivo para los lectores de TR en lo que  además pueda ser algo  novedoso y original... y preferiblemente de corte  erótico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ánimo y propón ese nuevo tema para el ejercicio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un saludo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EjercicioTR&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;span class="post-author vcard"&gt; &lt;a href="http://www.todorelatos.com/relato/81474/"&gt;http://www.todorelatos.com/relato/81474/&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="post-comment-link"&gt;&lt;a class="comment-link" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;amp;postID=4095508877179425501&amp;amp;isPopup=true"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-2446240247522020216?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/2446240247522020216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=2446240247522020216&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2446240247522020216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2446240247522020216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/10/ideas-para-un-nuevo-ejercicio.html' title='Ideas para un nuevo ejercicio'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-4095508877179425501</id><published>2011-10-19T14:30:00.000-07:00</published><updated>2011-10-19T14:33:59.354-07:00</updated><title type='text'>Propuestas de ideas para el XIX ejercicio de autores</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-5MOTMDlNNzE/Tp9CQSZdY3I/AAAAAAAAARQ/MlRj2ZjK7es/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-5MOTMDlNNzE/Tp9CQSZdY3I/AAAAAAAAARQ/MlRj2ZjK7es/s400/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5665319703839335282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size:12px"&gt;&lt;div id="\&amp;quot;relato\&amp;quot;" class="\&amp;quot;relato\&amp;quot;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Arranca el nuevo Ejercicio de Autores en su XIX edición...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si tienes alguna idea, propuesta o  algún tipo de argumento o tema que se te ocurra y te apetezca para esa  nueva edición del ejercicio, puedes enviarlo a traves de los propios  comentarios de este aviso, también al blog &lt;span&gt;&lt;strong&gt;http://ejerciciotr.blogspot.com&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, al correo del ejercicio &lt;strong&gt;&lt;span&gt;ejerciciotr@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; o al foro &lt;strong&gt;http://trovadores.mforos.com/&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De esa lista de ideas y propuestas que  salgan de aqui a final de mes, se pondrá en marcha la votación a partir  del día 1 de noviembre y en esa misma semana saldrá elegido el tema para  este nuevo trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No hay límite en cuanto a las ideas que  se propongan, pero se ruega que al menos puedan ser de un interés  general y que guarden cierto atractivo para los lectores de TR en lo que  además pueda ser algo novedoso y original... y preferiblemente de corte  erótico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ánimo y propón ese nuevo tema para el ejercicio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un saludo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EjercicioTR&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-4095508877179425501?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/4095508877179425501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=4095508877179425501&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/4095508877179425501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/4095508877179425501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/10/propuestas-de-ideas-para-el-xix.html' title='Propuestas de ideas para el XIX ejercicio de autores'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-5MOTMDlNNzE/Tp9CQSZdY3I/AAAAAAAAARQ/MlRj2ZjK7es/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-714504217160332885</id><published>2011-06-08T09:27:00.000-07:00</published><updated>2011-06-08T09:43:33.645-07:00</updated><title type='text'>Recopilación del XVIII Ejercicio de Autores</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-UhZOKf6X2h0/Te-mea96l6I/AAAAAAAAARI/TRU2Nkjq-rs/s1600/111.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 286px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-UhZOKf6X2h0/Te-mea96l6I/AAAAAAAAARI/TRU2Nkjq-rs/s320/111.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5615890301919598498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquí quedan recopilados en formato PDF todos los relatos presentados al XVIII Ejercicio de autores (Mi mejor noche)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="https://docs.google.com/viewer?a=v&amp;amp;pid=sites&amp;amp;srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxlamVyY2ljaW9zdHJ8Z3g6NzdmMmRkZWNmYTMyYTljYw&amp;amp;pli=1"&gt;Ver en pdf&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="https://sites.google.com/site/ejerciciostr/recopilacion/XVIIIEJERCICIO-MIMEJORNOCHE.pdf?attredirects=0&amp;amp;d=1"&gt;Descargar en pdf&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-714504217160332885?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/714504217160332885/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=714504217160332885&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/714504217160332885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/714504217160332885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/06/recopilacion-del-xviii-ejercicio-de.html' title='Recopilación del XVIII Ejercicio de Autores'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-UhZOKf6X2h0/Te-mea96l6I/AAAAAAAAARI/TRU2Nkjq-rs/s72-c/111.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-2602218583448376919</id><published>2011-05-30T08:41:00.000-07:00</published><updated>2011-05-30T08:42:20.755-07:00</updated><title type='text'>Noche mágica (Shadow)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llevaba saliendo con Luisa cerca de un  año, debo de confesar que desde hacía un par de meses me estaba  replanteando mi relación con ella. Ya la había pillado en un par de  renuncios de cierta importancia, vamos que por decirlo claramente…  estaba con la mosca tras la oreja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En un par de ocasiones la había  sorprendido mintiéndome sobre dónde y con quien estaba, en ambas  ocasiones me había dicho que estaría durmiendo en casa de alguna amiga  concreta para sin embargo estar con otra de marcha. Cuando sale por ahí  sin que yo pueda acompañarla siempre la pido que me llame cuando llegue a  casa… la verdad es que no es por controlarla, pero me preocupo cuando  van solas… no sé, supongo que soy excesivamente protector con ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al principio esto nos llevaba a unas  broncas increíbles, hasta que se cayó de la burra y entendió que solo  era preocupación, estúpida si quieres ya que no tenía nada que ver la  situación, pero preocupación al fin, y no ánimos de controlarla.  Todo  esto en principio no era nada que me pudiera hacer pensar que me  estuviera engañando pero… algo me daba mala espina en todo esto. Por  otro lado para ser sincero tampoco estaba nada seguro de si realmente  estaba enamorado de ella o no. Como podéis ver la situación era  realmente compleja para mí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por paradójico que pueda resultar  tampoco me afectaba tanto como os podáis imaginar el sospechar que mi  novia me estaba poniendo los cuernos, eso si me sentía tocado en mi  orgullo de macho pero realmente daño porque mis sentimientos pudieran  estar siendo maltratados de esa forma por ella… Debo de confesar que  desde el principio de nuestra relación existía un secreto que había  llevado siempre conmigo, así que debo de decir que tampoco estaría en  posición de tirar la primera piedra, aunque por diferentes motivos  pudiera resultar incluso algo disculpable en mi caso. Por mi parte  existía una sombra constante sobre nosotros desde el inicio, esa sombra  era una Ex novia, mi última novia de hecho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Creo que todavía seguía enamorado de mi  última novia, lo dejamos cinco años antes por motivos ajenos a nosotros,  sinceramente pienso que ese recuerdo se interponía muchas veces entre  nosotros, como siempre se dice las comparaciones son odiosas y Luisa no  tenia forma posible de competir con ella, con Mar, aun en el caso de que  lo hubiera sabido siempre habría acabado perdiendo…. Luisa con todo  esto cuando se entero porque yo mismo se lo conté al iniciar nuestra  relación se enfado mucho conmigo por la situación, estuvimos a punto de  romper por ese motivo, pero al final fue comprensiva con la situación,  aunque pienso que fue porque pensó que solo era un recuerdo que antes o  después pasaria… lo que por otro lado me ponía en cierta forma en deuda  con ella y me hacía sentirme mal por mis sospechas para con ella… todo  era un maremágnum de sentimientos encontrados y enfrentados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para que podáis entender mejor toda esta  situación os contare que mi Ex, Mar, se mudo al extranjero con su  familia por motivos de trabajo de su padre y nos vimos obligados a  dejarlo. Hacía tres años que en el país donde ella se mudo hubo una  catástrofe terrible, ella y su familia se encontraban entre las  victimas… así que imaginaos el panorama que tenia encima. Creo que  seguía tan enamorado como el primer día de mi fallecida Ex novia.  Imaginad el panorama que se me presentaba en esos momentos. Luisa tenía  claro que en este caso mi Ex no era ningún peligro para ella pero  supongo que no debía de ser agradable tampoco tener que competir contra  alguien fallecido… es algo contra lo que siempre he pensado que no se  puede ganar nunca, solo aceptarlo. Eso es justo lo que hizo Luisa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con una relación viciada de inicio por  un recuerdo, con alguien que ahora mismo no estaba seguro de amar de  verdad, con sospechas de que me estaba engañando… por mucho que  intentara poner de mi parte eran demasiadas cosas tirando de mí en  distintas direcciones. Si alguien es capaz de decirme cómo hacer para  que un recuerdo semejante desaparezca de mi vida que por favor me lo  diga, algo que no sea el tiempo por favor… el tiempo cicatriza toda  herida y dolor, pero tarda demasiado en mi modesta opinión en hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Si seguía estando enamorado del  fantasma de mi Ex, entonces eso quería decir que no amaba a mi novia?...  o simplemente que ella era un recuerdo al que estaba demasiado apegado  pero nada más que eso. Entonces lo de dudar del amor por mi novia venia  por otro camino, por el camino de las sospechas. Estas sospechas eran  fundadas o venían marcadas por lo anteriormente dicho… como podéis ver  todo esto era como la pescadilla que se muerde la cola. Tenía claro que  quería a mi novia, ¿pero era amor, o solo cariño?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para terminar de agudizar el problema  Luisa se tiro casi un mes hablándome de un compañero de trabajo recién  incorporado un par de meses antes que según ella era una maravilla, pero  de repente hace como un mes dejo de comentar nada de nada de él… se  empezó a arreglar mas para ir a trabajar… pero sin embargo no cambiaban  sus horarios, fuera de alguno de los renuncios antes reseñados… pero al  ser siempre solo con amigas intimas de ella… que queréis, estaba con la  mosca. Pero no quería hacer nada, ni tomar ninguna medida hasta resolver  mi propio maremágnum interno… que poco sabía en ese momento que la  rueda del destino lo decidiría todo por mí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ese viernes quedamos como siempre que yo  pasaría por su casa a recogerla para irnos con sus amigas de marcha.  Hacía tres años que yo me había mudado a esa ciudad por lo que no tenía  excesivos amigos fuera del círculo de amistades de Luisa, motivo por el  cual normalmente siempre íbamos con ellos cuando salíamos. Es noche no  fue ninguna excepción. Llegamos al local al que solíamos ir pero nos lo  encontramos de bote en bote, así que una de las amigas de Luisa dijo de  ir a uno nuevo que habían abierto hacia un par de semanas en las afueras  y al que todavía no habíamos ido nunca, a todos nos pareció de perlas y  para allá que nos fuimos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La verdad es que el local era una  pasada, era increíble y estaba perfectamente montado y organizado.  Llevábamos un par de horas en él cuando me di cuenta de que algo raro  pasaba entre mi novia y dos de sus amigas. Algo parecía que atraía la  atención de las tres, me di cuenta que inmediatamente pasaron también a  estar disimuladamente pendientes de mi, poco después pareció que  “volvieron a la normalidad”. Sinceramente hubiera colado si no me  hubiera dado cuenta desde el principio de la situación, pero al estar  sobre aviso no me costó nada darme cuenta de que trataban de turnarse  para vigilar ese algo y que no me diera cuenta de su interés, todo ello  sin perderme a mí de vista… no os digo lo que me mosqueo esa situación,  si a eso le sumamos lo de mis sospechas…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Disimuladamente estuve pendiente de  Luisa hasta que por fin localice el motivo de su interés, era un chico  alto, moreno, atlético… el típico guaperas, pero en este caso ya que se  paso todo un mes hablándome maravillas de él no tuve el menor problema  en reconocer quien era él. Era evidentemente su compañero de trabajo…  Pude observar que ninguno de los dos se quitaban la vista de encima,  este estaba rodeado de un grupo de gente que supuse que serian amigos  suyos. Como os podéis suponer desde ese momento no pensaba perder de  vista a Luisa… el que no me hubiera dicho nada desde luego no era buena  señal para nada…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Media hora después de todo esto, vi como  el “compañero” de Luisa se movía del sitio en dirección hacia donde  estaban los reservados del local, en la planta de arriba del mismo… una  zona de total y absoluta oscuridad, podéis imaginar para que era  perfecto ese sitio… la verdad es que esa zona parecía un picadero más  que otra cosa. Un par de minutos después Luisa se tomaba todo su vaso y  se despedía alegando que iba a por mas bebida, una de sus amigas se  ofreció a acompañarla mientras la otra se pegaba a mí para hablar  conmigo en “exclusiva”, una maniobra perfectamente orquestada. Para su  desgracia mido sobre 1’93 lo que me da una excelente vista no teniendo  prácticamente ningún problema en seguir a Luisa con la vista…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un poco más adelante vi como Luisa le  daba algo a su amiga, supuse que sería su vaso ya que esta se dirigía en  solitario hacia la barra… Sabiendo de forma efectiva hacia donde iba  Luisa me intente despedir de la amiga que estaba hablando conmigo  diciéndola que ahora regresaba… se puso tan nerviosa que me dijo que me  acompañaba… educadamente a dije que iba al servicio y que no me parecía  lo más apropiado… en el acto se tranquilizo, los servicios estaban en  dirección contraria de forma que no tuve problema en dejarla allí, con  los demás. Dando un rodeo me dirigí a la zona en cuestión, donde no pude  localizarla, de forma que discretamente me subí para el piso superior…  tal y como me habían contado era una zona de casi total oscuridad… un  picadero perfecto vamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al final logre localizar a Luisa con su  compañero de trabajo… se estaban pegando el lote padre… metiéndose mano  por todos lados. Parecían dos animales… ni os digo como me puse… el odio  que sentía en esos momentos. Alguien se detuvo a mi lado, entonces oí  como un chica a mi lado me decía…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="ListParagraph"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-        Chica: Así que es con tu novia con  quien el hijo de puta de mi novio a estado follando este mes poniéndome  los cuernos, ¿no?, a estos dos los mato… -arranco decidida hacia ellos…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi corazón pego un vuelto al oírla  hablar de repente… creí que me daba un infarto en ese mismo momento del  susto, la gélida mano del miedo aprisiono mi corazón… no la había oído  llegar, tan concentrado estaba en esos dos cerdos. Vi como arrancaba la  chica para ir a por ellos cuando me lleve el segundo susto de la noche…  esta vez sí que de verdad que casi se me para el corazón… me quede  blanco de la impresión…, del miedo más absoluto… no podía respirar, mi  pecho se negaba a tomar aire para hacerlo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La sujete del brazo haciéndola dar media  vuelta de golpe… vi como se ponía tan pálida como yo… sus ojos tan  abiertos como los míos… como su pecho dejaba de moverse al igual que el  mío. Ambos nos fundimos en un abrazo, buscando nuestros labios con  desesperación mientras nuestros ojos se anegaban en lágrimas… estuvimos  casi cinco minutos ajenos al mundo, devorando nuestros labios,  mortificándonos con nuestras lenguas, probando el sabor salado de las  lagrimas que bajaban por nuestras mejillas hasta nuestros labios… Cuando  nos separamos fue para ir a por nuestros respectivas ropas donde  nuestros amigos y después irnos juntos de aquel local… juntos ya para  siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando llegue donde estaban todos iba  con una sonrisa de oreja a oreja, hacía mucho tiempo que no recordaba  esa felicidad que ahora me embargaba. La amiga esta que debía de  entretenerme estaba nerviosa, mas cuando vio la dirección de la que  venía, viendo mi cara se calmo un poco al verme regresar sonriendo  feliz… sin embargo cuando cogí mi ropa y vio que me disponía a irme tuvo  la mala ocurrencia de preguntarme que porque me iba… Le respondí  delante de todo el grupo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="ListParagraphCxSpFirst"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-        Yo: Me voy porque ya he visto  a la puta de Luisa follando con su compañero de trabajo en la parte de  arriba… le puedes decir cuando regrese que no la quiero ver más en la  vida…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="ListParagraphCxSpMiddle"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-        Ella: Pero que dices… no es posible, estas vacilándome… como va a ser eso si estas sonriendo todo feliz…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="ListParagraphCxSpLast"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-        Yo: Si, sonrió así porque soy  enormemente feliz, más feliz de lo que he sido los últimos años, lo  único que podría empañarlo ahora seria Luisa, y como es una puta que se  joda… si queréis comprobarlo solo tenéis que subir para verla follando…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antes de marcharme les di indicaciones  precisas de donde estaba follando y de donde estaba la que le había  hecho de coartada, dejando de paso a esta amiga que me pregunto también  con el culo al aire, antes de irme definitivamente vi como dos de sus  amigas y uno de sus amigos se ponían en marcha hacia aquella zona… me  despedí de todos y me marche. Cuando llegue a la puerta me estaba  esperando ya la Ex novia del amante de Luisa para irnos. Nos fuimos a mi  casa, aparque el coche y subimos. Fue cerrar la puerta y empezar a  desnudarnos besándonos mutuamente con pasión…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En la cama me tome todo el tiempo que  considere necesario para saborearla… lamiendo y besando cada centímetro  de su piel… hasta hacerla alcanzar el clímax, saboreando el néctar que  su sexo producía en ese esplendido momento… admirando su belleza al  alcanzar el orgasmo… el brillo de sus ojos al mirarme después de  recuperarse… el amor por mí que sus ojos reflejaban. Después se  intercambiaron los papeles, fue ella la que recorrió besando y lamiendo  cada centímetro de mi piel… haciéndome alcanzar suavemente el clímax,  tragándose toda mi simiente, sin dejar escapar ni una sola gota de sus  labios…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A lo largo de la noche sonaron sin cesar  nuestros respectivos móviles… llamaron repetidamente a la puerta… pero a  nada de esto le hicimos caso en ningún momento. Toda la noche fue solo  para nuestro amor, para solazarnos en nuestros cuerpos, para amarnos sin  freno… para terminar destrozados durmiendo uno en brazos del otro.  Despertamos casi a la vez a la mañana siguiente… volvimos a hacer el  amor con todo el amor y la dulzura del mundo… nos duchamos juntos,  lavándonos mutuamente, besándonos mientras lo hacíamos…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mientras desayunábamos lo teníamos ambos  de lo más claro del mundo. Ese mismo día “MAR” se mudaría conmigo a mi  casa por ser esta la más grande… esta vez no pensábamos permitir que ni  nada ni nadie nos volviera a separar jamás… Mágica Noche la vivida, en  una noche donde ambos esperábamos encontrar dolor y tristeza por una  traición, resulto que el destino nos llevo a reencontrarnos con la  felicidad y de nuevo con nuestro amor perdido… además nos ofreció el  regalo de por esa traición no tener porque sentirnos culpables de nada  ante nadie… ya que fue vernos y volver todos nuestros sentimientos a  aflorar con la fuerza de antaño…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si, habéis leído bien, ella es Mar, mi  Mar… regresando de entre los muertos a mí. Ahora podéis imaginar mejor  el porqué del susto cuando la oí hablar son su inconfundible y duce voz a  mi lado en la penumbra… El porqué de mi palidez cadavérica, de mis ojos  como platos cuando la hice volverse hacia mí y la pude ver claramente  frente a mí… salida de entre los muertos… Afortunadamente para mi  cordura, sus labios seguían tan cálidos como siempre los recordaba… su  dulce aroma era el mismo que recordaba… pero sobre todo, gracias a dios  ella seguía sintiendo por mi lo mismo que yo por ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Resulto que cuando ocurrió el desastre  fue cuando murieron mis abuelos en un accidente… por todo el barrio se  corrió el rumor de su muerte, incluidos sus familiares. Poco después nos  mudamos a esta nueva ciudad, con lo que perdimos todo contacto con  nuestro anterior entorno. Al considerarla muerta nunca la busque… Ella  por su parte me conto que erróneamente les dieron por muertos las  autoridades… Para cuando lograron contactar con sus familiares nosotros  ya nos habíamos ido y nadie sabía cómo localizarnos aunque ella intento  buscarme cuando regreso… pero al final… incluso se mudo para no tener  que estar donde habíamos sido ambos tan felices, según me dijo el barrio  no hacía sino que recordarla a mí, al final decidió intentar reiniciar  su vida en otra ciudad, pasando pagina, pero le paso como a mí, que no  conseguía olvidarme tan fácil. Llevábamos un año y medio viviendo en la  misma ciudad sin saberlo, sin tropezarnos, muy cerca uno del otro… para  al final el destino ponernos otra vez enfrente, para darnos una segunda  oportunidad que desde luego pensábamos aprovechar sin dudarlo lo mas  mínimo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por si a alguien le interesa solo decir  que nuestros respectivos Ex intentaron pedirnos perdón por todos los  medios posibles… Evidentemente ya no nos importaban lo mas mínimo  cualquiera de los dos, lo que de haberse producido el encuentro entre  nosotros en otras circunstancias hubiera sido una carga por el daño para  con ellos… ya que indudablemente el resultado hubiera sido el mismo que  ahora, su infidelidad sin embargo nos permitió afrontar el futuro sin  cargas de conciencia de ningún tipo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ambos pedimos en nuestras empresas el  traslado a otra ciudad donde ambas contaban con filiales para empezar de  cero nuestra relación. Eso sí, antes de irnos Luisa paso por mi casa a  recoger alguna pertenencias suyas que tenía allí… Ella había visto a Mar  en algunas fotos, ni os digo la impresión cuando se la encontró frente a  ella vivita y coleando… siendo además la persona por la que “la había  dejado a ella”… no me reiré ni hare sangre del árbol caído… pero os  aseguro que el mazazo para ella fue brutal, como si fuera un castigo  divino por su infidelidad… la aparición de la única persona que haría  que yo inmediatamente lo dejara todo por ella sin importarme nada… y en  tan crucial momento…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Resulto un final algo irónico y cruel para la pobre Luisa, ¿no creéis?.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esa indudablemente ha sido y sin duda será… “Mi mejor noche”… “Mi noche Mágica”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;SHADOW&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/77024/"&gt;Noche mágica&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/33/"&gt;Erotismo y Amor&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/77024/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Shadow  nos cuenta, en el Ejercicio, como una noche de traición y dolor se  trasformó en una noche de magia y amor y acabó siendo la mejor noche de  su vida.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-2602218583448376919?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/2602218583448376919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=2602218583448376919&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2602218583448376919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/2602218583448376919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/noche-magica-shadow.html' title='Noche mágica (Shadow)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7821076829498033594</id><published>2011-05-30T08:40:00.000-07:00</published><updated>2011-05-30T08:41:22.640-07:00</updated><title type='text'>Pínchame, amor - 2ª parte (Masulokunoxo)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Siempre  me pasa lo mismo, joder! Cuando se trata de un “aquí te pillo, aquí te  mato”, lo bordo; en cambio, cuando preparo bien la jugada, me acicalo a  conciencia –aún me duele el riñón con la puñalada sin IVA que me atizó  la peluquera- y pongo en juego todos mis trucos de seducción, la cago. Y  esta vez, con lo ilusionada que estaba por causarle buena impresión al  vecinito del tercero izquierda –el mamón que firma esto como  Masulun…Masukulo…Masu y no sé qué leches más-, el bajonazo que ha  recibido mi autoestima es de los que dejan huella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con lo bien dispuesto que se le veía al  principio, más pendiente de mis cruces de piernas a lo Sharon Stone que  del teclado, mientras le dictaba el anterior relato de mis aventuras,  aún no me explico cómo es posible que no consiguiese pasar del tercer  polvo…porque la corrida de la mamada inicial no cuenta. En fin, que  donde esté un fontanero o un albañil bien &lt;em&gt;bragao&lt;/em&gt;, que se quite  un niñato de estos que se te desinflan antes de que una comience a  calentar motores. Mucho bla, bla, bla y poco ñaca-ñaca, ¿no les parece a  ustedes? -¡Y tú deja de poner esa cara de circunstancias y escribe todo  lo que digo, mamonazo!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los tipos que me vuelven loca son  aquellos que sólo abren la boca para decirte cosas bonitas…o para  ponerte a remojo el chichi; con los que basta una mirada, o un contoneo  insinuante de caderas, para ponérsela tiesa; los que no se lo piensan  dos veces antes de entrar a matar; y, sobre todo, los que no andan  pidiendo “un respiro, ¡por caridad!” antes del quinto. Si encima calza  un cuarenta y cinco y sabe cómo usarlo, soy capaz de enamorarme del  pollo. Es decir, que mi hombre ideal es de los que visten de diario con  mono de trabajo y/o anda colgado de los andamios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Eso ya me ocurría antes de que Chen y  sus agujitas me cambiasen la vida, cuando aún ejercía de chica formal,  decente esposa y mi conejito pasaba más hambre que una subsahariana en  Ramadán. Vamos, que cada vez que cruzaba delante de un edificio en  construcción, y escuchaba perlas poéticas del estilo de las que siguen a  continuación, la moral se me ponía por las nubes y el coño terminaba  haciéndome “chof-chof”:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡En ese culo invertía yo todos los ahorros!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Tienes las carnes más prietas que los tornillos de un submarino!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Con esas tetas sueño todas las noches!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Debió de ser después de la cuarta o la  quinta sesión de masaje y acupuntura, de la que volvía a casa,  calibrando a ojo el potencial de todos y cada uno de los paquetes con  los que me cruzaba -sin despreciar por eso a los conejitos juguetones,  ahora que había descubierto mi lado bisexual-, cuando me sobresaltaron  unos gritos que provenían de las alturas. Alcé la mirada, y allí estaban  dos paletas con muy buena pinta –un &lt;em&gt;moraco&lt;/em&gt; como un catillo de  grande y un rubito con acento gallego-, desgañitándose y colgando con  medio cuerpo fuera del andamio. Lo que se me pasó por la cabeza fue que  aquellos dos necesitaban urgentemente de mis atenciones, antes de que  acabasen engrosando la estadística oficial de siniestros laborales –una  siempre tuvo una conciencia social muy arraigada-; además, cuando les  pregunté, me aseguraron que estarían encantados de presentarme a los  otros seis que completaban la cuadrilla. ¡Aleluya, ocho pollas para mí  sola!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una de dos: o hay más golfas de las que  nadie se imagina, o aquellos chicos se organizaban muy bien, porque allí  no hubo discusiones sobre quién empezaba primero…una vez que les  aseguré de que yo solita, sin ayuda, podía con cinco de cada vez. Me  convencí de que la primera opción era la acertada, cuando empezaron a  repartirse codazos en las costillas y manotazos en las espaldas,  elogiando mi buena disposición y comparándola con la de la última  candidata, que no pudo con más de tres de un golpe. Seguro que se  trataba de una niñata pija y estrecha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y otra prueba de que aquellos paletas  sabían lo que se traían entre manos, fue que no se lanzaron sobre mí  como una hambrienta manada de hienas. Educadamente, con mucha ceremonia  –sólo algún lanzadillo aprovechó la ocasión para empezar a meterme mano,  cosa que agradecí mucho-, me condujeron hasta el piso piloto…y  reventaron la puerta de una patada. En un periquete me encontré en  pelota picada y caliente como una burra en celo, en mitad de un salón  con más metros cuadrados que todo mi piso, y rodeada por siete pollas  como siete soles, echando a suertes con el “pito, pito, gorgorito” por  cual comenzaba. La octava, la que faltaba para completar el cartel,  correspondía a un señor mayor y bajito, que observaba la escena  acomodado en el sofá, sin decidirse a intervenir. Debía de ser el  capataz de la cuadrilla, porque todos le llamaban jefe y le trataban con  mucho rendibú.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Lo que hay que ver! Al parecer, cuando  se la mamas a más de tres tíos a la vez, no estás haciendo una mamada  multitudinaria, sino un &lt;em&gt;bukake&lt;/em&gt;. Bueno, el resultado es el  mismo: un atracón de leche y el cuerpo resbaladizo y pringoso, pero hay  que aprender a llamar a las cosas por su nombre. Resueltas así las  presentaciones -es que yo no me fío de una polla hasta que me pone las  amígdalas a remojo-, propuse cambiar la alfombra del salón –daba pena  verla, con pegotes de leche por todos lados- por algo más cómodo. El  señor bajito, con buen criterio, decidió que lo mejor sería sembrar el  salón con los colchones de las habitaciones, porque tenía serias dudas  de que ningún somier aguantase nuestro peso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aunque no hiciera falta tanto preliminar  antes de entrar en faena, servidora es de las que agradecen alguna  muestra de cariño y que la besen apasionadamente, agradezco que me den  un buen repaso a las tetas, me pirro por una buena comida de coño y me  derrito con una lengua en el culo; así que ni les cuento cuando todo  esto me lo hacen a la vez. Las siete corridas que me acababa de tragar,  fueron generosamente correspondidas por otras tantas por mi parte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-Venga, tíos, pasemos al tema, que no  tengo todo el día –llegué a impacientarme, porque aquella tarde había  quedado con Julia –la amiga pendón que me habló de lo buenos que  resultan los masajes- e iba a presentarle a Chen…para comprobar si  también a ella le hacía efecto el tratamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡La madre que los parió! ¡Menudas  fieras! Salvo por los preliminares, cuando el gallego me comió el morro  con gran dulzura –metiéndome la lengua hasta la campanilla, pero con  mucho cariño-, mientras sus compinches se entretenían pellizcándome las  tetas, ensalivándome el ojete y revolucionándome el coño a lengüetazos,  el resto fue un pim-pam-pum sin tregua; donde tan pronto estaba  cabalgando a uno, chupándosela a otro y cascándosela a otros dos, como  me veía a cuatro patas, lanzada hacia adelante por un descomunal pollazo  en el culo, y tragándome la del que tuviese enfrente, hasta tropezar  con sus pelotas. Llegó un momento, con tanto cambio de polla y de  posición, que pillé un mareo de la hostia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Ya está bien de meneos, coño! –me cabreé; y dirigiéndome al &lt;em&gt;moraco&lt;/em&gt;,  con diferencia el más cachas: -¡Tú, ahí de pie!- y aproveché el alto el  fuego para colgarme de su cuello y calzarme aquel pollón moreno hasta  las mismísimas pelotas. –Y ahora, que vayan pasando por taquilla el  resto-, anuncié orgullosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquello era otro cantar. Aparte de las  ganas que tenía de probar un polvo a pie firme –como entrenamiento, de  cara a futuros y previsibles kikis en cochambrosos callejones-, y una  vez que Mohammed pilló el truco al asunto y puso sus manazas en mis  nalgas, marcando el ritmo del sube-baja, la postura me permitía tener  las manos libres para entretener la espera de un par de pollas, el culo  en pompa –y a buen entendedor…-, además de que así dejaba de dar vueltas  como una peonza y podía concentrarme en disfrutar de mis orgasmos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El moro tenía un aguante sobrenatural.  Mientras sus compañeros se iban turnando y me dejaban el culo a reventar  de grumos cuajados –a cada corrida correspondía yo con un par de  orgasmos, por lo menos-, el cabronazo seguía allí de pie, impasible,  partiéndome en dos el coño con cada puyazo. ¡Allí había gato encerrado!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Ahora, jefe! Aproveche ahora, que el culo de la nena ya no da más de sí. Demuéstrele por qué le llaman &lt;em&gt;Rompechochos&lt;/em&gt;- oí que decían a mis espaldas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me giré…¡Y lo nunca visto! La polla del  capataz, aún un poco morcillona, le colgaba hasta las rodillas. Y  mientras estaba distraída con tan portentoso fenómeno, el cabronazo del  moro aprovechaba la distracción para separarme las nalgas. Pero a una no  se la dan con queso así como así, y eché cuentas rápidamente, dando por  supuesto que aquella monstruosidad no aumentaría más de tamaño –y si me  equivocaba, confiaba en recibir cristiana sepultura- y que no llegaría  al medio metro. Total, que una vez superada la prueba del pomo de la  cama, consideré que aquello era un juego de niños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con lo que no contaba era que el jefe  hubiera decidido indultar mi culito y condenar a mi chochito  –últimamente me había dedicado a entrenar la puerta trasera, pero había  descuidado un tanto la delantera-; y que el moro, también con un nabo de  campeonato, seguía sin correrse. Pero ya saben ustedes lo burra que me  pongo cuando se me plantea un reto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-Venga, Mustafá, ¿a qué esperas? ¿No ves  que mi culito se está enfriando?- fanfarroneé, cuando consideré que ya  tenía bien encajada la polla del jefe y que podía torear sin mayores  problemas a los dos morlacos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El problema fue que la manguera del  jefe, con el calorcillo de mi chochito y la presión que ejercía la polla  del moro, creció todavía más…a lo ancho, claro. Y el muy borrico, para  no ser menos que el &lt;em&gt;moraco&lt;/em&gt;, empeñado el taladrarme el culo a  pollazos, comenzó un mete-saca en el que, cada vez que me la metía, el  diafragma –y estoy hablando de la membrana que separa los higadillos de  los pulmones, y no del chisme anticonceptivo- me presionaba los  pulmones, provocándome una terrible sensación de asfixia; y cuando la  sacaba -¡Jesús, aún me entran sudores fríos al recordarlo!-, la succión  que me provocaba en las tripas amenazaba con sacarme por el coño algún  menudillo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¿Se te ha comido la lengua el gato,  guapa? ¿Por qué no le dices ahora al moro que te la meta hasta los  cojones?- me provocaba el jefe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Ojalá hubiera podido contestarle como  se merecía! Pero, salvo algún que otro ininteligible gruñido, servidora  sólo estaba en condiciones de encomendarse mentalmente a Santa Rufina  –mártir arrojada a los leones…que pusieron pies en polvorosa en cuanto  la olfatearon-, rogándole poder librarme del trance sin secuelas graves.  En circunstancias menos dramáticas, me habría dado el gustazo de  replicarle con la frase que pone de los nervios a cualquier pichabrava:  -Amor mío, ¡déjate de jugar con el dedo y clávame la polla de una puta  vez!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A diferencia de lo ocurrido con la niña  pija de la se cachondeaban los paletas –eso me lo contaron más  tarde…para no asustarme-, no hizo falta avisar al SAMUR para solucionar  el atasco. Con una sincronización que sólo se consigue con mucha  práctica, los dos sementales se corrieron al unísono; y puesto que, por  mucha presión que se ejerza, en una botella no puedes meter más líquido  del que cabe -sin romper la botella, claro-, el sobrante ejerce un  empuje que se traduce en propulsión a chorro. ¿Qué coño quiero decir con  este galimatías? Pues que faltó el canto de un duro para no estamparme  contra el techo, soltando chorros de leche a presión por el culo y el  chocho. En consecuencia, le debo mi integridad física a la Mecánica de  Fluidos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llegué a la cita con Julia dos horas más  tarde de lo previsto. Después oírla despacharse a gusto, soltando sapos  y culebras por la boca, estuve tentada de contarle la verdad…que me  jodía tener que salir corriendo y quedar como una principiante delante  de aquellos chicos tan simpáticos; así que no me quedó más remedio que  borrarles la sonrisa de satisfacción que lucían el canijo del jefe y el  moro. Cuando salí del baño, con la piel en carne viva de tanto frotar  los costrones de leche que me cubrían de la cabeza a los pies, lo que se  adivinaba en sus caras era miedo…no fuese a retarlos a la quinta ronda.  Por supuesto, para no poner a Julia en antecedentes, me mordí la lengua  y le conté una milonga sobre un accidente doméstico; aunque la cabrona  no tiene un pelo de tonta, y no paró de interrogarme sobre el motivo de  que caminase de forma tan rara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya me doy cuenta de que me estoy enrollando más de la cuenta, y que me va a pasar como el primer día, cuando el &lt;em&gt;mingafría&lt;/em&gt;  que escribe esto me cortó en seco la narración. Antes de que vuelva a  pasar, entro enseguida en materia con “mi mejor noche”, pero antes tengo  que hacer algunas consideraciones, a modo de aclaración.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con Julia me sinceré un par de semanas  después…más que nada, porque el cotilla de su profesor de pilates le fue  con el cuento de que había montado un numerito en el gimnasio. ¡Qué  exagerado! La verdad es que había quedado con Julia después de clase,  pero mi amiga faltó ese día. –Un asunto de vida o muerte-, se justificó  después…cuando no había más “asunto” que el pollón de un vendedor  callejero de CD´s piratas, pero es que a mi amiga la vuelve loca el  rap…y las pollas morenitas talla XXL. Me harté de esperarla en la  recepción, y sólo por curiosear un poco, me colé a fisgar qué se cocía  en las diferentes salas del gimnasio. Todo muy normal, hasta que entré  en la de culturismo, donde la mayor colección de tíos cachas que he  visto en mi vida, se dedicaban a hacer posturitas, mirándose de reojo en  un espejo. ¡Joder, pues yo también sé hacer posturitas!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para mí que allí había más maricones que  en el desfile del Día del Orgullo Gay, porque me echaron del local  antes de poder terminar el pajote –¡un señor pajote, palabrita!- y pasar  a cosas más serias. Desde ese día, antes me busco la vida en un  botellón de quinceañeros que un local de tipos hormonados. Ahora, que lo  peor fue aguantar el recochineo de Julia, cuando se enteró de la  movida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una vez sincerada con mi amiga, el  siguiente paso fue presentársela a Chen y comprobar si a ella también le  hacía efecto el tratamiento. Si a una mosquita muerta como yo la ponía  como una moto, con una golfa con pedigrí como ella tenían que saltar  todas las alarmas. ¡Joder, como que mamá Hong nos echó a escobazos del  local! Y, a partir de ahí, la leyenda del par de zorras no hizo más que  aumentar. Que yo recuerde, reventamos el partido de ida de los cuartos  de final de la Champions en un bar…y el lavabo del servicio de señoras;  un velatorio, con el fiambre de la parienta de cuerpo presente…pero es  que tanto el viudo, como el resto de los treinta y pico asistentes –sin  olvidar al cura- eran de lo más simpáticos; una San Silvestre, con  ciento treinta eliminados por escándalo público –teníamos la eximente de  que aún nos duraba la borrachera de Nochevieja-; varias docenas de  asaltos “a braga armada” a transeúntes, así como incontables violaciones  de las Ordenanzas Municipales sobre  exhibicionismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llegó un momento en el que el asunto se  nos fue de las manos. Al principio, cada vez que leíamos en la sección  de sucesos alguna de nuestras aventuras, nos reíamos y poco más.  Después, la sección de sucesos se quedó pequeña y el periódico añadió  una nueva sección de noticias, reservada en exclusiva a la ola de  lujuria desenfrenada que asolaba el barrio, y nos mosqueamos. Pero lo  que ya no era para tomárselo a broma, fue que algún espabilado vio en  aquello una oportunidad de negocio, y empezaron a proliferar los  anuncios de visitas guiadas para turistas. –No sé tú, pero a mí me  hincha los ovarios la idea de ver mi culo colgado en Yuotube…y sin  cobrar derechos de imagen-, le confesé a Julia, que opinaba como yo: -Si  nos hemos convertido en un reclamo turístico, qué menos que sacar  tajada del asunto, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ni cortas ni perezosas, nos pusimos en  contacto con el operador turístico que parecía manejar el cotarro…y  resultó que el pichabrava también se dedicaba al boyante negocio de las  grabaciones porno amateurs. ¿No decía yo que hay más golfas de las que  se cree? El &lt;em&gt;yogurín&lt;/em&gt; –porque tengo mis dudas de que fuese mayor  de edad- no terminaba de creerse que aquel par de “milf” -¿Eso va por  nosotras? Como nos estés llamando carrozas, te calzo un hostión que no  te va a reconocer ni tu mamá, nene- fuesen las auténticas y genuinas  “tigresas de Vallecas”, pero enseguida cambió de idea, en cuanto nos  pusimos en faena –sin despeinarnos- y dejamos al equipo de grabación con  los cojones como uvas pasas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Según el guión de cuatro páginas, la  idea era grabar en vivo y en directo una de nuestras jornadas de caza.  El plantel de actores lo compondrían cuatro tíos cachas y un par de  elementas con pinta de habituales de la Casa de Campo, aunque la mayor  parte del trabajo lo realizarían los espontáneos que fuesen apareciendo  sobre la marcha. Pensamos que el chaval estaba como una puta cabra, y  que terminaríamos en comisaría antes de acabar la primera toma; pero nos  convenció de que ahora, echándole cara al asunto y solicitando una  subvención del Ministerio de Cultura, te conceden licencia para grabar  en plena calle lo que te salga de los huevos…siempre que no utilices  explosivos ni munición de la que hace pupa. ¡Manda huevos, lo que hay  que ver!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Joder, Merche, qué nervios! ¿Ya sabes  lo que vas a ponerte? Algo ligerito y que se pueda quitar con facilidad,  ¿no?- Hay veces que Julia me descoloca. A mitad de febrero, con una  rasca capaz de arrugarle los huevos a un cosaco, aquella tonta estaba  pensando en modelitos de primavera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–No sé tú, pero yo ya tengo puesto el abrigo de oveja tibetana- le contesté.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Venga, tía, no me vaciles, que así no ligamos ni en un &lt;em&gt;after&lt;/em&gt; a las seis de la mañana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¿Te apuestas algo? Porque debajo, aparte de los zapatos de aguja, las medias con liguero y el corsé, nada de nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Cacho puta!- Eso quería decir que había dado en el claco con la elección del modelito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Ni la mitad que tú, guapa!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para empezar el rodaje con buen pie; y  por qué no decirlo, también para ajustarle las cuentas al cabronazo de  mi marido, se me ocurrió que nada mejor que darle un toque dramático a  la historia. -¿Como cuánto de dramático, ricura?- quiso saber Nico, el  director. Preferí callarme, no fuese a pensar que la menda es una  psicópata antisocial, pero me aseguré de que a los dos cachas que  vendrían a buscarme a casa –tres, contando al de la cámara digital- les  había quedado bien clarito lo que esperaba de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El que se acojonó de verdad fue el  Satur, mi mantecoso esposo, cuando aquel par de armarios entraron en  casa dando voces por el pasillo –entraron de lado, porque el pasillo no  llega al metro de ancho-, le soltaron un par de hostias al Satur, lo  ataron y amordazaron al sillón del salón, y le soltaron una frase  lapidaria que me sonaba haberla oído en una de esas pelis en las que  palma hasta el protagonista guaperas:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-Fíjate bien, chaval, porque después repetiremos la jugada contigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Ya lo creo que el Satur se fijó!  Resoplaba como un búfalo y se retorcía en el sillón, con los ojos como  platos, viendo cómo aquel par de animales me despelotaban de dos  zarpazos, me tumbaban boca abajo en el sofá y me plantaban un pollón en  el chocho y otro en los morros. Yo hice un poco de teatro, haciéndome la  estrecha y protestando que, por favor, no me violasen delante de mi  marido. Al principio, resultó hasta convincente, pero después, en cuanto  metí la directa –me ponga como me ponga, con veinte centímetros de  carne en chchi no respondo-, se jodió la actuación y empecé a berrear  como una cerda en el matadero. Al Satur no sé qué le acojonó más: ver a  su modosita esposa pedir a gritos que la partieran en dos, o pensar que  en lo que después le podría ocurrir a él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Pobrecito, qué mal lo tuvo que  pasar!...pero iba listo si pensaba que la cosa terminaría ahí. Después  de haberme follado a conciencia en el sofá, en la alfombra y encima de  la mesa del salón, le tocó el turno al Satur. Siguiendo al pie de la  letra mis instrucciones previas, lo desvistieron de cintura para abajo  –farfullaba algo que la mordaza no permitía entender-, sacaron de una  bolsa un consolador metálico –los he visto grandes…pero, ¡joder, aquello  era pasarse cuatro pueblos!-, lo sentaron encima –a pelo, sin vaselina  ni nada- y le colocaron una venda en los ojos. Y como colofón, una  advertencia:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-Ahora nos vamos y nos llevamos a tu  mujercita…pero volveremos, no te preocupes. Si se portas bien y no te  mueves mucho, quizá el consolador aguante y no se desarme. ¿Y qué pasa  si se desarma?, te estarás preguntando. Si te digo la verdad, nosotros  también nos lo preguntamos. Por si las moscas, te aconsejo que aprietes  bien el culo y no dejes que se salga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para no dejarles con la duda, puesto que  dudo que vuelva a nombrar al Satur en lo que resta de relato, les diré  que al día siguiente, cuando volví a casa a mediodía, seguía sentado en  el sillón, más tieso que una vela y rezando avemarías como un poseso.  Como se entere de esto la Conferencia Episcopal, ya veo a Monseñor Rouco  recomendando la penitencia anal para aumentar el fervor de las  oraciones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A Julia no le hizo falta porculizar a su  marido para procurarse una coartada –ventajas del divorcio-, pero hubo  que compensarla por la media docena de polvos que le sacaba de ventaja.  Total, que entre pitos y flautas, eran las seis de la tarde y aún no  habíamos armado ningún escándalo en la vía pública.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para no alargar el relato más de lo  debido, porque si me pongo a describir con pelos y señales todos los  desaguisados que cometimos aquella tarde, iba a necesitar media docena  de relatos como éste, citaré únicamente las localizaciones del rodaje,  antes del plato fuerte del cuartel: en el metro –las cuatro nenas nos  marcamos un pajote guapo de verdad-, en el piso de arriba de un bus  turístico –menos mal que fue un polvo rapidito, porque casi se me hiela  el culo-, un local de intercambio de parejas –menos al aparcacoches, nos  pasamos por la piedra a todo bicho viviente…hasta nos regalaron los  carnets de socios VIP-, un local de ambiente gay –aquí los chicos  echaron el resto- y una docena “polvos del minuto” por parejas…en plena  calle, mientras los otros seis hacíamos corro alrededor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Puedo asegurar que, por nuestra parte,  no hubo premeditación ni alevosía –vamos, que si lo hubiésemos planeado  no hubiera salido mejor-, al organizar el último “polvo del minuto”  delante del Cuartel del Infante Don Juan; pero los milicos debieron  pensar lo contrario. La verdad es que los dos que estaban de guardia,  con el engorro del mosquetón, las pasaron putas para cascársela como es  debido; pero lo que aún no me explico es cómo coño se enteraron los que  estaban dentro. Antes de acabar el polvo, la mitad de los inquilinos del  cuartel amenazaban con tirarse por las ventanas…y si no hubo una  deserción masiva, fue porque el portón de entrada estaba bien atrancado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Saben ustedes lo que llegan a dar de sí  un batallón de pollas? Yo nunca me había parado a pensarlo, pero les  aseguro que son muchas pollas…cuatrocientas y pico. Descontando el pico  –alguno de aquellos chavalotes prefirieron a los tíos cachas que nos  acompañaban-, tocábamos a cien pollas por chocho; y como las dos nenas  se rajaron  antes de tiempo, entre Julia y yo nos debimos de cepillar a  unos trescientos. ¡Qué &lt;em&gt;hartá&lt;/em&gt; de leche, por Dios!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aunque reconozco que lo mucho está  reñido con lo bueno, me apuesto lo que sea a que no conocen ningún  cuartel en el que hayan cambiado la divisa de “Todo por la Patria” por  “Todos por tu Culo”.  Y a los &lt;em&gt;puretas&lt;/em&gt; que pongan en duda que ésta fue una noche inolvidable, sólo tengo que decirles se pasen por el cuartel y pregunten.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ahora tocaría hacer una pormenorizada  descripción de la sarta de burradas que protagonicé aquella noche, pero  el autor me dice que vaya abreviando, que estamos a punto de sobrepasar  la extensión máxima permitida para el relato. De todas formas, por la  red circulan montones de grabaciones –en versión resumida, claro- que  acreditan lo que digo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Apostillas del autor:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A pesar de que el relato esté escrito en  primera persona, y el personaje interpuesto del plumilla se preste a  equívocos, existen poderosas razones que niegan el hecho de que el menda  tenga nada que ver en los sucesos que se narran…se ponga como se ponga  el zorrón de Merche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pruebas de descargo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-No vivo en un tercero. Con esto debería ser suficiente, pero hay más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-La única Merche con la tengo tratos ha  cumplido de largo los setenta, es asidua de las novenas parroquiales, y  es capaz de morirse del susto si algún día llega a enterarse de las  cochinadas que cuenta su sobrino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/77023/"&gt;Pínchame, amor (Segunda parte)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/15/"&gt;Orgías&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/77023/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Masulokunoxo  nos narra en el Ejercicio - continuando un relato anterior- como las  agujas del chino siguen haciendo maravillas en Merche hasta desembocar  en la mayor orgía de que se tengan noticias.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;    &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7821076829498033594?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7821076829498033594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7821076829498033594&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7821076829498033594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7821076829498033594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/pinchame-amor-2-parte-masulokunoxo.html' title='Pínchame, amor - 2ª parte (Masulokunoxo)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7394610027992776899</id><published>2011-05-30T08:38:00.000-07:00</published><updated>2011-05-30T08:40:03.906-07:00</updated><title type='text'>Con todos ustedes... ¡el increíble bebé barbudo! (Moonlight)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Los que ven tu futuro desperdicia'o por tu cresta&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por tus pantalones rotos o por tu forma de vestir&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No van a cambiar tu forma de sentir&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los que creen que nuestra generación huele a cerveza&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y que no somos capaces de vivir en sociedad&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No sé en qué coño se empeñan pero mira cómo está el percal”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;                                                                       (Poncho K – “Destrucción”)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ahora que estamos en Carnavales,  recuerdo una anécdota que aconteció hace tres años por estas fechas.  Esta historia está basada en deshechos reales y en gente de corte  alternativo e indie, opaco reflejo del inconformismo, que consume los  fines de semana a paso de cubata y cerveza, por lo que cualquier  parecido con la realidad, es mera premeditación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Hey, Santi, podrías ir tú de guardia civil y yo de preso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Por qué tengo que ir yo de madero?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Porque yo ya tengo el disfraz de preso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Dónde se ha visto un madero con las  barbas que tengo yo? Dame a mí el disfraz de preso y vas tú de guarra  civil, que a ti ni siquiera te sale pelo en la cara; por lo menos hasta  que seas un hombre hecho y derecho –le dije a mi amigo Rober, que me  saca una cabeza y un cuerpo, dándome dos palmadas en el pecho–. Además,  ¿de dónde coño saco yo un uniforme de madero?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Lo compras en una tienda de disfraces, que alguno habrá.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nuestra amiga Marta organizaba una  fiesta de disfraces en su casa, en Madrid centro,  un piso que compartía  con tres compañeras gallegas, de Santiago, y Rober quería que fuéramos  él con el disfraz guay y yo con el de capullo. Y, como todo un capullo,  me encontraba en una juguetería buscando un disfraz que no encontraba  por ninguna parte cuando me llamó por teléfono.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Oye, no te compres ya el disfraz de guardia civil, que mi madre me ha pillado uno de escocés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Entonces me puedes dejar el de preso?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–No, era mentira, no tengo ningún disfraz de preso, pero es que no quería ir de madero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Grrrrrrr.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Así que nada, seguí buscando algo que se  ajustara a mi paupérrimo presupuesto y, por fin, encontré un disfraz  baratito que, actualmente, aparte de estar más fuera de lugar en mi  armario que Camps en el Carrefour comprándose un traje, solo coge polvo.  Si alguien está interesado, lo vendo por treinta euros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y ahí estaba aquel sábado por la tarde,  frente al espejo de mi habitación, preparándome para la fiesta y vestido  para matar... de risa a quien me viera. Mi indumentaria carnavalesca  consistía en un pijama de dos piezas de color rosa fosforito, con el que  parecía un chicle de fresa; la parte de arriba caía a medio muslo y la  de abajo me llegaba por debajo de las rodillas. Llevaba bolsillos de  colorines, un babero blanco incorporado, volantitos de encaje en mangas y  perneras, y, ¿cómo no?, una cofia, gorrito a juego que se ataba por  debajo de la barbilla con un lacito y, sí, también con el precioso  volantito de los cojones. Lo de poner el sufijo -ito no es porque fueran  prendas pequeñas, sino porque así suena menos atroz. Venga, lo vendo  por dos pavos o la mejor oferta.     &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Era un tejido más fino que un pepino,  por lo que tuve que ponerme dos camisetas, manga larga y manga corta,  unos leggins pirata que me prestó mi prima y unas medias de cuando  jugaba al fútbol sala con el C.P. Henares, blancas con dos rayitas en la  parte superior lilas, para más recochineo, que me dieron un uniforme  que tuve que devolver cuando me echaron, pero las medias no. Bueno,  realmente no me echaron, fue una traición de un compañero, pero eso  ahora no tiene nada que ver,  aunque sería una buena historia para un  relato erótico, porque me jodió de lo lindo. Pensé en quitarme las  gafotas para darle más realismo a mi imagen infante, pero un bebé con  barba ya es  demasiado irreal como para intentar arreglarlo. Que fuese  rasurarme el pubis o el pecho... bueno, quizás, a lo mejor, pero no  pensaba afeitarme la cara, lo que después produciría mofas y bromas  haciendo referencia al hecho de ser un bebé barbudo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por fortuna, el coche estaba aparcado en  la puerta de casa. Cogí la autopista R-3, entré en Madrid dejando a un  lado el Pirulí, interlocutor de la luna, que es la torre de  telecomunicaciones desde la que se emite la televisión española; rodeé  la imperturbable e iluminada Puerta de Alcalá, que ahí está, ahí está  viendo pasar el tiempo y, siguiendo el Parque del Retiro, giré en el  esquinazo donde este acaba y encontré un sitio donde dejar el coche en  la Avenida Menéndez Pelayo, que, normalmente en finde, siempre hay algún  hueco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Marta vive en la Calle Gotera, que está  ahí al lado, pero yo soy muy torpe, así que tuve que preguntar a más de  un transeúnte. Digo que se llama Gotera para preservar la intimidad de  Marta, porque en realidad vive en la Calle Gomera, pero no quiero  decirlo. “Perdone, ¿podría indicarme la Calle Gotera?” Nadie la conocía,  no sé si verdaderamente por desconocimiento o por perder de vista  cuanto antes a un loco que lleva unos pantalones rosa fosforito, y eso  que, al bajar del coche, no tuve cojones para ponerme el gorrito, que lo  guardé es un bolsillo de mi chupa negra estilo Terminator. De hecho,  cuando ya caminaba por la acera de mi amiga, pasó el típico Seat Ibiza  tuneado de los pijos de Pachá, desde el que oí: “Mira ese, qué  pantalones”. ¿Qué pasa? ¿Solo es Carnavales en Tenerife y en Río de  Janeiro, aunque yo no me río de nadie (joder, qué chispa)? Igual que  unos años atrás, cuando Rober, Juje y yo nos disfrazamos de tías un día  antes y fuimos al Krim, una sala de Coslada. Bueno, Juje y yo íbamos de  mujeres; Rober, con esos hombros, iba de travelo. El caso es que éramos  los únicos tres gilipollas disfrazados de toda la discoteca. Bueno, no  tan gilipollas, que, por ello, las copas nos salieron gratis, pero  antes, el cabrón del guarda del parking me confundió con una tía de  verdad. ¿Qué coño le hace a la gente la luna llena en Carnavales? En  fin, qué recuerdos más... qué recuerdos más tristes, jeje. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Podría haberme ahorrado 971 palabras, si  hubiera empezado el relato por el momento en que llegué a la fiesta. Me  abrió la puerta Rober, que el cacho mamón me dijo: “Si todo el mundo  por Madrid va igual”. Sí, y una polla; él se cambió en el dormitorio de  Marta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llevaba el tradicional kilt escocés de  cuadros rojos sin un tartán concreto, mal llamado falda  escocesa,  porque, para empezar, es más parecido a un pareo que a una falda. El  resto de su atuendo lo componían una americana negra, una camisa blanca  con pajarita, unas calzas blancas y un glengarry en la cabeza a juego  con el kilt, adornado con una pluma amarilla. Solo le faltaba el  sporran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tras dejar mi abrigo en unas perchas que  había en el recibidor, a cuya mano izquierda se encontraba la  habitación de Marta, seguí los pasos del cosmopolita Braveheart por el  pasillo, en el que había tres puertas que pertenecían a la cocina,  cuarto de baño y aseo; y desembocaba en un salón repleto de gente que  conocía y gente que no conocía. Había un rey, una bruja piruja, una  bailarina de la danza del vientre, una reina mora, una geisha, un  currito de la construcción, Catwoman, un grupo de vaqueras, de quienes  algunas balas, en forma de anillas de pistones, terminaron, no sé cómo,  en mi bolsillo verde... Me puse un cubata, charlé con la gente, conocí a  unas chicas muy majas... lo típico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En un momento dado, fui a la cocina por  una bolsa de hielo. Junto a la ventana, expulsando humos, estaban  Chucky, disfrazado de Messi con la camiseta de la selección de  Argentina, pantalón corto negro y una peluca con el efecto más  desastroso que he visto en mi corta vida, aquella noche más corta de lo  habitual; José, vestido de caballero medieval, con su sobrevesta y su  almófar; y Iron, que iba de piloto suicida de Fórmula 1, con un mono  blanco lleno de marcas comerciales. ¿De verdad suicida? Efectivamente,  no tenía casco, pero supongo que no dejan competir a un tío que se está  dopando con chocolate... del que no lleva leche pero se fuma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ayer, cuando empecé el relato, me sentía  más gracioso, las gracietas que se me ocurren hoy dan pena. Mierda, he  tenido un cortocircuito, ya no tengo chispa. Steven Tyler, el vocalista  de Aerosmith, decía que hubo una época en la que era incapaz de componer  si no era con una botella de whisky y unas rayas de coca. Tendré que  hacer lo mismo, voy por una Coca... Cola. ¿Lo veis? Es más lamentable  que los volantitos de mi disfraz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El caso es que mis amigos estaban  discutiendo sobre fútbol con una de las compañeras de Marta, tres  madridistas contra una culé, por lo visto; una culé un poco borde y  sobrada, por eso al principio pasé bastante de ella y no me fijé mucho.  Era rubia tirando a castaña, de pelo largo y ojos azules, perfilados y  pintados de ese mismo color, lo que les daba un tono más luminoso y  heterogéneo. No puedo precisar cómo era su vestido, apenas me acuerdo.  Solo soy capaz de concretar que era muy amplio y holgado; no sé si se  trataba de una túnica o tenía anchas mangas murciélago o poseía varias  capas, pero si que os puedo asegurar que, si era un disfraz, la muchacha  iba de montón de tela. A pesar de ello, se notaba que debajo había  materia prima para crear locura y placer a partes iguales, quizá un  placer más grande que otro, porque se suele decir que, lo que tenemos a  pares, no son exactamente iguales,  pero bueno, como dice el refrán, a  caballo regalado, no le mires las tetas... ¡cómeselas! Eso sí, la falda,  de un tejido elástico y negra, como el resto de su vestimenta, era,  simplemente, infartante; por encima de medio muslo y adoptando las  formas redondas de sus glúteos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La noche siguió su curso de charla en  charla, las horas pasaban inexorables y yo temía aquella en la que  tuviera que enfrentarme a la masa hambrienta, a la muchedumbre, tan  guapo como iba, porque, cuando terminase la fiesta, íbamos a salir de  copas por Gran Vía. Y sí, llegó y tuvimos que irnos, pero le eché  coraje, porque soy un tío valiente, y me puse el gorro; con un par.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero aún habiendo derrotado quimeras,  tras mear contra el viento y haber bebido con valkirias, después de  mirar a la cara al gran macho cabrío, que se me cagó en la moqueta, el  muy cabrón, y esto va en el sentido más literal, haciendo gala de su  conocida impiedad; con lo que nunca he podido enfrentarme, ha sido con  esa criatura que utiliza su sensual belleza para ser cruel conmigo, mi  particular caballo de Troya, que entra en mí por todo lo grande y ataca  desde el mismo corazón de la ciudadela torácica. Que sí, que estoy  hablando de las tías, vamos. Si por lo menos la tuviera enorme y  revestida de oro macizo como Kiko Rivera... porque, hostias, lo de  Paquirrín con las strippers otra explicación no tiene. No, miento, la  explicación es Interviú, pero el caso es que se las pasa por la piedra.  Debe ser que tiene una cantera, o, mejor dicho, una Cantora. Vale,  intentaré dejar de hacer chistes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pues yo tan tranquilo, cubata en mano,  entro en la cocina para charlar un poco con Chucky, Iron y José, sin más  pretensiones que la de ser y estar, y me los encuentro discutiendo otra  vez con la piba esta de cuánto mide la trompa de un elefante o yo qué  sé qué.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Y tú qué? –me dice quitándome el gorro de la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Qué de qué? –le contesto mosqueado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Cómo se pone esto? –pregunta intentándoselo atar con las manos hasta las cutículas de alcohol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Dame mi gorro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Y tú qué dices? –me vacila otra vez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Que me des mi puto gorro, coño. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Joder, qué borde, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Dame mi puto gorro –digo vocalizando lentamente sílaba tras sílaba. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Esta es mi casa, ¿eh?, y si quiero te echo –me amenaza. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Me importa una mierda que sea tu casa –porque yo estaba invitado por Marta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Joder, qué borde eres, chaval.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–La borde eres tú, que es quien me quiere echar de su casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Vamos a dejar de discutir, ¿vale? –se rindió cambiando su tono de voz a uno más apacible–. ¿Somos amigos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Si me das mi gorro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antes de continuar, debo decir que mi  temperamento de marmota y mi empecinamiento ciego con mi gorro, no me  dejaban ver lo que estaba pasando, que parecía estar bastante claro para  mis colegas, y sus risas poco me ayudaban pues me empezaban a poner  nervioso. ¿Por qué coño se descojanaban? ¿De mí? A ver...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Que quieres que haga para que seamos  amigos? –sé que suena a relato erótico facilón, pero va en serio, me lo  estaba poniendo a huevo, pero yo seguía erre que erre de retortijón  enfrascado con la  puta disputa por mi gorrito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Que me des mi gorro de una jodida vez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se me acercó Iron y me dijo al oído:  “Tío, ¿no ves que está borracha? Dile que te la chupe”. Me parecía que  pedirle eso era un disparo fallido, así que aposté por algo más  factible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Vale, está bien. Dame un beso  –reconozco que los besos son mi debilidad, pero no me gustó, pues fue un  beso rápido amortiguado por mi barba–. Así no, tiene que ser en la  boca, si no no tiene gracia –y este fue mejor, pero, como iba en ascenso  gradualmente, íbamos a ver qué había en la cima–. Que no, tiene que ser  un beso de los buenos, con pasión, con gancho... con lengua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Así? –abrió la boca para pronunciar tan solo una palabra y ya no la cerró.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pasó sus brazos por detrás de mi cuello  y, cuando sus labios entraron en contacto con los míos, por esa rendija  por donde salió el acento de la I, presumible antesala de un interés en  hacer algo bien; se materializó la presencia de su lengua, que sentí  colarse en mi boca y danzar por ella como Pedro por su casa, con mi  permiso concedido, por supuesto. Primero mi lengua se enrolló en la  suya, poco después, llevada por la emoción, se enredó en sus cuerdas  vocales. Exploramos los recovecos de nuestras bocas, alumbramos cada  rincón, nos reconocimos las caries, saboreamos nuestra saliva y nos  emborrachamos con nuestros alientos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Qué tal? –me preguntó con una sonrisa de encías visibles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Pues... la verdad –dije recuperando el  aliento, que se había quedado adherido a su paladar– es que no ha estado  nada mal, nada, nada mal, pero –miré a Iron, que estaba expectante y  sus risas mordaces ahora eran sonrisas de perplejidad, como las de  Chucky y José, que lo estaba flipando más que yo–...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Sí? –se impacientaba ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Si quieres que seamos amigos, muy  buenos amigos –y enfaticé “muy”–... Si me la chupas seré tu mejor amigo  –le solté a bocajarro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como imaginé, salió apresurada de la  cocina. Lo que no imaginé, fue que lo hiciera agarrándome de la muñeca.  Cruzamos el salón abriéndonos paso entre vaqueras, reinas moras y  escoceses, hasta que llegamos al que, supuse, era su dormitorio. Intentó  abrir, pero estaba trancada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Qué pasa aquí? –se preguntó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–No puedes pasar –dijo Marta a nuestras espaldas–. Están dentro Fulanito y Menganito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Joder, para una vez que me van a hacer  una mamada espontánea, resulta que Fulanito y Menganito están en nuestra  fiesta. Yo quería conocerlos. O sea, todo el mundo conoce a Fulano y  Mengano, pero ¿alguien sabe quiénes son? ¿Qué aspecto tienen? También  están Zutano y Perengano, pero estos dos son menos famosos, no tienen el  mismo carisma, y, si os fijáis, mucha gente le pone sus nombres a  desconocidos: “Bah, Fulano y Mengano”. Nunca me imaginé que fueran gays,  aunque, claro, siempre van juntos y, en estos tiempos que corren,  parece ser que la homosexualidad es glamourosa, aunque soy el menos  indicado para hablar de glamour, que yo iba disfrazado de piruleta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me llevó a otra de las habitaciones,  claramente femenina por su decoración y porque olía bien. Bueno, también  porque mi amiga no tenía compañeros, las cuatro eran chicas. Corrió el  pestillo de la puerta produciendo un sonido que eclosionó con fuerza en  mis sienes, que sentía palpitar. Me di la vuelta y, en ese momento, me  empujó a la cama con fuerza, la cual estaba contra la pared para  aprovechar el espacio. A mi derecha, la almohada mullida y encima un  libro, ¿qué es eso?; a mi izquierda, un sujetador rosa colgando a los  pies de la cama a juego con mi traje de perturbado, porque no hay que  estar demasiado cuerdo para ponerse semejante disfraz; y a mi espalda,  el gotelé. Sin embargo, todo esto pasaba desapercibido para mí. Me  encontraba flotando en una nube producto de mi propia excitación  condensada, nada había alrededor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se acercó con lentitud al borde del  catre mientras mi mirada se perdía piernas arriba, hasta que sus muslos,  a los que sus manos iban unidas, frotándolos, desaparecían por el tubo  de la minifalda. Sus pasos eran suaves, como pisando algodones, y su  mirada felina pronosticaba borrasca y tramontana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se subió en el camastro y separó sus  piernas para colocarse a horcajadas sobre las mías. El escaso tejido  elástico que cubría su pelvis, se alzó lo suficiente como para ver que  su ropa interior era violeta, por lo menos la inferior. Pude comprobar  la profundidad de sus ojos azules, cuyos contornos se veían tintados de  un verde tenue. Eran una poza cristalina que refrescaba la burbuja  caldeada que se había formado en aquella habitación aislándonos de la  realidad de la fiesta, las voces y el mundo exterior. No sabía ni cómo  se llamaba la cervatilla, Marta me lo dijo al día siguiente por  teléfono, pero Carmen me abdució como no pensé que una tía que iba de  guay por la vida podría hacer, aunque, quizás, lo que había juzgado solo  era un muro de contención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No tardé en percibir el olor de su  aliento en el vano de mi boca, así que decidí ser hospitalario y dejar  que su lengua volviera a honrarme con su presencia y su sabor en mis  papilas gustativas. Nos comimos los morros, desatamos la estampida de  lujuria, y pronto se dispuso a repartir una mezcla de su saliva y la mía  por mi cuello y mi clavícula, previo mordisco en el lóbulo de mi oreja,  pendiente incluido. Llevé mis manos a sus nalgas cálidas para  participar más activamente de la pasión, comprobando que lo violeta era  un tanga, y me recreé amasando esas dos masas dúctiles. De algo me tenía  que servir un año currando en Telepizza. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mientras ella conseguía que mi  respiración tuviera sonido de suspiros, sus dedos buscaron el bajo de mi  camiseta del disfraz para introducirse por debajo de ella, pero  encontró un obstáculo: otra camiseta. Busco el bajo de esta y se topó  con otro obstáculo: otra camiseta. Busco el bajo de esta y, por fin, me  marcó la piel con las yemas de sus dedos. Arrastró mis prendas hacia  arriba con sus antebrazos descubriendo mi torso. Los pelillos de mi  pecho aparecieron alborozados y contentos, y, tras remolonear un poco en  mis pezones, Carmen comenzó a allanar con lametones el camino hacia el  sur, dejando su rastro por mi abdomen, esculpido por la naturaleza como  una tableta de... de turrón blando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para no volver a tropezar como con las  camisetas y no perder más tiempo, no fuera a ser que el incendio de  nuestras entrañas menguase, bajó de golpe mis pantalones, leggins y  bóxer, dejándolos enredados en mis rodillas, cuando me ordenó tumbarme  en la cama a lo largo y levantar el trasero, y ¿quién era yo para  contradecir a la heroína de mi deseo asfixiado después de cuatro meses  sin airearlo? Mi erección era abrumadora y emocionante. Eso sí que era  el Pirulí, ya te digo. No emitía canales, pero más alta definición no  podía tener aquello. Antes de dejarme hacer, la imité y la desnudé  tirando de su falda hacia arriba, sacándole el vestido completo por la  cabeza y descubriendo un elegante tanga, de color violeta, como ya he  indicado, y con diminutos brillantes en el elástico superior y en las  dos tiras que salían a cada lado para ajustarse a sus caderas y, en el  centro de la prenda, dibujaban un corazón; y un suje del mismo conjunto  con las incrustaciones en las partes superiores de las copas, que a  duras penas retenían sus pechos generosos. Por mucha tela que hubieran  llevado encima durante toda la noche, donde hay calidad se sabe.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sentada sobre sus talones entre mis  piernas, primero acarició mi pene con la palma de la mano abierta,  sintiendo una rigidez más propia del hormigón que de un músculo humano,  para, poco después, cerrar el puño apresándola y dando tirones hacia  arriba. Al principio lo hacía con cierta brusquedad, pero esta fue  suavizándose y adquiriendo un ritmo constante, hasta que su lengua dio  un largo y húmedo lametón desde mi periné hasta el purpúreo glande. A  partir de entonces, empecé a disfrutar del lado más amable y atento de  la compañera de piso de Marta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Enredaba mis dedos en su pelo y le  acariciaba un brazo, agradeciéndole la dulzura que esa noche me estaba  ofreciendo fumando la pipa de la paz. Me hacía sentir cosquillas en la  tripa, no solo fuera por el roce de su cabello, que iba y venia con el  movimiento que hacía su cabeza en el recorrido de  la punta de mi pene a  la base del mismo, que realizaba con una comitiva de saliva; también  una jauría indomada en mi interior. Se retira el pelo a un lado y veo  como sus fauces devoran casi en su totalidad el mástil en el que  colgaremos la bandera blanca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Prendida de mi polla, con avaricia y un  instinto poseído por la vehemencia, ejerce presión con los labios y le  pone empeño, aparte de algún leve roce de sus dientes. Sé que falta  poco, que la excitación es demasiada y que las sensaciones de placer se  agolpan en mi cabeza pidiendo a gritos ser liberadas. Levanto la cabeza y  sus ojos azules, entrando por mis pupilas a remover mi cerebro, me dan  el último empujón para venirme entre jadeos y convulsiones de mi bajo  vientre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quizás penséis que fui un poco cabrón al  no avisarle del inminente orgasmo y el consiguiente torrente de espesa  ilusión, pero es que la muchacha parecía desnutrida y, por las ansias  empleadas en llevarme al clímax, yo diría que estaba bastante  hambrienta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con una sonrisa de satisfacción, se  incorporó pasándose el dorso de la mano por esa boca que me había  absorbido hasta la reserva, y extendió el brazo ofreciéndome su mano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–¿Amigos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–Amigos –contesté estrechándola.         &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La otra mano la llevé a su entrepierna,  pero antes de incursionarme bajo la lycra, ella me detuvo. “Hoy no es un  buen día”, me dijo. La verdad es que no me hubiese importado empujar el  támpax, pero a ver luego como se lo sacaba de la traquea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tengo que decir que esa fue mi mejor  noche de los últimos cuatro meses, desde que volviese de mis vacaciones  en Valencia con una Supernena, y si esa primera noche con Carmen fue la  mejor... la segunda fue brutal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sirva este escrito como homenaje a  Santi, mi infatigable compañero de viaje; a Carmen, por donde quiera que  sus pasos la guíen; y a la gente gracias con la que disfruté la fiesta,  motivos, cada uno de ellos, por los que no escribir un relato muy  porno. No puedo recurrir a detalles, yo nunca estuve en esa habitación,  pero escoged una verdad para finalizar este cuento; porque sin corazón  no podemos vivir... porque la vida es sueño.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/77022/"&gt;Con todos ustedes....¡el increíble bebé barbudo!&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/26/"&gt;Sexo Oral&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/77022/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Moonlight nos habla en el Ejercicio de una primer experiencia real que cuenta en homenaje a la amistad.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt; &lt;/div&gt;                                                                                        &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a name="valorar"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7394610027992776899?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7394610027992776899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7394610027992776899&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7394610027992776899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7394610027992776899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/con-todos-ustedes-el-increible-bebe.html' title='Con todos ustedes... ¡el increíble bebé barbudo! (Moonlight)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-498544426434322583</id><published>2011-05-23T07:46:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T07:47:38.178-07:00</updated><title type='text'>Extraños en la noche (Coronel Winston)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Aquella tarde, mi marido  había ido a ver un partido de fútbol al estadio. No queriéndome quedar  sóla en casa, opté por irme de compras. Necesitaba algo nuevo. Una boda  en menos de un mes era el reclamo para que yo gastara el poco dinero del  que disponía en algunas prendas. Tenía que encontrar algo bueno, bonito  y barato. Mi economía no era boyante. En mi casa siempre andábamos mal  de dinero. La escasez vivía junto a nosotros.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Pasé la primera hora de mis  compras en unos grandes almacenes. Allí encontré todo lo que estimaba  necesario para ir preciosa a esa boda. Aquellos saldos me iban a servir.  Mi amiga, Ana María, se casaba con el novio de toda la vida. Su primer y  único novio la iba a convertir en su esposa. Y eso me hacía muy feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Terminadas mis compras, me  di el gusto de merendar en una cafetería cercana a esos grandes  almacenes. Un café cargado y unas tortitas con nata me iban a  revitalizar. En la cafetería tomé asiento cerca de la puerta. Podía  divisar el local en su totalidad sin necesidad de girar mi cabeza.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me fui fijando en la gente  que, al igual que yo, merendaban o simplemente tomaban sus  consumiciones. Así es como me fijé en Paula.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Esa mujer de aspecto  agradable, de unos cuarenta años, pelo largo con mechas de tinte rubias,  e impecablemente vestida, no me quitaba ojo. La ví alejarse al baño.  Caminaba con seguridad. Su porte era excepcional. Cuando regresó, tomó  asiento y siguió devorando las dos tostadas que se apilaban en su plato.  Mientras masticaba, me miraba. Sus ojos iban del plato a mi cara y de  mi cara a las tostadas. Confieso que me ponía nerviosa su actitud. Me  ruborizaba que una mujer me mirara de esa forma.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Decidí dar por finalizada mi  estancia en aquella cafetería y apuré mi café. Rebusqué mi monedero en  el interior de mi bolso. Cuando alcé la vista la ví. A mi lado, de pies,  con gesto cansino y rostro serio. Me abordó sin  preámbulos, sin  excusas, directa, con seguridad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Puedo sentarme? Me preguntó.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Disculpe?. Contesté extrañada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Me gustaría charlar con usted un  momento-Me dijo mientras que con su mano derecha retiraba la silla y  tomaba asiento frente a mí-, no la entretendré mucho.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Nos conocemos?. Pregunté sin salir de mi extrañeza.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Es seguro que no. Contestó mientras me miraba fijamente y esbozaba una sonrisa que yo consideré nerviosa y forzada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Entonces?.....&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Me llamo Paula. No he podido evitar observarla mientras merendaba. Me parece la persona ideal…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Perdón…¿Cómo dice?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Quiere ganarse algún dinero?. Me preguntó directamente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Discúlpeme. He de marcharme. Dije a la vez que sentí que los nervios me atenazaban.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Escúcheme!, se lo ruego, no se arrepentirá.  Puedo hacer que se gane un buen dinero.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Cómo?. Pregunté ante la insistencia de aquella mujer.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Digamos que necesito de su colaboración para dar un capricho a mi marido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Discúlpeme, pero no entiendo nada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Iré directa al grano. Ando buscando una joven como usted. De su perfil. ¿Qué edad tiene?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-27 años.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Está usted casada?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si. Por supuesto. Dije afirmando con rotundidad y orgullo a la vez que pensaba en mi marido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Perfecto!....es justo lo que necesito.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No entiendo….&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Seré franca con usted. No quiero perder  mi tiempo ni hacer que usted pierda el suyo-Hizo una pausa y me miró a  los ojos-, comprendo que le resultará extraño todo esto, pero debe  perdonar mi atrevimiento. La desesperación me incita a hacer algo de lo  que no estoy segura como voy a salir. Estoy casada, al igual que usted.  Mi matrimonio siempre ha funcionado perfectamente hasta….bueno, hasta  hace unos meses.  Iván, así se llama mi marido, siempre ha sido un  hombre agradable, detallista y enamorado de mí. Todo se nos ha truncado.  La vida es un camino por el que vas perdiendo cosas, hasta que al  final, te lo arrebatan todo, hasta la vida. Nunca he sido vilipendiada  por la vida, pero ahora-Calló, bajó su mirada hacia la mesa y suspiró-,  ahora me ha golpeado con violencia. Iván va a morir.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            El silencio se hizo eco de  sus últimas palabras y se afilió con su significado. Me quedé perpleja,  sorprendida, aturdida. No entendía por que me contaba eso. No sabía que  pretendía de mí. Ni siquiera sabía qué me hacía seguir escuchando sus  palabras. Su rostro agradable creí verlo marcado por el sufrimiento. En  cierto modo sentí pena por ella. Paula, después de tomarse un respiro,  continuó.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No hace mucho le han detectado un  cáncer. No ha tenido compasión de nosotros. Iván lo ignora. Ignora que  le queda poco tiempo. Tal vez unos meses. Y yo, bueno, yo siento  tristeza por no haber claudicado ante sus deseos. Han sido muchas las  ocasiones en que me he negado a sus caprichos. He creado carencias en su  mente. No he sabido compartir sus gustos. Ahora, ahora ya es tarde.  Pero quiero compensar en lo posible un deseo que siempre ha tenido.  Usted se preguntará cual es ese deseo, y también se preguntará qué tiene  usted que ver en todo esto. Se lo explicaré.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Siempre hemos tenido una vida sexual  intensa. Antes de casarnos ya éramos muy activos. No hemos tenido hijos,  aunque nuestra posición económica es muy aceptable. Pero no tuvimos  hijos-Dijo con fastidio a la vez que hacía una mueca mostrando su  disgusto-, pero aún así, gozamos del sexo en pareja. El caso es que Iván  siempre tuvo una fantasía, un deseo. Siempre deseó verme con otra  mujer. Y ahora viene mi propuesta.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me quedé paralizada. Sabía lo que me iba a pedir Paula. Mi instinto me hacía presagiar lo que sucedió después.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Quiero satisfacer a mi marido antes de  que me deje definitivamente. Me he propuesto tener sexo con una joven y  que él lo vea. Esa joven bien podría ser usted. La pagaría bien. Ponga  una cifra. Sería en mi casa….ahora. ¿Digamos 500 euros?.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Se hizo nuevamente el  silencio. Un sonido sordo se apoderó de mi tímpano derecho. Una cifra  mágica se instaló en mi mente. 500 euros. Daría el “ramo” a mi amiga Ana  María. Pagaría con creces las compras de esa tarde. La boda no me  costaría nada y aún me sobraría un buen dinero del que tan necesitada  estaba. Pero nunca había estado con una mujer. No me quedaba claro que  era lo que deseaba exactamente. Aunque mi mente sabía que si aceptaba su  oferta, sería como prostituirme a cambio de dinero.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Yo soy una mujer joven. Con  ideas abiertas. Con personalidad. Quiero a mi marido. Nunca he dejado de  quererle. Soy suya. Nunca han profanado mi cuerpo. Jamás estuve con  otro hombre, pero éste no era el caso. Aquella mujer hablaba de estar  con ella. Pero el dinero…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me debatía en mi interior.  Analizaba minuciosamente todo lo que había escuchado de boca de Paula.  No sé exactamente que cara exhibía mientras pensaba, pero Paula me sacó  de mis pensamientos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Se que esto que pido es extraño. Se que  es una licencia por mi parte. Abordar a una joven como usted y ser  sincera….no sé, usted no tiene obligación alguna de creerme. Yo he sido  sincera. He hablado claro, ahora…..ahora sólo espero su respuesta. Le  ruego que lo piense.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me quedé en silencio  nuevamente. Sumida en mis pensamientos. Escuchando a Paula. De mi  garganta surgió, lentamente, la frase que cambió mi vida y sembró el  desasosiego que aún siento.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué tendría que hacer?. Pregunté asumiendo mi rol en aquella historia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Usted me acompañaría a mi casa.  Tomaríamos un café y yo le presentaría a Iván. Luego-Hizo una pausa  violenta-, las dos tendríamos sexo delante de los ojos de Iván.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Esperó a ver mi reacción. Al no decir nada, ella continuó.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Sómos personas con cultura. Sabemos  estar. No habrá problemas. Usted dejará que yo disponga de su cuerpo y  después se marchará a su casa, al lado de su marido, con 500 euros. ¿Es  la cifra que acordamos, no?. Nadie sabrá nunca nada. Podría contratar a  una prostituta, me costaría menos, sin duda, pero sería un negocio muy  frío. Quiero algo que despierte en Iván esas sensaciones que siempre ha  querido observar en mí…..y eso sólo lo puede tener con una persona como  usted. Una persona de la calle. Una persona normal, con su vida y sus  inquietudes. ¿Qué le parece?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            No sabía como reaccionar. Si  bien es cierto que ya había contestado al preguntar lo que tendría que  hacer, no era menos cierto que aún no era plenamente consciente de lo  que me estaba proponiendo Paula. Pero ella era persuasiva. Mi necesidad  de dinero me hacia valorar la situación……y me inclinaba a ese juego que  aún no sabía cómo podría resultar. Hice acopio de toda la serenidad que  pude congregar y por primera vez la miré a la cara de tú a tú.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Iría a su casa y tendríamos sexo a la vista de su marido?, ¿Usted me pagaría 500 Euros por hacerlo?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Así es.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y yo qué tendría que hacer?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ser paciente. Gozar conmigo. Dejarse llevar por mí. Dejarme que usurpe su cuerpo y le de placer.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y su marido…..?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-El nos miraría. Dese cuenta que con  esto sólo busco su excitación, su placer, su fantasía. Yo, bueno, yo  importo poco. No voy buscando mi propia satisfacción. Es evidente que  trataré de que usted goce. Pero nunca he estado con ninguna mujer, y la  verdad, no sé como resultará, pero pondré todo mi empeño en que salga  satisfecha de mi casa. Con dinero y con una nueva experiencia. ¿Qué me  dice?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ya estaba decidido. Los 500  euros eran un reclamo demasiado ebrio para negarme. Pensé en mi marido,  le diría que me había encontrado un billete de 500 euros en aquellos  almacenes dónde había realizado mis compras. Aliviaría nuestras  tensiones económicas. ¿Me iba a prostituir por dinero?. Pensé que no,  que era sólo una forma de salvar mis necesidades más inmediatas. Jamás  nos volveríamos a ver. Un plan limpio.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Está bien!, dispongo de unas horas. Si usted quiere…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Excelente amiga!. Pagaré su consumición y nos iremos a mi casa. No vivo muy lejos. Por el camino hablaremos de todo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Salimos de la cafetería.  Como si fuéramos amigas de toda la vida.  Ya en su coche, mientras Paula  conducía con suavidad, me fue dando algunos detalles de lo que iba a  ocurrir. Era coherente, pero sumamente delicado lo que pretendía esa  mujer. ¿Podría ganarme esos 500 euros?. Necesitaba ese dinero. Demasiada  miel para mis reparos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Una zona privilegiada de  Madrid, no muy distante de mi domicilio, era el lugar de residencia de  aquella pareja. Estacionó el coche en la calle y ambas salimos del  vehículo. Mis compras venían conmigo. Mis manos portaban las bolsas que  delataban muy claramente el lugar donde había pasado parte de la tarde.  Mientras subíamos en el ascensor, miré el reloj. Marcaba las 7 de la  tarde. Las 7 de aquella tarde.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            La cabina dio un respingo al  detenerse. Las puertas se abrieron y un gran hall nos recibió. Aquella  pequeña pieza metálica que sostenía Paula en sus manos, abrió la puerta  de lo desconocido.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Un hombre de unos 45 años,  pelo canoso, delgado, tez morena y agradable, reposaba sobre un sillón  leyendo un periódico. Levantó la vista y nos miró desconcertado.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;           &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Cielo, he llegado!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Iván se acercó a su mujer y  la besó en la mejilla. Luego se fijó en mí. Con prisas, como si le  resultara molesta mi presencia, me inspeccionó de arriba a abajo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Quién es?. Preguntó a su mujer a la vez que me miraba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Es Marina. Es una amiga que tú no  conoces. Nunca te he hablado de ella. Hoy nos hemos encontrado por  casualidad en una cafetería. Hacía años que no teníamos noticias una de  otra. Me he permitido invitarla para que os conozcáis. ¿Sabes?, vive  cerca de aquí.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Encantado, Marina. Siendo amiga de  Paula, puede considerarse amiga mía-Dijo en tono cortés a la vez que  estrechaba mi fina mano-, aunque nunca, que yo recuerde, me ha hablado  de usted. Y es imperdonable, su belleza no me debería haber sido vetada,  Paula. Terminó dirigiéndose a su mujer.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me quedé paralizada frente a  ese hombre que amablemente me había tendido la mano. ¿Cáncer?, ¿Poco  tiempo de vida?, era impropio que ese ser de ojos negros, con ese cuerpo  estilizado y con ese aire de señor culto, abandonara la vida en poco  tiempo. Su aspecto agradable era innegable. Tez morena, pelo negro, con  esas canas que adornaban su cabeza, y una sonrisa sincera, abierta,  brillante.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Acompañaré a Marina a nuestra  habitación. Se probará la ropa que se ha comprado. Tiene una boda en  breve. En unos minutos estaremos contigo Iván. ¿Nos preparas algo para  tomar?. Para mí café, por favor y Marina…-Hizo una pausa esperando mi  respuesta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Oh…si, café por favor!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-En unos minutos estarán listos. Dijo él.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Nos los acercas a la habitación, querido?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡No faltaba más!. Respondió él.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            ¿Probarme la ropa que me  había comprado?. Estaba desconcertada. En el camino había contado a  Paula que había estado de compras. Que tenía una boda y que estaba muy  ilusionada con ese casamiento de la que era mi mejor amiga. Pero no  habíamos hablado de probarme ropas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Caminé tras sus pasos. La  habitación de ese matrimonio olía bien. Me preguntaba, mientras  observaba la decoración de esa habitación, cómo había accedido a  semejante propuesta. El signo del Euro se instaló en mis ojos. Era eso,  dinero. Sólo dinero.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Paula me avisó de lo que iba  a pasar, por lo tanto, nada debía sorprenderme. El juego comenzaría en  su habitación y su marido nos sorprendería. Esa era la escena. Yo debía  actuar como si nada. Dejarme llevar y colaborar en la medida que  estuviera dispuesta.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;             Ya en su habitación, y sin  darme tiempo a reaccionar, Paula se acercó a mí y besó mis labios a la  vez que con sus manos retiraba de mis hombros los tirantes de mi  vestido. Este reaccionó cayendo ligeramente hasta el comienzo de mis  senos. Ella lo bajó más. Descubrió mis pechos enfundados en el  sujetador.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Esto sobra, querida. Dijo a la vez que desabrochaba la prenda.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Mis pechos se mostraron  calientes. La miré mientras  los sopesaba en sus manos. Su cara dibujó  un gesto de aprobación. Se diría que eran de su gusto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Paula-Dije titubeando mientras ella acariciaba mis pechos-, tu marido…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ahora vendrá. Nos traerá los cafés,  ¿Recuerdas?. No te preocupes. Sólo déjate hacer. Yo me encargaré de  todo. Le ofreceremos una bella imágen. Dos cuerpos arrogándose el  placer. Y tú saldrás de aquí con 500 euros.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Quiero decir que tú marido…no me tocará ¿Verdad?.  Es lo que me dijiste. No quiero.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. El sólo mirará. No temas. Todo  saldrá bien. No te pondrá ni una mano encima. Aunque…, bueno te  entiendo. No quiero hacerlo más difícil para ti.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ese era el plan propuesto  por Paula. Le diría a su marido que me iba a enseñar unos vestidos y él  nos sorprendería en la habitación. Habíamos quedado que sólo miraría. E  incluso me había hablado de cegar mis ojos si me resultaba más cómodo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Mi vestido cayó a mis pies.  Cuando sus labios se posaron en mis pezones, yo ya estaba húmeda. Al  rato ella fue más incisiva y metió su mano dentro de mi braga. Allí se  dio el placer de notar mi rocío.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;           &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;             &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Tiró de mi braga hacia abajo  y yo levanté primero un  pie y después otro, para dejar que la prenda  saliera de mi cuerpo. Luego, todo rodó deprisa. En silencio.&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me sentó en la cama y me  tumbó sobre mi espalda para, a la vez que abría mis piernas, lamer mi  sexo con su lengua mojada y caliente. Sin más preámbulos. Cuando noté  aquella lengua viva deslizarse por mis labios, por mi clítoris, noté una  sensación extraña pero demasiado placentera. Los primeros suspiros  cobraron fuerza y presencia en la habitación. Al rato, yo también quería  más. Su mano frotaba mi clítoris con mimo. Su lengua acariciaba mis  pezones. No quise pensar qué hacía allí. Traté de evadirme y pensar en  el dinero, pero el placer cobraba energía. El placer me confundía.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Hagamos el amor.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No entiendo. Dije.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Follemos, Marina. Nos relajará y te dará confianza. A Iván le encantará sorprendernos así.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            No sabía que era lo que  quería decir. Yo, por follar, sólo entendía una cosa, la penetración de  un hombre. Pero ella sabía más que yo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En apenas cinco minutos de estancia en  aquella habitación, parte del pudor me había abandonado. Nos sentamos  frente a frente, nuestros cuerpos abrieron sus piernas enfrentando los  dos sexos, ella pasó una pierna por encima de otra mía y yo hice lo  mismo con la otra,  y nuestros deseos se juntaron para frotarse el uno  contra el otro a la vez que nos tocábamos y nos besábamos. El placer era  agradable, intenso. Yo jadeaba mientras ella se adueñaba por entero de  mi boca y mis pechos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            No daba crédito a lo que  estaba pasando. Estaba avergonzada, fuera de sitio, sorprendida, y en  fin, cuantos calificativos queráis darle. Pero una cosa estaba clara, me  gustaba lo que estaba sucediendo, aunque mi pudor, luchaba  desenfrenadamente contra mi deseo en una batalla perdida.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            La puerta de la habitación  se abrió y la figura de Iván apareció sosteniendo una bandeja con tres  cafés. Tres cafés que nunca fueron consumidos. Iván clavó su mirada en  la escena, en mi cuerpo, en mi rostro. Impasible en apariencia, dejó la  bandeja sobre una mesita. Tomó asiento sobre un pequeño sillón y volvió a  mirarme. Paula le habló.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Siempre lo has deseado, querido mío. Marina se ha prestado a complacernos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ni Iván ni yo dijimos nada.  Me moría de vergüenza. Paula me abordó de nuevo. Retirándose de mi  cuerpo, me situó nuevamente en el borde de la cama y me hizo tumbar de  la mísma forma que antes lo había hecho. Mis pies quedaron apoyados en  el suelo, mis piernas dobladas y mi espalda tendida sobre ese colchón de  látex. Otra vez sentí su lengua recorriendo mi grieta. Otra vez sentí  como me daba unos ligeros golpecitos con la punta sobre mi clítoris.  Otra vez la mirada de Iván y la mía se encontraron. Pero algo había  cambiado desde la última visita de mis ojos. Su cinturón estaba  desabrochado, su bragueta abierta, su calzoncillo ligeramente bajado y  su miembro ligeramente erectado. Su mano derecha acariciaba su carne.  Subía y bajaba el anillo que formaban sus dedos a través de la barra que  iba endureciéndose poco a poco. Volvimos a mirarnos. El sonrió como si  aquello fuera lo más común que uno se pueda encontrar cuando va a llevar  un par de cafés a su mujer y a una amiga de su  mujer. Yo cerré mis  ojos víctima del placer que sentía a través de mi sexo. La lengua  pertinaz de Paula devoraba lentamente cada poro de mi piel. Mi ano no se  olvidó, y aunque sentí reparo al notar ese pequeño órgano trajinando  sobre el, pronto recordé que esa tarde, antes de salir de mi casa, me  había duchado.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Cuando abrí los ojos, busqué  la figura de Iván. Seguía sentado en el mísmo sillón, pero sus  pantalones yacían sobre sus tobillos. Su miembro era grande. Seguía  acariciándolo con calma. De arriba hacia abajo. Su prepucio bajaba hasta  descubrir su glande por entero. Carecía de vello alguno. La imagen me  impactó. Mi marido nunca se había masturbado delante de mí a pesar de  que yo le había dicho en muchas ocasiones que eso me excitaba. Siempre  me decía que sentía pudor. Pero ese pudor no era el mísmo cuando  observaba, con la baba caída, cómo yo me masturbaba para él. Interrumpía  mi placer y lleno de deseo me la clavaba sin compasión.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Volví a cerrar los ojos y  giré mi cabeza hacia el extremo opuesto a la mirada de Iván. Tras unos  segundos noté una presencia cercana y los abrí nuevamente. Iván se había  acercado hasta nuestros cuerpos y acariciaba el de su mujer. Sus  pechos, su espalda, sus glúteos, eran parcelas propiedad de ese hombre.  Las manos de Paula estaban fijas en el interior de mis muslos. Sujetando  mis piernas. Abriendo mi deseo. Su lengua  trabajaba con insistencia mi  clítoris. Mis labios resecos se separaban en busca del aire que mis  pulmones necesitaban. La sincronía era total. Los tres cuerpos desnudos  abordados por el deseo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Un sonido reclamó mi  atención. Me fijé en los otros dos cuerpos. El pene de Iván había  penetrado en el cuerpo de Paula y esto había provocado que ella  afianzara, más todavía, su lengua sobre mi sexo. Iván arremetía con  suavidad, como si se jactará de la exquisitez que ofrecía ese coño, ese  coño que pronto dejaría de explorar. Ese coño que la muerte le iba a  robar. Yo estaba turbada.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Me iba a correr. Sentía que  mi final estaba próximo. La lengua de Paula era sabia. Y se había  convertido en catedrática cuando el miembro de Iván la había impulsado  más sabiduría. Paula cesó en sus caricias con su lengua. Se incorporó  ligeramente y se dejó caer sobre mi cuerpo desnudo. Mi cuerpo se movió  al compás de las arremetidas que Iván ejercía sobre su mujer. Ella  buscaba mi boca, quería besarme, pero mis labios estaban muertos y no  correspondían. Sentí su lengua hurgar en todos los entrantes y salientes  de mi boca, en mis dientes, en mi…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Paula me tenía dominada. A  su  merced. Se mantenía sobre mi cuerpo y con sus piernas sujetaba las  mías abiertas de par en par. Sus manos se fundían con las mías. Nuestros  dedos entrelazados se apretaban de deseo. La rapsodia de sexo  continuaba lentamente. Iván bombeaba a Paula y ésta buscaba con su  lengua dentro de mi boca alguna hipotética caries.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            El encanto se rompió. Noté  una mano en mi sexo. Iván había abordado mi grieta sin preludios. Quise  protestar, decir que eso no era lo acordado, pero esos dedos no eran  violentos, eran sabios. Opté por callar y evadirme. 500 euros era una  paga notable como para protestar por su gesto. Dejar que ese hombre que  iba a morir en breve palpara mi sexo no iba a robarme nada. Le vi  reclinarse sobre el cuerpo de su mujer y pensé que la iba a penetrar de  nuevo. &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Cuando noté el glande de  Iván en la puerta de su deseo, traté de juntar mis piernas. Noté como  mis labios se separaban para dar cabida a ese miembro lubricado en el  cuerpo de su mujer. El empuje era constante, lento, sin vacilaciones…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Quería zafarme de esos  cuerpos. No habíamos hablado que ocurriera más de lo que había pasado.  Sólo sería un juego entre Paula y yo. Su marido miraría. Estaba claro.  Paula no me dejaba abrir la boca para emitir mis protestas. Mi cuerpo  era todo un manifiesto del desacuerdo que sentía ante la pretensión de  Iván. Paula me tenía atrapada. Sujetaba mis manos, mis dedos, mis  piernas, mi cuerpo entero…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al escapar de su lengua  puede hablar. Aunque brevemente, dejé constancia de mi protesta y mi  negación ante lo que se avecinaba.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Noooo, noooo, eso noooo….no quiero….nooooo…Ufffffff…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Mis lamentos se fundieron  con la estocada. El poderoso miembro de Iván penetró en mi interior sin  compasión. Brevemente quieto, cesó en su empuje unos instantes para  tomar la vitalidad necesaria. La boca de Paula se apoderó de la mía a la  vez que Iván comenzaba con violencia a bombear mi cuerpo. Creí sentir  los golpes en mi útero, creí desfallecer a cada nuevo envite, creí  morir  cuando cesó en los movimientos y dejó escapar su semen dentro de  mí. Creí estar muerta cuando los latigazos de placer visitaron mi  cuerpo. El cielo me visitaba. Las salvas, espaciadas, inundaron mi  interior. &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Iván retiró su miembro de mi  sexo y su semen, riachuelo espeso, buscó el vértice de salida. Mi  cuerpo ardía…, mi cuerpo nadaba en placer. Pero quedaba una visita, la  visita de Paula. Su lengua presurosa se fundió con esa rendija de mi  cuerpo. Y entonces fue cuando sentí lo que nunca antes había sentido.  Tal vez, confundida por el intenso placer, creí marearme. Mi alma me  abandonaba y mi cuerpo temblaba violentamente. Aún, desde el más allá,  noté como los lametazos se ralentizaban acompañando la llegada de mi  relax.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Iván me besó. Sus labios,  con extrema dulzura, se unieron a los míos. Su lengua paseó por mis  labios y su saliva los lubricó. Era su agradecimiento. Era su despedida.  La boca de Paula se despidió en el interior de mis muslos y el adiós a  mi cuerpo lo selló sobre mi vientre.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Aquellos cafés no fueron  consumidos por nadie. Aquella noche consumimos placer. Tras debatirme  entre mentiras, telefoneé a mi marido. La excusa fue estúpida, pero me  arriesgué. Era mucho lo que yo deseaba de aquella casa. Sentir.  Experimentar lo que nunca antes había hecho.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Cuando le dije a Ernesto el  motivo por el cual probablemente no iría a casa a dormir, le noté  alucinado. Pero era la mejor excusa que se nos ocurrió.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Le comenté que una amiga de  mi trabajo, a la que él no conocía por que no existía, había estado  conmigo aquella tarde después de encontrarnos en esos grandes almacenes  que visité. Una fuerte indisposición cuando tomábamos un café y me iba a  regresar a nuestra casa, hizo que yo la acompañara al hospital. Estaba  en urgencias. Estaba en las urgencias de un hospital y me iba a quedar  con ella hasta que los médicos terminaran de examinarla. Me costó obviar  el nombre del hospital, pero lo conseguí. Eso, y que yo no disponía de  batería en mi teléfono móvil, cerró mi mentira.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            A las 4 de la madrugada salí  de aquella casa. En el portal me esperaba un taxi. A las 5 de la  madruga, sentada en el salón de mi casa, estaba enseñando a mi marido  mis compras. Todo había ido bien. Mi amiga ficticia, mi compañera de  trabajo, ya estaba en casa junto a sus padres. Todo había quedado en un  susto coronario. Mi marido me creyó.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ya en la cama, rememoré  aquellas horas. Recordé cómo tras abandonar la habitación, el olor a  sexo se instaló en el salón de Paula e Iván. Visualicé las imágenes que  acudían a mi mente sin orden alguno. Me ví apoyada sobre la mesa de  aquél bello salón mientras Iván desvirgaba mi ano y la lengua de Paula  colmaba una vez más mi infierno interior. Nuestros cuerpos, fundidos, se  desprendieron del resto de pudor que aún conservaban. Los lamentos,  suspiros, ayes y exclamaciones fueron los únicos sonidos que esa noche  se dejaron oír entre aquellas paredes.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            La despedida fue en  silencio. Nuestras miradas iban y venían de un rostro al otro. Era  nuestra conversación. La conversación de unos extraños en la noche. Ya  en el taxi, descubrí dos billetes de 500 euros dentro de una de mis  bolsas. Paula había sido generosa. Los doblé en dos mitades. Esa era la  forma más factible de explicar a mi marido cómo me los había encontrado  en aquellos grandes almacenes.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;             &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Paso muchas veces por el  portal de Paula. Lo hago adrede. Trato de verlos.  Me paro en la esquina  y mientras fumo un cigarro pienso si estaría bien o no acudir a su  casa. Lo cierto es que no me importaría repetir aquella experiencia,  pero algo en mi interior me lo impide. Yo, antes de eso, era una chica  plena, sin complejos, feliz. Después de lo que pasó con Paula y su  marido, no vivo tranquila. El sexo con mi marido, aunque satisfactorio,  no puede compararse con el que esa pareja me ofreció en aquella noche  mágica. El desasosiego me acompaña permanentemente. Me falta algo y yo  se lo que es. Me faltan ellos.&lt;/p&gt;    &lt;p align="right"&gt;                                                                                                                                  &lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;Coronelwinston&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76813/"&gt;Extraños en la noche&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/34/"&gt;Trios&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76813/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Coronel  Winston nos cuenta en el Ejercicio como Marina salió de compras,  conoció a Paula, ésta le presentó a su marido, y acabó pasando con los  dos la mejor noche de su vida.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-498544426434322583?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/498544426434322583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=498544426434322583&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/498544426434322583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/498544426434322583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/extranos-en-la-noche-coronel-winston.html' title='Extraños en la noche (Coronel Winston)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-4932737449416531945</id><published>2011-05-23T07:45:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T07:46:49.026-07:00</updated><title type='text'>Noche de suerte (Kalashnikov)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Seis  y media de la tarde, última silla del rincón más oscuro del tugurio más  sórdido de la ciudad, una cerveza sobre la mesa y los errores cometidos  repitiéndose una y otra vez en mi cabeza.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¡Nacho! ¡Otra!- grité sin separar la  vista de la foto que tenía en la mano. En ella, una chica rubia, guapa y  alegre besaba la mejilla de un hombre parecido a mí. Él no tenía mi  barba descuidada de una semana, ni el pelo grasiento y despeinado como  yo, ni ojeras bajo los ojos, ni esa palidez insana que me había dado el  comer mal durante la última semana. Pero la mayor diferencia estaba en  la sonrisa. Él sonreía. Yo no lo hacía desde que esa misma chica rubia,  guapa y alegre me había dejado una semana atrás, y me había ido  convirtiendo del joven vivaz de la foto, en la sombra triste que era en  ese instante. Una nueva entrevista de trabajo había acabado ese día con  otro “Le llamaremos” de los que nunca se cumplían y yo seguía  hundiéndome más hondo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La puerta del garito se abrió. Las  últimas luces anaranjadas de la tarde se colaron por el hueco enmarcando  una enorme silueta que me hizo estremecer.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿mecheros? ¿papel?- dijo el recién entrado, con un marcado acento.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Joder… otro puto negro que intenta  vender esa mierda de baratijas.- Maldije en voz baja mientras el enorme  vendedor se acercaba. En su mirada se podía adivinar cierta petición de  ayuda, una desesperación sorda y apagada de que alguien le comprara algo  para que su familia pudiera comer esa noche. Pero no era mi problema.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al menos, hasta que se volvió hacia mí y  su forma de mirar se transformó. Ya no había rastro de ese patetismo  que buscaba inspirar compasión.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Tú seguro que necesitas algo.- Dijo,  mirándome fijamente a la cara. Podría superar fácilmente el metro  noventa de estatura, y el blanco de sus ojos contrastaba demasiado con  la negrura de su rostro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No necesito una mierda. Piérdete.- le espeté, cabreado. Aquel cambio en sus ojos no me iba a hacer cambiar de opinión.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Seguro? Creo que te equivocas, tú  necesitas, al menos, otra oportunidad.- Sin cortarse, el vendedor  ambulante se sentó en la silla que estaba enfrente de mí y sonrió  enseñando unos dientes demasiado blancos.- ¿Qué es lo que quieres  realmente? Yo te lo puedo vender.- Fue entonces cuando me di cuenta que  había dejado de hablar con acento, y me sentí como si estuviera formando  parte en una película perfectamente doblada al castellano. Como si esa  no fuera su voz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Lo que yo necesito no se vende.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Todo se vende.- Respondió él, enseñándome otra vez esa sonrisa de color blanco nuclear.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pero yo no puedo comprarlo todo. No soy rico.- respondí.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Cuánto dinero tienes?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No creo que te importe.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No…claro que no. Lo decía por lo  siguiente. Imagínate que tienes cincuenta euros ahora mismo. Y que yo te  vendo un billete, completamente válido, de cien euros por sólo sesenta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Serías estúpido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí, lo sería. ¿Pero cuánto tardarías en encontrar esos diez euros que te faltan?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Supongo que muy poco tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Exacto. Por eso, te voy a permitir una  cosa. No vas a pagarme nada. De momento. Pero esta noche vas a salir a  la calle y vas a hacer lo que te salga de los huevos. Todo te va a salir  bien, porque lo digo yo. Te voy a dar lo que nunca has tenido, Nico.  Suerte. La mejor suerte del mundo. Te voy a regalar una noche de suerte.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Acto seguido, el enorme negro cogió un  puro de su bolsillo, lo prendió en su sonrisa y se lo encendió. Dio una  gran bocanada y espiró el humo sobre la mesa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¡Eh! ¡Aquí no se puede fumar! ¡La  nueva ley!- le gritó Nacho, el dueño del local, al gigante negro, pero  éste se volvió hacia él y le enseñó esa misma sonrisa que llevaba  hipnotizándome tanto tiempo y las dos manos abiertas. El puro había  desaparecido, se había esfumado como el humo que me había echado encima.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Fabuloso. Ahora vete.- le dije, ya cansado de la charreta del misterioso africano.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pruébalo.- dijo, lanzándome una moneda, que atrapé al vuelo.- ¿Qué eliges? – añadió, antes de que pudiera verla bien.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Cruz.- dije, y, antes de abrir la mano, la pasé a la otra, dándole la vuelta a la moneda.- Vaya.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Allí estaba, el valor de la moneda  grabado sobre el mapa de la Unión Europea mirándome a los ojos desde mi  mano izquierda y dejando oculta la cara de la moneda.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Suerte.- Dije, volviendo a lanzar al aire el euro. La atrapé.- Cara.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre de Vitruvio de aquel euro  italiano parecía saludarme desde la moneda. El negro sonrió más y se  arrellanó sobre la silla. 2 de 2. Una de cada cuatro veces tiene que  salir. Sustituí la moneda del africano por una de las que yo mismo tenía  en el bolsillo, esta vez euros españoles que yo mismo sabía que no  estaban trucados, y repetí el lanzamiento.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Cara.- El Rey Don Juan Carlos I me  parecía sonreír.- Cara.- Otra vez el rey.- Cruz.- 1 Euro.- Cara.- Rey.-  Cruz.- 1 euro.- Cara. Cara. Cara. Cruz. Cara. Cruz. Cruz. Cara.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Hacia la tirada veintitrés me di por vencido, tal vez era cierto y acababa de comenzar mi noche de suerte.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me giré hacia el enorme negro, pero él  ya se había marchado silenciosamente y yo salí del bareto buscándole  para devolverle la moneda que él me había prestado, pero había  desaparecido. Como el humo. Como el puro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Volví a lanzar la moneda.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Si sale cara, me voy a casa. Si sale cruz, me voy de fiesta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Un minuto después, me metía en el interior de un taxi.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿A dónde, artista?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Al casino.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;A las nueve de la noche, el jefe de sala  del Casino Cirsa Valencia, con muy buenas maneras y tras una charla en  la  que simplemente pude argumentar que era mi noche de suerte, me daba  una última opción de salir del casino en ese momento con todas mis  ganancias y con todos mis miembros intactos. Acepté con una sonrisa.  Había empezado la noche con 10 euros y había ganado más de tres mil.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me extrañó no ver un taxi a la salida,  así que comencé a caminar hacia el centro para obsequiarme con una  opípara cena en algún buen restaurante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;A unos cien metros descubrí, caminando  en dirección hacia mí, a una mujer con un vestido que se amoldaba  perfectamente a sus bonitas curvas. Rubia, joven, guapa, cuidadosamente  peinada, maquillada y vestida aunque con cierta torpeza con los  zapatitos de tacón. Sonreí y me dirigí a ella. Era mi noche de suerte.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Hola, guapa. Verás, tengo una reserva  en el Restaurante Torrijos para dos personas y mi amigo me ha fallado.  Te invito a cenar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La mujer me miró sorprendida, como si yo  estuviera loco. Pero acaso... ¿No lo estaba? Ni siquiera conocía su  nombre y acababa de invitarla. Ella sacudió la cabeza y se rió. Yo  sonreí. Sabía cuál iba a ser su respuesta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Eran las diez menos cuarto cuando Paula  (se llamaba Paula) y yo, tomábamos asiento en el restaurante más caro de  la ciudad. El maitre, en un principio, me había dicho que no podíamos  cenar allí sin una reserva, pero tras instarle a que buscara alguna  cancelación para esa noche, pudimos sentarnos a la mejor mesa del  restaurante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Por Adolfo Campos y su acompañante,  que no han podido venir y nos han permitido esta maravillosa cena.-  dije, alzando mi copa de vino.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Me habías dicho que tenías reserva.- Replicó Paula, con media sonrisa y repitiendo mi gesto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Ah, sí... mentí.- Reí y choqué las copas. Ella también se rió.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Paula era maestra de escuela. Acababa de  venir de una boda y su plan para esa noche era deshacerse de sus  zapatos y leer algún libro hasta que se durmiera. Hasta que me encontró a  mí y se dejó llevar por la curiosidad. “¡Qué suerte has tenido!”, le  dije.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La besé por primera vez antes del segundo plato. Para los postres, su pie jugueteaba con mi pierna por debajo del mantel.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Voy un momento al servicio...- le dije, añadiendo en voz baja.- si quieres seguirme....&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Como dos fugitivos, fuimos evitando las  miradas de la gente hasta que conseguimos entrar en el baño. Estaba  vacío y Paula y yo nos introdujimos en uno de los cubículos para los  retretes. Recuerdo haber pensado con ironía “Mira, los ricos también  cagan”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Paula me desabrochó el botón de los vaqueros mientras me besaba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No suelo hacer esto... y menos en la  primera cita.- me ronroneó al oído antes de arrodillarse.- Pero has  tenido suerte. Acabo de ver cómo mi mejor amiga se casaba con uno de mis  ex y tengo ganas de hacer una locura.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sonreí y dejé que Paula maniobrara sola.  Me bajó los pantalones hasta los tobillos y a éstos les siguieron los  bóxers. Mi polla, encabritada, saludó de cerca a la maestra, que la  prendió en sus labios. Por desagradable que parezca, en ese momento me  acordé del negro encendiéndose su puro en el bar. No sabía todavía quién  era, si un demonio que quería mi alma, un ángel que quería darme a  conocer el cielo en la Tierra, o algún dios africano y olvidado que  buscaba algo de fe embaucando a fracasados reincidentes como yo.  Sinceramente, no tenía ni idea. Y dejó de importarme en el momento en  que la lengua de Paula repasó el tronco de mi polla desde los testículos  hasta el frenillo, haciendo emigrar de mi cabeza todos los pensamientos  que no concernieran a aquella estupenda mamada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los labios de Paula se cerraron sobre mi  verga. Su lengua me lamió el glande, y añadió un leve efecto de succión  que me arrancó un escalofrío mientras empezaba a mover su cabeza  adelante y atrás.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Deposité mis manos sobre el pelo de la  maestra de escuela mientras ella seguía con la mamada. No quería  marcarle yo el ritmo, prefería abandonarme a su saber hacer. Saqué mi  pie derecho del zapato y, mientras ella seguía chupándome la polla con  glotonería, apoyé el talón en la puntera del zapato y, con el dedo gordo  del pie, busqué la tela de las braguitas bajo el vestido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El movimiento era torpe. No quería  interponerme en el movimiento de la cabeza de Paula y, a ciegas, yo  tampoco era un malabarista con la falangina del dedo gordo de mi pie.  Aún así, logré sobar suavemente el sexo de Paula por encima de la ropa.  Al menos, hasta que el trabajo de su boca empezó a ser demasiado  placentero como para dedicarme a otra cosa que no fuera disfrutar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sus labios atrapaban mi polla y la  masturbaban desde la misma punta hasta que el glande golpeaba con su  campanilla, donde cambiaba el sentido de la mamada y se  volvía atrás  hasta sacarse completamente la verga de la boca. A esto, le sumaba un  hábil  movimiento de lengua que hacía coincidir con cada vez que mi  polla entraba bajo el cielo de su paladar y que extasiaba ése punto tan  sensible del frenillo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Paula... si sigues así me voy a correr.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Paula volvió a sacarse mi miembro de su interior para decirme:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Para qué te crees que lo hago?- a  todo esto, no dejaba de masturbarme con su mano derecha.- Quiero que te  corras en mi boca... que me llenes de leche... que te derrames en mí...&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cargó la voz de tanto vicio que me  resultó imposible detenerme cuando volvió a atraparme con sus labios.  Mis manos se aferraron con más fuerza a su cabeza y empecé a embestir  con mis caderas. Intenté que las penetraciones no fueran muy largas,  centrándome sobre todo en que fuera solamente el glande el que entrara y  saliera de su boca.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Joder... joder... ¡Qué bueno!- pude  engranar entre jadeo y jadeo justo antes de tensarme por completo.  Aquella espina se me clavaba en el interior y me obligaba a expulsarla.-  ¡Ahí va!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Paula se aferró a mi polla con mi mano y  estoy seguro que su pulgar pudo sentir cada uno de los trallazos de  semen que la atravesaron hasta salir directos al paladar de la dulce  rubia. Pasadas las últimas descargas, y cuando pude recuperar la  funcionalidad de mis pulmones y volver a respirar, pude ver cómo Paula,  arrodillada en el suelo, me miraba a los ojos con un hilillo de semen  escapando de su sonrisa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Nos metimos en un taxi después de que yo  pagara la cuantiosa cuenta del restaurante. Sin embargo, habiendo  ganado más de tres mil en el casino, una décima parte no era importante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿dónde vamos?- le pregunté a Paula, sin embargo, algo en su cara me intranquilizó.- ¿Paula?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Toma...- Me escribió en un papel una  serie de números.- Mi teléfono. Llámame mañana. Necesito pensar en lo  que he hecho. No sé...&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cogí el papel sin negar mi decepción. Aunque pensándolo bien, Paula bien podría haber cumplido su función esa noche.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Está bien, pero deja que te acompañe a  casa. Así puedo pagarte el taxi.- Paula accedió y le dijo al taxista su  dirección. Realmente era una mujer con la que me gustaría contar en un  futuro y, supongo que ella había sido más inteligente que yo al negarse a  dejarme subir. Ahora me tocaba a mí mover pieza y mostrar hasta dónde  llegaba mi interés si de verdad quería acostarme con ella.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Bueno, chaval. ¿Te dejo aquí?- me dijo el taxista en cuanto Paula desapareció en su portal.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No. Llévame a una zona de fiesta. La más cercana. He de aprovechar la noche.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El taxi se detuvo frente a un pub  animado y luminoso, al menos en su exterior. Cuando leí el rótulo de  neón no pude reprimir una carcajada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Muchas gracias, campeón.- Le dije al taxista, extendiéndole un billete de cien euros.- Quédate las vueltas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El taxista se quedó mudo tras coger el  billete y comprobar su validez, mientras yo salía del taxi con una  sonrisa y entraba, sin ningún problema con los de seguridad, en el pub  “La BuenaSuerte”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Eran las doce y media de la noche.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Noelia tenía miles de diferencias con  Paula. Morena, de profundos ojos marrones casi negros, diez años menor  que la maestra y, como a tantas adolescentes, le faltaban muchas curvas y  experiencia para parecer una mujer hecha y derecha. No obstante, había  algo en su admiración insolente, en su actitud coqueta y aniñada, en su  rebeldía imprudente que me habían hechizado nada más entrar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Superé las barreras mentales que yo  mismo me imponía por entrarle a una chiquilla que no habría cumplido  todavía los 20 y entablé una rápida conversación con ella, pudiendo  alejarnos de su grupito de cuatro amigas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La verdad, me sorprendió. Tenía una  rapidez mental que en un par de ocasiones estuvieron a punto de hacerme  quedar mal, pero lo pude solventar con cierta dosis de picardía y, cómo  no, algo de suerte. Posiblemente, Noelia misma se sentía poderosa por  haber conseguido que un tío de 28 años se atreviese a ligársela. Según  me contó, estaba harta de niñatos que sólo quieren echar un polvo y,  encima, mal echado, en cualquier sitio.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Vaya... así que vas buscando a tu príncipe azul...- le dije, con una sonrisa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- No, tío... ni de coña. Que esté harto  de sapos no significa que busque un príncipe azul. Me gustaría probar  todos los colores antes. El príncipe rojo, el verde, el naranja...&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No pude evitar una carcajada. Elevé mi vaso de vodka rojo y dije:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pues por el príncipe rojo.- pegué un  trago y le hice un gesto a Noelia para que se acercase. Ella puso su  cara a escasos milímetros de la mía y no pude evitar lanzarme a sus  labios, con los míos y mi lengua aún húmedos del dulce vodka.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La jovencita sabía cómo besar. Prendí  mis labios de los suyos mientras le sobaba el culo y ella se dejaba  acariciar. Cuando nos separamos, su mirada había adquirido un brillo  especial y nuestra respiración se había acelerado visiblemente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Por lo visto el príncipe rojo sabe besar. Y tiene muy buen sabor.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Y eso que aún te falta conocer lo mejor del príncipe rojo...- le dije, sonriendo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Fuimos a la barra, cuando la camarera se  acercó puse cinco billetes de cien euros sobre la barra y uno en el  escote de la bien dotada empleada y le dije:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Todo lo que pida yo, me lo pones. Y  ella también. No creo que me quede corto. ¿Verdad? En el momento que me  veas en la barra, me atiendes a mí primero y luego al resto. ¿Entendido?  Y eso sí. No me cueles garrafón de mierda. Primeras marcas- La  camarera, después de mirarme como si estuviera loco y cerciorarse de que  los billetes eran verdaderos, asintió sin pestañear.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Invité a un par de rondas a todo el  grupo de Noelia, que cada vez parecía admirarme más. Cuando me preguntó  de qué trabajaba, esquivé la pregunta y la invité a otro cubata.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Vamos a bailar un rato, quiero ver cómo te mueves.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me quedé paralizado durante un segundo.  Reconozco que soy el bailarín más patoso que he visto nunca. Sólo sé  bailar bien un tipo de música y no parecía que en aquel pub fueran muy  de ese estilo. Pero era mi noche de suerte.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¡De de de de-de-de de-de, de-de-de  de-de, de-de-de!- La Samba da Bahía de Carlinhos Brown se abrió paso por  los altavoces, y en ese instante le di las gracias a Marcela, un  ex-novia mía, brasileña, que había gastado tiempo y energía en enseñarme  a mover mi cuerpo a ritmo de samba durante los escasos dos meses que  duró nuestra relación.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Vaya. Parece que quieren que nos movamos de verdad...- rió Noelia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;No daré demasiados detalles, sólo decir  que Noelia movía su culito embutido en una minifalda vaquera de una  forma excepcional y yo me contentaba con tratar de seguirle el ritmo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Bailas de puta madre.- me dijo, en voz muy baja, al oído, cuando la canción estaba agonizando.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Tú sí que bailas bien.- le contesté,  poniendo ambas manos en su culo, y sobándolo descaradamente. A Noelia se  le escapó un suspiro y me llevó hasta un rincón del pub, donde un  columna nos protegía del intenso tráfico de gente dentro del local.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Empezamos a magrearnos como dos  adolescentes. Ella lo era, y yo a su lado me sentía como tal. No le  importó que mis manos bucearan una y otra vez bajo su falda hasta  aprenderme la curva de sus nalgas, mientras ella convertía mi boca y mi  cuello en un campo de besos lúbricos y lascivos. Recordé la frase de  aquél misterioso negro: “Todo te va a salir bien, porque lo digo yo.”, y  probé hasta dónde tenía él razón. Abandoné el culo de Noelia y, sin  dejar de encerrarla con mi cuerpo y la propia esquina que hacía la  columna, dirigí mi mano hacia su entrepierna.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Mmmmmm- su queja quedó apagada en mis  labios. Se separó de mí y me miró directamente a los ojos mientras me  agarraba la mano para que me detuviera. Pero de pronto, miró a su  alrededor, me soltó y volvió a lanzarse a mis labios.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Comencé a sobarle el coñito por encima de las braguitas mientras ella se tensaba y seguía besándome.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Te gusta, ¿eh?- le dije, toda vez que  mis labios habían escapado de los suyos y ella apagaba sus primeros  gemidos en mi cuello.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Para, por dios. Eres un cabronazo. No  me hagas esto...- Su voz no era más que un ronroneo grave, pero sus  caderas empezaban a moverse dándome a entender lo contrario de lo que me  decía.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sus braguitas se cargaban de humedad  mientras mi mano derecha seguía frotándose contra ellas, hasta que la  colé por dentro y pude comprobar que su coño no estaba húmedo. Estaba  anegado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los gemidos apagados de Noelia se  sucedían, colé dos dedos en su interior y me mordió suavemente el  cuello. Su respiración se había convertido en un vaivén imparable de  inhalaciones y exhalaciones muy cortas y sus manos me apretaban más y  más a ella, como si quisiera fundirse en mí o en la pared, como si  quisiera que la aplastase con todo mi cuerpo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Su pierna derecha se enroscó sobre las  mías y facilitó el trabajo de mi mano, que ahora hacía entrar y salir  sin problemas dos dedos mientras seguía frotando su clítoris con la  palma.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Joder... eres un mamonazo. Si sigues  así vas a hacer que me corra...- decía ella, entre jadeos. Su cuerpo se  contoneaba como el de una serpiente siguiendo el movimiento de esos  dedos que tanto placer le estaban causando, y sus gemiditos cada vez más  altos me ponían la piel a temperatura de ebullición. Finalmente, no  pudo aguantarlo más. Se abrazó a mí con todas sus fuerzas, tapó su boca  con mi cuello y empezó a temblar. Sentí su coñito juvenil contraerse  sobre mis dedos mientras intentaba acallar un grito de placer que le  salía de muy dentro y que quedó convertido en un “mmmmmmmmmpppf” largo y  profundo taponado por el nacimiento de mi cuello.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Su pierna derecha se contrajo aún más  sobre mí y la izquierda le falló, lo que me obligó a aguantar su peso  con mi mano izquierda mientras le durara el intenso clímax al que había  llegado en un local abarrotado de gente, sin que demasiadas personas se  dieran cuenta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Eres... un... hijo de puta... un hijo  de puta muy grande...- me dijo ella, nuevamente con los dos pies en el  suelo, mirándome a los ojos antes de obsequiarme con un beso lleno de  ternura.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pedí otra ronda para todo el grupo de  Noelia, al que se le habían sumado un par de chavales con los que dos de  ellas se acaramelaban, y le musité al oído a Noelia:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Nos vamos a tu casa o a la mía?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- A la mía. Vivo aquí al lado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mientras Noelia se acababa la copa, me  acerqué a la barra y le pedí a la camarera unas cuantas monedas de euro  que no tuvo reparo en darme, y las gasté todas, más algunas que tenía en  el bolsillo, en la máquina de condones del baño. Justo después de dejar  a Paula me había acordado de que no llevaba preservativos. También pedí  una botella de vodka rojo que escondí bajo la chaqueta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Tras unos pocos chupitos de vodka en la mesa del salón de la casa de Noelia, decidimos irnos a la cama.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Mi morena jovencita no pudo esperarse y  se fue quitando la ropa por el pasillo. La camiseta, negra y con amplio  escote acabó delante de la puerta del baño. La minifalda no llegó a  entrar en la habitación y quedó a escasos centímetros de la puerta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Yo me quité la camisa nada más entrar en  la habitación, pero cuando lo hice, me di cuenta que Noelia había  desaparecido. Me asusté. Pensé que era demasiado pronto para que  amaneciera, que la noche no podía haber acabado tan pronto. No al menos  mi noche de Suerte. Pero entonces la vi aparecer por la puerta del  pequeño baño que comunicaba con su habitación, haciéndome gestos para  que la siguiera. Sonreí y obedecí.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los dos, desnudos, entramos en la ducha  que dejaba caer agua a buena temperatura y nos envolvía con ella. Los  besos de Noelia, que empezaron en mi boca, fueron descendiendo poco a  poco y, tras pasar por mi cuello, mis pezones, mi vientre, y a partir de  allí, siguiendo la sobra oscura de mi vello, llegaron hacia donde mi  polla se elevaba al cielo, clamando por algo que le diera cobijo. Pero  Noelia, tras depositar un tierno beso en la punta, decidió olvidarla y  dedicarse a mi cadera, mis muslos y de vuelta a mi vientre.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Oh, vamos...- Me quejé, y ella  contestó con una sonrisita pícara. Cerró el agua de la ducha y me rodeó  con una gran toalla, deteniéndose a secarme y prestando especial  atención a mi polla.- ¿Tú sabes lo poquito que voy a aguantar si sigues  así?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Claro... -respondió ella, y yo tiré al suelo la toalla y empujé a la morenita hacia atrás.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Noelia se apoyó sobre el lavabo y yo la  obligué a subir su culito respingón sobre él. Abrí sus piernas y le metí  la polla de un solo envión. Su grito de placer se imbuyó del eco del  cuarto de baño y resonó un par de veces repetido.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Por dios... el... el... condón. Ponte  el condón antes de seguir. Porque si me metes otro de esos, me va a  dejar de importar el condón y cualquier cosa...&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Ah, sí?- Le metí dos pollazos más,  sin contemplaciones, iguales que el primero. sacando y metiendo la  totalidad de mi verga de su interior, y Noelia gimió de nuevo. De  pronto, me detuve, me agaché a por el pantalón y extraje un condón con  toda la parsimonia del mundo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Cabronazo...- replicó ella, al ver que tardaba más de la cuenta adrede.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Yo, por qué?- respondí, tomándome mi tiempo para rasgar el envoltorio y colocarme el profiláctico.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Ven aquí.- Noelia me atrajo con sus  piernas y dirigió mi polla a su doblemente húmedo agujerito. Me hundí en  ella como un desesperado, haciendo que las penetraciones fueran lo más  profundas y potentes que fuera capaz, tal y como si quisiera atravesarla  con mi polla. Ella, sin ningún tipo de vergüenza, gritaba y gemía cada  vez que la penetraba completamente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Empecé a jadear pesadamente sin dejar de  embestirla, ayudándome con mis manos en sus caderas, mientras las suyas  se esmeraban en evitar que su cuerpo golpeara el espejo que tenía  detrás. No aguanté más y me derramé sin poder evitarlo. Ella, con la  respiración acelerada, me miraba aún a los ojos, con la boca abierta y  jadeando igual que yo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Me quité el condón y lo lancé al  retrete. Un segundo después, ya había agarrado en volandas a Noelia y me  la llevaba hacia la cama.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Le comí el coño mientras mi polla  retomaba fuerzas. Se corrió dos veces más antes de que se la volviera a  meter y otras tres mientras la penetraba. Noelia era una de las  chiquillas con el coño más sensible que he conocido nunca.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Esa noche gasté cinco condones más  aparte del primero. Noelia me acababa de premiar con una noche repleta  de sexo en todas las posturas concebibles. Me quedé con ganas de probar  su culito, pero cuando se lo dije, al final de la noche, me escribió su  teléfono en un brazo y me dijo que siguiera intentándolo. Con una  sonrisa en los labios, la besé y me despedí de ella.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cuando bajé del taxi, eran casi las seis  de la mañana. Esa noche me había parecido demasiado eterna como para  haber empezado casi doce horas antes. Pero el sol ya comenzaba a  destilar sus primeros rayos perezosos por encima de los edificios de la  ciudad. La noche acababa y yo, desde la ventanilla, trataba de hallar la  confirmación de mi actitud en ese último taxista de la noche.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Oiga... Si a usted le dieran la posibilidad de, durante una noche, ser el tío con más suerte del mundo... ¿A qué se dedicaría?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Yo?- Dijo, con una grave voz cascada  el taxista.- Yo me hubiera follado todas las tías que pudiera. ¡Sin  olvidarme de echar una primitiva!- Añadió con una risa franca&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí, la verdad es que sí. Sabía que algo se me olvidaba.- Me reí y le pagué la carrera.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Como a todos los taxistas esa noche, también le di un billete de cien euros.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Pero esto? ¿No tiene nada más pequeño?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Quédese con las vueltas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Cómo?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí... aunque... tome.- me saqué el  único euro que no había gastado en condones, el euro italiano que me  había dado aquel extraño africano.- Se merece algo más que el resto. De  todas formas, yo ya no lo voy a necesitar. Aunque me gustaría que esta  noche no acabara nunca.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Le lancé el euro al taxi y me alejé de  la ventana del conductor donde había estado apoyado, dentro de la  carretera, pero era mi noche de suerte y nada malo iba a pasarme.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al menos, eso pensaba.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;*****&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Qué le ha pasado, doctor?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Un atropello. Parece ser que el primer  rayo de sol cegó durante unos instantes a un conductor y el señor Durán  estaba en medio de la carretera.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿A las seis de la mañana?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí, es extraño.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Pero por qué me han llamado a mí?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Era el contacto de emergencia que tenía en el móvil. ¿Lo conoce, verdad?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí, sí, claro... es mi ex-novio, lo dejamos hace dos semanas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pues se le olvidaría cambiar el contacto. De todas formas, ¿Podría avisar a su familia?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; - Claro, claro... Oiga, doctor... ¿Cómo se encuentra?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Está en coma.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pero... ¿Despertará?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Pues, sinceramente, espero que sí.  Está perfectamente, no ha tenido traumatismos graves, es pronto para  aventurarnos a hacer un diagnóstico de su estado cerebral, pero es  extraño... parece como si su mente estuviera reviviendo una y otra vez  la noche anterior.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Entonces no despertará nunca.- interrumpió aquel enorme africano, apoyado en el pasillo junto a la puerta de la habitación.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Con una sonrisa, el gigante negro sacó un puro y se lo encendió con parsimonia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¡Oiga! ¡Aquí no se puede fumar, que es un hospital! ¡Apague ese puro!- le regañó el doctor.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Qué puro?- respondió el negro, con una sonrisa, blanca como la cal, y mostrando sus manos vacías.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76812/"&gt;Noche de suerte&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/6/"&gt;Fantasías Eróticas&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76812/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Kalasnikov  aporta al Ejercicio el relato de una noche en que a su protagonista  todo, mujerío incluido, le salía bien; en resumen, su noche de suerte.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-4932737449416531945?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/4932737449416531945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=4932737449416531945&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/4932737449416531945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/4932737449416531945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/noche-de-suerte-kalashnikov.html' title='Noche de suerte (Kalashnikov)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-8299314065458146365</id><published>2011-05-16T03:39:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T03:42:44.560-07:00</updated><title type='text'>Por fin pude ver a mi esposa montada en un joven (Esteban 6970)</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;BUSCO JOVEN APUESTO Y BIEN DOTADO&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;PARA MI AMADA Y BELLA ESPOSA JUDY.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Ya lo sé: existen miles de relatos eróticos que le han sucedido a  alguien, sin embargo esta historia tiene algo diferente ya que nunca ha  sucedido. La escribí porque guardo la esperanza de que algún joven  apuesto y bien dotado de Todorelatos.com  lea estas líneas y se anime a  ayudarme a realizar esta fantasía con mi esposa Judith que es muy bella y  sensible, pero tiene dudas y temores con los tríos HMH y por más que le  he insistido siempre me cambia el tema o termina por regañarme y hasta  se molesta por varias semanas porque piensa que no la amo y que si me  ayuda a realizar mi fantasía podría destruir nuestro matrimonio. Por  esto lo escribí como si ya hubiese ocurrido y de ésta forma, cuando tu  leas mi relato espero te animes a ayudarme conociendo mi plan y sin que  ella sospeche que todo lo planeamos tu y yo.&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Para ello, busco  a un joven y una chica que hablen bien inglés y también que aparenten  entender el idioma hindú, ya que deberán simular que vivieron en la  India o que van seguido allá y por lo tanto que conocen ese país que a  mi esposa le parece un país mágico y lleno de sexualidad sagrada. No es  importante si ustedes están casados o no. De hecho la chica no  participará mucho en el encuentro ya que se trata de proporcionarle  placer entre tu y yo a mi amada esposa y la chica nos servirá para darle  mas confianza a Judy y ayudarla.&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Aquí comenzaré la historia que tengo en mente realizar y luego tu me escribirás si te interesa ayudarme:&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Un día le mostré a Judy un anuncio (que yo mismo hice) donde invitaban a  parejas y matrimonios a un curso hindú sobre Sexualidad Sagrada,  impartido por un Gurú hindú que vendría de visita a México dentro de dos  meses y había un teléfono para pedir informes y hacer reservaciones y  también una página Web para ver el temario del curso y escribirle a los  organizadores.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Fue fácil convencer a Judy de participar en este curso que le interesó  mucho porque mencionaban que aumentaría la comunicación en las parejas y  la entrega sexual sería más intensa. Fingí hablar por teléfono para  pedir informes, actuando como que había contestado alguien me dió los  detalles del curso y después vimos en Internet algunas páginas sobre  Sexualidad Tantra y lo mucho que ayuda a las parejas este tipo de cursos  para llegar juntos a disfrutar plenamente de la sexualidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;   Pasados 2 días le comenté a Judy que ya había hecho el depósito  reservando nuestros 2 lugares y el curso comenzaría el sábado 18 de  julio por la mañana hasta el domingo 19 a medio día y se llevaría  a  cabo en un elegante hotel de Guadalajara. Durante las 8 semanas que  faltaban para comenzar el supuesto curso le mostré fotos del Kamasutra y  las posiciones de las esculturas de los templos hindús, donde aparecen  personas cogiendo en grupos y también le mostré un video de un trío para  irla familiarizando con ese tema, que a veces le interesaba  experimentar pero a veces sentía temor de meterse con hombres  desconocidos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; A  continuación viene la parte de la llegada al hotel, la plática del Gran  Maestro Dhinakanahan Mohandas "Conocido guía hindú de la Sexualidad  Sagrada " (que podrías ser tu mismo amigo lector disfrazado de Maestro) y  su ayudante una bella danzante llamada Shivy Narayan ambos disque  nacidos en India pero hablaban muy bien español porque vivieron en  México muchos años y han venido muchas veces de visita a impartir  cursos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  La habitación que nos otorgaron era muy amplia, estaba arreglada con  telas colgantes, incienso, veladoras, música muy sensual y los 2  atuendos que nos proporcionaron eran muy sexys y prácticos ya que  podíamos coger sin desvestirnos. De llegada nos sirvieron una taza de té  que resultó ser afrodisíaco y los cigarrillos de olor fuerte resultaron  muy efectivos para olvidarnos del mundo ese sábado inolvidable.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Durante las pláticas del sábado nos explicaron que eran 7 niveles de  Sexualidad y que este sería nuestro primer curso al método de Tantra y  hubo comentarios de otras 2 parejas participantes en las charlas  (podremos conseguirlas sin problema), que mencionaban cuánto les había  ayudado los otros 2 niveles que habían tomado, que el sexo en grupo en  la India es normal pero en México solo esta reservado a ciertas parejas  que les interesa experimentar mucho placer hasta llegar al centro de la  galaxia en una explosión indescriptible uniéndose así los 2 amantes con  gran intensidad. Judith solo me miraba de reojo cuando hablaban de sexo  en grupo, a lo cual yo me sonreía y le mandaba señas de besos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Durante uno de los ejercicios de sensibilidad que hicimos estuvo  genial. Nos pidieron que colocáramos en nuestras lenguas una flor de  jazmín, que nos vendásemos los ojos con mascadas y colocarnos frente a  frente con nuestras parejas y nos rozáramos los labios levemente pero  con las manos amarradas atrás y siempre con los ojos vendados. Primero  lo hicieron el Maestro Dhina y su ayudante Shivy para que todos viéramos  como la hacían ellos. Lentamente iban besándose los labios y luego  también con sus lenguas y después mas y mas fuerte hasta acabar en un  beso donde ambos se metían las lenguas muy profundamente, al verlos nos  excitaron a todos los participantes durante esos 15 minutos y luego nos  pidieron que lo hiciéramos nosotros con nuestras respectivas parejas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo esto era parte de nuestro  plan. Ya con los ojos vendados, las manos amarradas atrás y cuando me  disponía a comenzarle a rozar los labios a Judy, el Maestro tomó mi  lugar sin que mi esposa se diera cuenta y no volvió abrir sus ojos hasta  que yo estuve de nuevo frente a ella. Judy nunca se enteró de que yo  estuve mirándola durante esos 15 minutos que se besaba intensamente con  el Maestro  y después al abrir los ojos me dijo: “Me encantó como me  besaste mi cielo ya me pusiste a mil por hora”.  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Cerca de las 4 pm comimos todos juntos y durante la tarde nos pasaron 2  videos mostrándonos unas 15 diferentes posiciones de penetración, con  explicaciones de las ventajas de cada una, al grado que ya todos  estábamos como planchas candentes para comenzar cuanto antes las  practicas sexuales. Cerca de las 7 de la tarde nos dijeron que fuéramos  cada pareja a nuestras respectivas habitaciones. La nuestra la habíamos  pedido con 2 camas queen-size que terminamos juntándolas en una sola  cama enorme donde la pasamos de leyenda mi querida esposa y yo con el  Maestro Dhina y su ayudante Shivy,  mas o menos de esta forma:&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Ya solos en aquella enorme cama, nos besamos apasionadamente mientras  nos decíamos cuánto nos amamos y cuánto nos necesitamos. Después de  media hora me pidió que ya la penetrara porque estaba muy cerca de su  primer orgasmo y como nos había dicho el maestro que probáramos alguna  postura de las que vimos en el video, preferí una que hacia algunos  meses no habíamos hecho. Me senté en la orilla de la cama frente al  espejo y ella se sentó encima de mi con sus piernas abiertas como si yo  fuera una silla, dándome la espalda y mostrándome sus hermosas caderas  amplias. Ella misma comenzó a introducirse mi herramienta que estaba más  grande de lo normal y muy bien lubricada con su saliva. Lo que Judy no  sospechaba es lo que habíamos planeado el Maestro y yo, o sea tu el  lector de este relato que quiera ayudarme y yo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Les decía que una vez sentada Judy sobre mi miembro comenzó a moverse  lentamente de un lado a otro y así a la luz tenue de 100 velas fue  cuando se aparecieron de nuevo Shivy y el Maestro Dhina y sin mayor  explicación el Maestro comenzó a acariciarle la cabeza a mi esposa y a  darle masajes en la espalda explicándonos que era necesario dejar de  pensar y concentrarse en transmitirnos el placer que cada uno sentía. De  vez en cuando el Maestro le acariciaba los senos a Judy, esos preciosos  senos que yo tanto había acariciado y que hoy estaban súper duros  por tanta excitación y al mismo tiempo continuaba explicándonos que  debíamos dejarnos llevar hacia el centro de la galaxia y sentir la  energía que subía por la espina vertebral hasta el centro de nuestra  cabeza en donde pronto se produciría la primera explosión sublime de  nuestros orgasmos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Shivy encendió otro cigarro de olor fuerte y se lo dió a Judith y  después de fumarlo un par de veces me lo pasó a mí para dejar de pensar y  comenzar a disfrutar en grande de nuestra sexualidad. Yo a su vez se lo  pasé al Maestro haciéndole una señal de OK con la mano, dándole a  entender de que había llegado el momento esperado para darle el primer  beso a Judy. El Maestro me cerró un ojo e inhaló bastante humo  del cigarrito y agachándose un poco tomó la cara de Judith hasta juntar  sus labios con los de ella y le sopló todo el humo que él había  aspirado. Así se quedaron unos minutos hermosos El Maestro parado frente  a mi esposa ligeramente agachado, tomando las mejillas de Judy y  metiéndole la lengua entre sus preciosos labios y besándole también sus  ojos y su suave cuello, mientras Judith se excitaba muchísimo con eso y  seguía moviéndose de un lado a otro sobre mi verga que estaba cada vez  mas dura ya que todo estaba saliendo tal y como lo planeamos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Mi mujer estaba excitadísima y experimentó su primer orgasmo y de no  ser por la crema retardadora que me puse previamente la hubiera llenado  ahí mismo pero no, seguía ahí metiéndosela hasta adentro y acariciándole  sus preciosas caderas mientras el Maestro la seguía besando en la boca.  De pronto el Maestro  se enderezó y se paró frente a Judy con sus 190  centímetros de altura y cuerpo de atleta, le dijo: "Veo Judy que te  envuelve un aura azul pues eres una mujer excepcionalmente sensual por  lo que te prestaré un ratito mi lingam, ¿quieres?". Sin esperar su  respuesta el Maestro tomó las manos de Judy y las colocó sobre su  paquete por encima del atuendo. Judy lo sobó un par de minutos dudando  si lo sacaba pero poco a poco se fue animando y comenzó a abrir el  pantalón del Maestro y de pronto saltando como resorte frente a ella  salió aquel impresionante ejemplar quedando ella pasmada mirándolo unos  instantes como extasiada y por supuesto tomándolo con ambas manos.  Después de dos minutos que estuvo sobándolo el Maestro le pregunto:  “¿Deseas besarlo un rato Judy?” y ella claro que movió la cabeza  afirmativamente, entonces el Maestro me pregunto: “Esteban, ¿Le permites  a Judy que bese mi lingam?” Esto lo habíamos planeado así para que ella  sintiera mas confianza cuando yo le diera mi consentimiento y le dije:  “Si, seguramente eso la excitará mucho y me encantaría verla gozando  mucho su sexualidad”. Judy se volteó un poco hacia mi y dijo: “Gracias  mi rey, te amo” y sin pensarlo mas comenzó primero a besar despacio la  pulida ciruela de ese lingam de 23 centímetros , bastante grueso y  venoso del Maestro hindú, primero se lo besó despacito unos 10 minutos y  luego comenzó a lamerlo de abajo hasta arriba, tal y como yo había  soñado que se lo chaparía al suertudo joven que quisiera ayudarme y  ahora eso estaba por fin ocurriendo!!!. Judy se movía sentada sobre mi  verga, mientras literalmente se comía la verga del Maestro!!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Me invadió una sensación nunca antes experimentada como de celos pero  también me encantaba verla disfrutando del miembro de otro hombre y a  Judy siempre le han fascinado los penes grandes. Ahora la veía extasiada  mamándosela como solo ella lo sabe hacer, de vez en cuando levantaba  con ambas manos los huevos del Maestro y se los besaba, se los lamía  como gatita fiel y hasta intentaba introducírselos en la boca, pero eran  bastante más grandes que su boquita. “Mmmm mmmm, que rico esta esto,  gracias mi rey” decía todo el tiempo pero sin dejar de menear las  caderas sobre mi verga al ritmo de la música suave y eso fue lo ultimo  que yo ví porque vean lo que ocurrió.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Estaba como les decía, yo recostado en la orilla de cama, fascinado  mirando como Judy gozaba recorriendo con su intrépida lengua el bat del  Maestro. Por su parte en ocasiones el Maestro la tomaba con delicadeza  empuñando la rubia y larga cola de caballo de Judy e introducia su  vergotota lentamente entre esos hermosos labios que yo había besado  tantas veces. También en ocasiones levantaba su cara y se la introducía  hasta donde él quería y cuando él lo deseaba y eso me proporcionaba  inmenso placer al ver a ese joven apuesto recibiendo placer de los  labios recién pintados de rojo de mi querida esposa y ella extasiada  dejándose coger por la boca por este joven bien dotado que nos envió el  ángel del Internet. Pero ya no pude verla más porque Shivy colocó una  almohada bajo mi cabeza y se sentó sobre mi cara, con sus manos se abrió  el trasero recién perfumado y colocándose montada sobre mi cara de tal  forma que su vulva quedó sobre mi boca.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Así estuvimos los 4 en esa posición durante una eternidad: El Maestro  Dhinakanahan metiendo su miembro todo lo que le apetecía en la boca de  mi Judy, Judy fascinada estaba mamándosela como loca y moviendo sus  caderas sobre mi verga, estaba ya como caldera ansiosa e intentaba  todo lo posible para sacarnos la leche a mi y al Maestro y por otra  parte Shivy montada sobre mi cara tarareaba la canción del disco y gemía  cuando yo le succionaba su clítoris y al mismo tiempo ella le daba  masajes a Judy en la espalda, le besaba el cuello y le acariciaba sus  senos en la forma que solo saben hacerlo las mujeres expertas en dar  placer.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Yo fuí el primero en vertirme dentro de Judy y al poco rato escuché los  gemidos del Maestro llenándole la garganta a mi esposa!!! Solamente de  imaginar la campanilla de Judy chorreada de semen de otro hombre me  provocó otro intenso orgasmo y como loco comencé a introducirle mi  lengua a Shivy unas mil veces a toda velocidad hasta que comenzó también  a estremecerse como loquita, Shivy a su vez le apretaba los pezones a  Judy hasta que los 4 temblamos en un orgasmo cósmico como nunca lo  habíamos experimentado en nuestros 8 años de matrimonio.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Así nos quedamos los 4 abrazados un rato hasta que Shivy se desmontó de  mi cara y pude volver a ver lo que estaba ocurriendo esa mi mejor noche  y pude volver a respirar ese aroma que solo despide Judy cuando ha  experimentado múltiples orgasmos. Mi pene se había reducido sin embargo  mi mujer seguía sentada sobre mí y ahora pude ver cómo ambas gatitas  mamaban juntas el falo del Maestro limpiándole hasta la última gota. Yo  me senté junto a ellas mirándolas una frente a la otra mientras el falo  del maestro aún semirígido se movía en vaivenes rítmicos adelante y  atrás entre los 4 labios de ellas. Judy, se lo estaba literalmente  comiendo, le besaba los huevos que estaban impecablemente bien  rasurados, luego subía su lengua hasta la cabeza y con su lengua  traviesa le daba vueltas y vueltas a la ciruela del Maestro. Luego le  mostró su larga lengua y el Maestro aceptando la invitación tomó su falo  como martillo y daba golpecitos en la lengua de Judy, luego en los ojos  y en el cuello y luego ellas dos se volvían a bajar hasta los huevos y  besándoselos comenzaban de nuevo a lamérselo hacia arriba. Judy estaba  como loca poseída, literalmente fascinada y a mi eso me encantaba de  verla así disfrutando de ese apuesto y bien dotado joven, que si gustas  podrías ser tu el lector, si me ayudas a realizar esta fantasía. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Durante unos 20 minutos las dos gatitas se la chuparon al Maestro,  hasta que estaba de nuevo durísima y enorme por lo que le pregunte en  voz alta y francamente a Judy: “¿Te animarías a metértela un rato mi  reina? Seguro que el Maestro te hará viajar hasta el centro de la  galaxia y yo estaré aquí junto a tí todo el tiempo, ¿Lo harías por mi,  bomboncito? Ya sabes cuánto te amo y quiero que experimentes hoy mucho  placer mi cielo. Me gustaría verte colocada de perrita aquí a la orilla  de la cama para que el Maestro te jale de las caderas como te encanta y  yo te abrazaré y te diré mil veces cuanto te amo  ¿te animas Judy?”&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Judy dejó de mamar la verga del Maestro,  me dió un beso suave y me dijo: “¿De verdad quieres verme cogiendo con  el Maestro? pues yo encantada, solo espero que no te den celos si grito  mucho!! Me sonreí y comencé a explicarle que me  gustaría mirarla cuando experimente mucho placer y que me encantaría  escucharla gritar como loca esa noche tan especial para nosotros, ya que  era la primera ocasión en 8 años que otro hombre le daría placer. Se  levantó de la cama y mirándome con su carita de pícara se volteó  colocándose en la orilla de la cama en 4 patas y con franqueza le dijo  al Maestro: “Aquí esta su perrita Maestro, hágame suya” Luego me dijo  que le gustaba serme fiel y que nunca había sido de otro hombre pero le  tapé la boca con un beso y Shivy colocó dos almohadas frente a su cara  para que se recostase sobre ellas. Terminé de acomodarla levantándola un  poco más de sus caderas, abriéndole las rodillas y le dije al Maestro  “Ahora si, hazla volar alto, hoy mi mujer será también tuya my friend”,  luego me acomodé a su lado abrazándola y ella misma tomó aquel pepinazo y  se lo colocó en la entrada de su rajadita, que ya chorreaba jugos  ansiosa de sentir algo adentro.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  El Maestro Dhina (o sea el lector que se anime a ayudarme) era experto  en mujeres y sabía que no debía introducirlo mucho hasta que mi esposa  se lo implorara a gritos.  Por eso se lo metió despacio solo hasta la  mitad unas 25 veces pero en eso se lo sacó por completo, se hincó detrás  de Judy y comenzó a besarle ese traserito delicado que tiene mi linda  señora y aparte con sus dedos jugaba con su clítoris. Al poco rato le  estaba lamiendo toda su raja de arriba abajo, metiéndole la lengua  entera en su cueva y también en su hoyito!! Judy gemía como loca de  placer gritando que me amaba con toda su alma y que me agradecía  muchísimo el placer que le proporcionaba este apuesto joven. Nos besamos  intensamente hasta que Judy comenzó a gritarle al Maestro: “Ya métala  Maestro, por favor le suplico ya métamela. El Maestro entonces se paró  detrás de ella y tomándola de las caderas se la metió completa, Judy  extasiada comenzó a gritar: asiii, así, asiii hasta adentro, maaassss,  maaaassss, mmmmmm, mi reeeeyyy que rrriiiccccocooo sieeeeennnttoooo, soy  tuya mi cieloooo, asiiiiii, asiiiiiii queriiiiaaaa desde hace tiempooo  qieriiaaa una buenaaaa cogidaaaaaa, queee  ricooo wwwaaaoooooo queee  grannddeeeee la tieeeneeee el Maestro,  mmmmmm, asi Maestro asiiiiii,  todaaa raaapidoo mmm assasii adentrooo, mmaasss!!!! No la saqueee,  nooooo la saaaqueee!!!!!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Yo estaba que no daba crédito de ver cómo el Maestro la jalaba de las  caderas con fuerza hacia él y su riel ahora había crecido tanto que  pensé que podría salirle a Judy por la boca. Ella ya no podía más, solo  balbuceaba y temblaba de pies a cabeza sacudiéndose de un lado a otro,  pero al mismo tiempo ya le andaba por sentir la leche del Gran Maestro  hindú quien se la estaba cogiendo sin condón (si eso te parece bien a  ti).&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Judy como gata en celo se empujaba con  ambas manos contra el miembro del Maestro para sentirlo más adentro. Sin  embargo Dhina como todo buen maestro de sexo, podía controlar su  orgasmo y también porque hacia una hora que había eyaculado en la boca  de Judy, por lo que su segunda eyaculación podría retardarla un poco  más. Para mi sorpresa y así con la calma de quien se está cogiendo a la  mujer de algún cornudo, se volteó y me dijo el Maestro: “Ya está lista  tu mujer Esteban, tu sigues”.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  “Increíble yo pensé: con esa clama, ¿como puede sacársela así nada  mas?” pero sin pensarlo mucho y con la verga durísima volví a la carga  detrás de Judy, quien se movía como pocas veces la había sentido y  aunque mi verga era menos larga, su vulva ahora estaba quemándome  mientras me gritaba: Te amo mi reeeey, soy tuya aaammooooorrrr, aaasiii   aaammmoooorrrrr, aaassiiiiiii, mmmmmmm, queeee rriiiiccoooo ,  cccooogggemeeeee maaaasss, pero yo no pude aguantar mucho y me vertí  llenándola en un orgasmo unísono increíblemente fuerte.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Así nos quedamos ella y yo abrazados un rato, serían ya como las 10 de  la noche cuando el Maestro comenzó a darle un masaje en la espalda y  acomodándole dos almohadas debajo de su vientre, luego comenzó a pasear  su leño erecto por toda la espalda de mi hermosa Judy quien lucía  realmente hermosa esa noche con medias rojas a la luz de las 100 velas.  Al sentir el camote del Maestro en su espalda Judy intentó voltearse  boca arriba para chapárselo de nuevo, pero el joven no la dejó y le  ordenó recio como quien le dá órdenes a una zorrita amaestrada: “Quédate  así boca abajo ricurita, ahora vas a sentir lo que es un litro de lava y  dirigiéndose a mi me dijo “Abrázala bien Esteban, bésala y dile cuánto  la amas, no dejes de hablarle y vámonos ya a las estrellas!!”&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Yo me recosté al lado de mi mujer mientras el joven se untaba crema  lubricante en aquel bat que me pareció enorme y brillante como si fuese  de acero. Dhina se recostó lentamente como lagartija sobre la espalda de  Judy y abriéndole mucho las piernas comenzó a introducírselo primero  muy despacio y luego más y más rápido. Judy intentaba apretar sus nalgas  para impedir que se la sacara pero a veces el Maestro se la sacaba  completamente y eso a ella la desesperaba de no poder continuar hasta su  orgasmo, por lo que me dijo casi suplicante con lagrimas en los ojos:  “Amor dile al Maestro que ya no me la saque y en seguida comenzó a  gritarle !No la saque Maestro, ya no mee la saaqueeee, porfaaa, métamela  hasta adentro Maestro quiero que me llene yaaaa, asiiii, asiiiii mmmmm,  que ricooooo, asiiiii, maaasssss, maaassss!!!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  El Maestro entonces la embistió como un verdadero toro como unas 50  veces y a toda velocidad hasta que de pronto comenzó a gemir muy ronco y  a echar espuma por la boca y noté que sus ojos se le volteaban hacia  atrás dándole vueltas. ¡¡El Maestro estaba llenando a mi mujer y  quemando con su lava todo su vientre!! Solo de pensar en ese chorrazo de  fuego inundando a Judy tuve otro intenso orgasmo y al mismo tiempo que  ellos dos!!! Me sentía de verdad como si estuviésemos los tres en el  centro de la galaxia y abrazado a mi amada y amándola más que nunca!!!! &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Imaginé el río hirviendo del Maestro aventándolo a borbotones y a toda  presión inundando el cerviz de Judy y ella moviéndose de un lado a otro  como licuadora!! Seguro le sacó hasta la última gota al Maestro quien se  veía súper complacido y con ese pensamiento nos quedamos dormidos los 3  casi dos horas, hasta que me levanté al baño y allá me encontré a Shivy  que estaba en la regadera, sin pensarlo entré con ella, la besé un rato  y se la metí hasta el fondo ahí mismo bajo el chorro de la regadera. Me  dió las gracias y me regresé a la cama donde encontré una escena  realmente inolvidable y muy hermosa.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Judy y el Maestro estaban completamente desnudos, el Maestro recostado  sobre la cama y pude ver bien cómo Judy pasó una pierna sobre él,  se colocó montada sobre su cara y con sus piernas muy abiertas comenzó a  manosear de nuevo aquella herramienta que la tenía embobada esa noche.  Así viéndola en la famosa posición del 69 que tantas ocasiones había yo  practicado con ella, pero ahora mirandola por fin ahí montada colocando  su raja sobre ese joven y sabiendo que el tipo le estaba metiendo la  lengua en su jugosa cuevita me produjo otra erección inmediata.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Noté que ella estaba fascinada como  nunca la había visto en los años que tengo de conocerla, estaba mamando  como loca esa verga envidiable del Maestro y gritó de nuevo al sentir  otro orgasmo intenso cuando el Maestro le succionaba su clítoris muy  rapidamente. Luego de 2 orgasmos se enderezó y me notó parado cerca de  ellos, me dijo “Te amo mi rey, ven abrázame”. Se volteó y le ayudé a  sentarse sobre el enorme falo del Maestro que pronto comenzó a cabalgar y  yo detrás de ella la levantaba y la volvía a sentar fuerte metiéndole  aquella zanahoria hasta el tope y sintiendo sus múltiples orgasmos como  unos 20 minutos hasta que Dinha la llenó de nuevo mientras Judy gritaba  como demente y yo la abrazaba y le repetía mil veces cuánto la amo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Mucho después, como a las 9 de la mañana nos despertamos los 4,  desayunamos comentando la increíble noche que pasamos y los últimos  detalles del curso. El Maestro nos insistió que deberíamos experimentar  este tipo de orgasmos intergalácticos unas dos o tres veces al año, ya  sea con el mismo Maestro Dinha quien viene a México dos veces al año o  bien con jóvenes que quisieran ayudarnos de vez en cuando. Volteé a ver a  Judy y me dijo "Por mi encantada y a ti mi rey ¿te agrada mirar a otros  hombres cogiendose a tu esposa?”. Le dije que si, que por mí parte  estaría encantado de conseguirle hombres apuestos y bien dotados de vez  en cuando, porque me encanta verla gozando tanto su sexualidad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al medio día terminó el curso y Judy se  despidió del Maestro con un largo beso intenso de lenguas mientras yo  también besaba a Shivy y luego al Maestro le dí un fuerte abrazo  diciéndole al oído: “Gracias por tu ayuda, sabía que quedarías bien  complacido con Judy y seguro que ella pronto me preguntará por el  segundo curso…prepárate”. Me dió un beso en la mejilla y con un apretón  de manos me dijo:  “Judy es realmente tan sensual y bella como la  imaginé desde que leí tu relato, cuídala, es muy valiosa y cuando gusten  otro trío cuenten conmigo”&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Desde entonces Judy y yo nos sentimos mucho más unidos y nos  comunicamos todas nuestras fantasías por lo que siempre estamos  calientes y la flama de nuestro amor después de 8 años de matrimonio ha  resurgido ahora mucho más viva que nunca.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Hace unas 3 noches mientras cogíamos Judy me comentó que había visto a  un joven guapísimo en el gimnasio y que el tipo la había invitado a  tomar un café, la muy picara aceptó la invitación pero le dijo que es  casada y que solamente pretende su amistad, sin embargo cuando la  penetré esa noche me preguntó con su carita de gatita inocente “¿Te  animarías a pedirle que venga con nosotros al motel? ¿Lo dices en serio  mi reina? Si, me confesó que tiene muchas ganas de tomarse su leche y  chapársela como se la chupó al Maestro Dinha y luego quiere hacer con él  otro 69” . What?? Casi tuve un intenso orgasmo al escuchar eso. “Mmmm  le dije ya me calentaste, mi reina. Mañana mismo iré a platicar con ese  afortunado joven y te puedo asegurar que para el fin de semana te lo  podrás tirar como regalo mientras yo les tomo fotos y celebrar así en el  motel nuestro noveno aniversario”.&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;lt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&amp;gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Ojala te agradó éste relato y sobre todo que alguno de los lectores de todorelatos.com  &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; quiera ayudarme a realizar ésta fantasía actuando como si tu fueras el Maestro Dinha y seguro pasaremos una noche muy intensa&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; tu y yo con Judy.&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;Si te interesa ayudarme, escríbeme a:&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  esteban6970@hotmail.com &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  Te enviaré fotos de ella y si te parece atractiva podremos comenzar a  planear el "Curso hindú de Sexualidad Sagrada". Y para que te animes te  diré que es rubia, de cabello largo, cuerpo bien proporcionado de  caderas amplias y senos sensibles, es simpática y aunque su boca es algo  pequeña pero sus labios muy carnosos con lengua juguetona y mama como  experta, a mi me vuelve loco!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Ciao, espero que duermas esta noche soñando&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;con meter tu pepino hasta el fondo de mi amada y bella Judy!!&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;¿Fin?&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;…o quizá es solo el comienzo!!&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76636/"&gt;Por fin pude ver a mi esposa montada en un joven&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/12/"&gt;Hetero: Infidelidad&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76636/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Esteban6970  nos cuenta en el Ejercicio que ha puesto un anuncio en internet  buscando un joven bien dotado para que monte a su mujer y que está  seguro de encontrarlo, para así conseguir su mejor noche mirando como se  lo monta la pareja.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;               &lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/clear.gif" border="0" width="6" height="6" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-8299314065458146365?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/8299314065458146365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=8299314065458146365&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8299314065458146365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8299314065458146365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/por-fin-pude-ver-mi-esposa-montada-en.html' title='Por fin pude ver a mi esposa montada en un joven (Esteban 6970)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-9072704360713741231</id><published>2011-05-16T03:38:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T03:39:34.586-07:00</updated><title type='text'>La chica de la revista (Lydia)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;Dedicado especialmente a “X”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;La chica de la revista&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier se queda hasta última hora en la  oficina cada noche, porque sabe que es el mejor momento para poder  disfrutar de su placer oculto en total intimidad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Podría conectarse a internet y disfrutar  de las múltiples páginas que hay en la red con fotos sensuales,  incluyendo el porno de lo más variado, pero en cambio él  prefiere las  revistas “normales”, las que contienen esas fotos en papel couché de  toda la vida. Cree que las imágenes en ese formato respiran vida, se ven  con otro color, con todo tipo de detalle, porque el ojo no ve solamente  la fotografía, sino mucho más allá, por eso, lo que para muchos pueda  ser una revista normal y corriente, para Javier es la enciclopedia de  las múltiples visiones y sensaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Después de asegurarse que no ha quedado  nadie en toda la planta, se sienta cómodamente en su sillón, se afloja  el nudo de la corbata y comienza a hojear la revista que guarda  celosamente en su cajón. Se trata de una conocida publicación de moda.  Aun no ha tenido tiempo de abrirla y estrenarse en su exploración  minuciosa le hace sentirse nervioso y excitado. Además, el hecho de  estar en su despacho y poder ser descubierto, logra que esa sensación  placentera aumente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La chica de la portada, es esa famosa  actriz a la que admira tanto. No lo duda, cuando se anuncia en el  frontal, más que seguro el interior ofrecerá un gran reportaje sobre  ella. Javier se sonríe, como si tuviera un tesoro entre sus manos.  Avanza tras la portada y no hay nada del otro mundo en las primeras  páginas: Algunos truquitos femeninos y los típicos reportajes de  belleza. Se entretiene en un artículo que comenta la próxima visita a  España de un conocido grupo de rock. Tras pasar rápidamente el artículo  que habla de cómo combinar unas botas con la falda más rabiosamente de  moda, va pasando páginas de publicidad donde también disfruta viendo los  poderosos labios de esa modelo que anuncia un conocido perfume o esa  otra actriz española, promesa del cine de Hollywood, de blanquísima  sonrisa, que muestra unos vaqueros híper-ceñidos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Por fin llega al reportaje de la actriz  famosa de la portada que parece sonreírle directamente a él. Se siente  alterado de tenerla así, tan cerca… mirándole. Es una mujer preciosa,  todo un portento sensual expuesto en una foto gigante. Su rostro aniñado  muestra una perfección única, con una clara disposición de cada rasgo,  sus ojos, su pelo, su tersa piel… sí, posiblemente la foto esté retocada  por ordenador, eso está a la orden del día, sin embargo, no le quita un  ápice de admiración hacia ese trocito de cielo. Su cara, ligeramente  ladeada y apoyada sobre su fino brazo, sus ojos entreabiertos, al igual  que sus perfilados labios, ofrecen una visión tan cándida, como  seductora. La página siguiente es aun más atrayente: La actriz en  cuestión está tumbada de medio lado con un bañador “años 60” de rayitas,  que remarca unas endiabladas curvas y un escote por el que parecen  quererse salir sus turgentes pechos. Javier siente como su miembro se  acrecienta, hasta que poco a poco la erección es desmedida. No puede  evitar acariciarse suavemente por encima del pantalón sintiendo ese  vigor provocado por ella, la joven y preciosa actriz que le sonríe, que  le estimula con sus curvas, con sus divinos ojos, o con ese escote y esa  sensual línea del labio superior que presupone habilidosa a la hora de  hacer una felación y entretenerse en el frenillo de su dilatado miembro.  Cuántas veces habrá soñado esa escena: Ella desnuda, arrodillada a sus  pies, él sentado en su sillón y acariciando su suave cabello mientras  ella prolonga hasta límites insospechados el momento de mantener su  enhiesta verga hasta lo más hondo de su garganta mientras la chica  parece agradecérselo con sus ojos vidriosos, satisfecha… entregada.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Inevitablemente se siente embelesado con  cada imagen y a medida que va descubriendo nuevas fotografías de su  adorada actriz, su cuerpo y su mente están fuera de sí. Le gusta  entretenerse en cada detalle y observar lo bien que está preparado el  encuadre, la luz, la suave piel de la protagonista, el brillo de sus  ojos, el maquillaje, los zapatos, la largura de sus piernas...&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;A pesar de que le hubiese gustado  continuar con esos momentos íntimos entre él y su chica de portada,  Javier se serena, piensa que esa revista y esa actriz especialmente, se  merecen un detenido recorrido pero en un lugar más íntimo, en su casa,  donde nada ni nadie pueda interferir en esa dulce complicidad que hay  entre ella y él...  los dos a solas. El lugar ideal para dejarse llevar  por su fantasía, con esa mujer que parece tener vida y traspasa la  portada para tumbarse a su lado y decirle: “Fóllame”.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Algo más calmado, se dirige a la parada  de metro pensando en el buen momento vivido unos minutos antes en su  despacho, le gusta deleitarse en el recuerdo que le produce el estreno  de cada revista. Tener una relación así puede parecer fría... para  Javier es súper placentera, una especie de conexión que para muchos  parecería locura, para él, divina locura.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Avanza hasta el andén y como suele hacer  otras muchas noches, se sitúa en el mismo lugar. Piensa para sí mismo  que es excesivamente metódico para todo, pero se ríe al pensar "¿Qué  tiene de malo?". Se sube en el primer vagón del metro, como todos los  días... otra de sus medidas costumbres.  Se percata de algunas caras  conocidas, las mismas personas que imagina en cada una de sus vidas,   algunas de ellas resultan casi familiares. Puede llegar a intuir si han  tenido un buen o mal día, si han repetido de pantalón o casi hasta en  lo que están pensando...&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se sienta en diagonal frente a la  puerta, donde tiene un mejor ángulo de visión. Le encanta observar a la  gente que entra y sale del vagón en una especie de juego… de pasión  particular, principalmente hacia las féminas, sin distinción de edad,  categoría social o físico. Piensa que en cada mujer existe un atractivo  especial y casi siempre ellas lo saben aprovechar al máximo. Una mujer  guarda para sí tantas cosas, que es cuestión de fijarse en los  pormenores para poderlo descubrir. Con cierto disimulo va buscando caras  repetidas... y otras tantas nuevas.  A veces se deja llevar por sus  pensamientos más lascivos, pero es que es inevitable observar a esas  mujeres que parecen estar relajadas tras un duro día de trabajo,  esperando ser atendidas, mimadas, enamoradas después de tanto estrés, de  tanta formalidad, de tanto trabajo duro... Como esa ejecutiva que está  sentada a su lado, con su maletín de jefa seria sobre sus bonitas  rodillas intentando ocultar parcialmente unas largas piernas embutidas  en esas medias de rejilla que la muestran tan sexy, ó esas elegantes  joyas que luce en una mano de largas y perfiladas uñas. Imagina que debe  ser toda una fiera en la cama y que esa seriedad que mostrará  seguramente a sus empleados se contrapone con una actitud salvaje y  ardiente con cada uno de sus amantes. La imagina desnuda cabalgando  sobre él...  y eso le excita de nuevo. Está viendo esas tetas que ahora  se mueven al vaivén del tren llevando esa visión a cuando ella pudiera  estar desnuda entre sus piernas mientras la penetra con toda la furia.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El tren se ha detenido y su sueño se  desvanece por unos segundos. Entra y sale gente, pero ninguna novedad a  la vista. Se fija en los aspavientos que  hace un hombre de traje marrón  discutiendo por el móvil acaloradamente hasta que de pronto siente que  la mujer que va sentada a su lado, la ejecutiva sexy, está observándole a  él. Disimula leyendo su revista, pero por el rabillo del ojo se siente  vigilado. Posiblemente le parezca raro a esa mujer que un hombre esté  centrado en la lectura de una revista de moda, prioritariamente  femenina, sin embargo  a Javier no le parece nada anormal, al contrario,  piensa que más hombres deberían hacerlo y de hecho sabe por alguna  conversación con el quiosquero que no es el único. Otros muchos,  seguramente descubrirían más secretos ó placeres de personas de carne y  hueso que el resto de revistas dirigidas a hombres, con chicas  totalmente artificiales y engañosas. Mira de nuevo a esa mujer que le  observa, pero esta disimula mirando por la ventanilla hacia un lugar  inconcreto.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El metro se detiene nuevamente en la  siguiente estación. Javier cierra su revista marcando con su dedo la  página con la que tanto está disfrutando... la que muestra esa joven  actriz con quien tanto se está excitando, lo mismo que sus pensamientos  con la ejecutiva agresiva, pero prefiere por unos segundos quedarse  oteando como entran más pasajeros, examinando sus actos… sus caras,  especialmente ellas. Javier adora a las mujeres, muy por encima de lo  común. Siente además de esa atracción puramente sexual, un profundo  respeto en el juego que ellas le provocan, en esos medidos movimientos,  en esas intencionadas poses, en esos calculados trucos femeninos. Sabe  que muy pocos hombres son capaces de captarlo. Hasta que... ¡Bingo!  Entre todos esos pasajeros que entran y salen, una chica accede al  vagón... Javier no la reconoce, pues una monada como esa, no pasa  desapercibida precisamente. Además de bonita, es muy joven, posiblemente  no llegue a los veinte. Javier se sorprende doblemente, porque además  de tremendamente atractiva, es exactamente igual a la chica de su  revista.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En principio, se niega a si mismo que  pueda ser ella, pero, aunque pueda haber algunas pequeñas diferencias al  tenerla así en vivo y en directo, sí que guarda un extraordinario  parecido. Lógicamente el resto de los tíos dirigen sus miradas  directamente sobre ella, no es de extrañar, piernas larguísimas bajo una  corta minifalda, unos cabellos rubios rizados que sobresalen de un  gorrito de lana, una piel tersa y resplandeciente, un escote alborotador  y un piercing en la ceja, que la exponen como a una niña mala, como a  una gatita aparentemente indefensa y traviesa a la vez frente a miles de  gatunos hambrientos. Javier sigue pensando que ese parecido con la  chica de su revista es demasiado  y su nerviosismo de tenerla tan cerca  aumenta cada vez más. Alguien ha cedido a esa belleza un asiento justo  frente a él. Ella cruza las piernas de forma sensual al sentarse,  mientras pone más volumen a su Mp3 como queriendo escapar del mundo,  para meterse en el suyo y alejarse de todos los buitres que la acechan.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;De pronto ella se queda mirando  fijamente a Javier, tanto a él como a su revista. Cuando este se siente  descubierto, se incomoda ante la mirada de esa preciosidad al notar que  estaba, inconscientemente, devorándola con los ojos. Disimula repasando  las páginas a todo color de su actriz favorita, pero ni esa pose  seductora de su hembra más sexy, sentada sobre una cama desecha,  ataviada con un body negro, pueden hacerle evitar estar atento a esa  traviesa chiquilla real que tiene ante sí, para espiarla mientras se  desenvuelve en el vagón, con todo el arte del mundo, difícil de superar.  A pesar de ser tan joven, sabe jugar frente a esos hombres con  auténtica maestría. Les controla dominando cada gesto... cada movimiento  y les lleva a todos en palmitas, para dejarles boquiabiertos, incluido  Javier, cuando con una aparente inocencia explota el globo de chicle de  su boca, para que los restos se depositen ligeramente sobre su labio  superior y a continuación retirarlo con la punta de su lengua de forma  cándidamente lasciva. Sus miradas vuelven a cruzarse y él sigue  disimulando. Intenta concentrarse en su revista, porque no quiere que le  pillen de nuevo en fuera de juego, aunque se siente profundamente  atraído por ella.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ensimismado en la revista y en sus  codiciosos pensamientos, escucha una voz a su lado. ¡No puede ser! Es  ella... la chica juguetona que ahora le mira con sus ojos felinos, le  sonríe y le saluda sentándose junto a él… ¡es increíble!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Hola. – le dice sonriente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier no reacciona, tarda bastante tiempo en asimilar que es a él a quien se está dirigiendo ese dulce angelito.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Me gusta tu revista - añade ella sin dejar de mostrar una deslumbrante sonrisa.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre se siente extraño, pero al  final decide contestar, a pesar de que siente la garganta seca al  intentar hacerlo. Una chiquilla como esa no parece de carne y hueso, y  sí, sí… definitivamente está hablando con él.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Ah, ¿esta?, sí, es de moda. - contesta al tiempo que presiente como si todo el mundo les observara.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;¿Cómo puede ser que un hombre hecho y  derecho se sienta tan descentrado ante una joven?, ¿Cómo es posible que  esa criatura aparentemente inexperta le domine de esa manera? Ella  sonríe de nuevo, mirándole con detenimiento. Él intenta hacer lo propio,  pero está tan cortado que solo lo hace de reojo, advirtiendo que de  cerca está más buena de lo que parecía, que sus muslos son más tersos y  suaves en apariencia, ahora que los puede ver a unos pocos centímetros,  que sus ojos son más verdes e hipnóticos, que su boca es una fresa  apetitosa…  La chiquilla se acerca más a su cuerpo, puede percibir con  nitidez su embriagador olor... un dulce perfume juvenil con  reminiscencias de mandarina. La boca de la joven está tan cerca de su  cuello que casi puede apreciar su calor. Parece como si le fuera a  besar. Javier se siente tenso… excitado.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Ya te has masturbado con ella? - le susurra la chica al oído, pegándole prácticamente los labios a su oreja.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre abre los ojos como platos. La  mira con cara de evidente confusión. Ella se limita a sonreír señalando  la revista que el azorado Javier mantiene en su regazo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Que si te has masturbado con la revista? - vuelve a susurrarle rozándole prácticamente con sus labios en su mentón.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier niega con la cabeza. Esta tan aturdido que no entiende en absoluto ese juego.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Me la dejarías?&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Qué? - contesta él sin entender.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- Sí, tu revista... Quiero masturbarme con ella. – añade en un ronroneo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Apenas le deja tiempo de reaccionar.  Mientras el metro se está deteniendo, ella se levanta y se coloca de pie  frente a él abriendo ligeramente sus piernas. Desde esa posición parece  mostrar sus encantos en exclusiva para Javier, sabe que es el hombre a  quien ella dirige las señales, quién quiere que la observe con total  detenimiento, que la admire y que la desee… ¡Es tan hermosa!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier no puede remediar que su erección  sea evidente a todas luces. La chica se agacha ligeramente, momento en  el que él puede descubrir algo más que su canalillo y una buena porción  de sus juveniles y tersas tetas. Ella recoge la revista que se escapa  entre los dedos rígidos de Javier.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Justo en el momento en el que él quiere  abrir la boca, ella vuelve a acercar sus labios a su oído. Nota de nuevo  su intenso perfume... su calor, además de ver esos balanceantes pechos a  muy pocos centímetros.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;- ¿Quieres ver cómo me pajeo con ella? – susurra la diablilla.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se sienta frente a él, en el lugar que  ocupaba anteriormente para comenzar  a hojear su revista, esa que guarda  con tanto mimo, esa que es su gran secreto, su íntima joya, ahora  compartida. No reacciona, todavía está hipnotizado por la exuberancia de  esa chica, por su traviesa forma de jugar, por su dominio total de la  situación... Ella de vez en cuando alza la mirada de la revista, para  sonreírle y hacerle un gesto con la cabeza invitándole a disfrutar del  show exclusivo que le ofrece en el vagón.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se siente avergonzado. Nota como si  estuviera desnudo, como si esa preciosa chica le hubiera despojado de la  ropa en medio del tren. Una noche tranquila en el metro, se ha  convertido en algo fantástico y sorprendente a la vez…  algo que es  difícil de asimilar con cierta racionalidad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El tren se ha ido quedando vacío, parada  tras parada, hasta que cuando apenas quedan tres estaciones más para  llegar al final del trayecto de esa línea, se quedan los dos solos en el  vagón. En ese momento ella mira a los lados y vuelve a sonreír a Javier  sabiendo que ahora nada ni nadie puede interferir en su juego erótico.  Introduce ambas manos bajo su minifalda y lentamente, sin dejar de  mirarle fijamente a los ojos, desafiante, saca sus braguitas  arrastrándolas a través de sus interminables piernas que a continuación  abre ligeramente, lo suficiente para que él pueda observar con nitidez  el coño libre de vello de la joven. Javier nota la palpitación de su  corazón en sus sienes, en sus muñecas… en su miembro. La visión no puede  ser más alucinante. Esa chica es un sueño, pero ahora está ahí, en  exclusiva para él.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El tren llega a la parada de Javier. Él  debería levantarse y salir, como hace cada noche, abandonando ese vagón,  pero aunque el convoy se ha detenido, hoy el trayecto tiene otros  alicientes, alejados de la lectura de su revista, ahora está viviendo el  momento de una divinidad real, que guarda tan asombroso parecido con su  actriz particular. El hombre no puede moverse, menos cuando la chica  sigue enfrascada con su revista de moda y con sus deditos metidos en la  minifalda acariciándose entre los muslos suavemente. Puede ver en su  pecho la respiración agitada de ella y como esos deditos juguetones y  malvados se abren paso hasta llegar muy cerca de su entrepierna para  después acariciarse directamente el sexo, suavemente...  tentadoramente,  sin dejar de mirar a su espectador privado.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Él se tambalea cuando el metro emprende  de nuevo la marcha. Su parada ya no es esa, sino la preciosa diosa que  tiene enfrente. Se desabotona la bragueta casi por instinto y saca su  polla del aprisionamiento del pantalón. Ella parece celebrarlo porque  sus ojos brillan aun más fijándose en la vigorosidad que tiene ante sí.  Él comienza a acariciarse, notando como esa dureza aumenta por momentos,  siente el calor de su verga, provocado por los movimientos lascivos de  esa chica espectacular, siente que es la mejor imagen para masturbarse  que hubiera soñado nunca y ahora quiere acompañarla tal y como hace  ella, al mismo ritmo que el suyo, al que marca también el inicio de la  marcha del tren.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier está nervioso, confuso… pero ante  todo, más cachondo que en toda su vida. La joven, sigue entretenida con  su revista. Sus dedos juegan entre sus labios mayores, y él puede  llegar a percibir como la humedad de su vulva impregna la punta de sus  dedos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Él siempre se había preguntado cuanta  gente tendría ese mismo fetichismo sobre las revistas, el sentirse  atraído por las musas y sensualidad que ofrece el papel cuché... y  ahora, es esa chiquilla la que le corrobora que no es el único en  sentirse atraído por las revistas, sino que ella también se masturba,  pero además, sin cortarse en absoluto haciéndolo delante de él… en  absoluta preferencia.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La traviesa joven se siente victoriosa  al observar cómo el miembro de Javier, en la máxima expresión, está  siendo mecido por unos dedos temblorosos y excitados. Después ella  vuelve a las fotos de moda y solo de vez en cuando levanta los ojos,  para corroborar que él sigue metido en ese juego tan morboso que están  intercambiando entre ambos, en algo más en común que una revista... su  pasión.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier no sabe a dónde mirar para  guardar en su memoria un momento tan insuperable, tan irrepetible.  Quisiera poder grabarlo con una cámara y no perderse después ni un  detalle de lo que vive ahora con ese ángel, de su boca, de sus ojos, de  sus inmaculados dientes, de sus perfectas piernas, de su jugoso y  ardiente coño… Esa admirable joven, está ahora prácticamente  desparramada sobre su asiento, mostrando sus divinos muslos abiertos y  sus dedos jugando sin pudor sobre su sexo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;A Javier le resulta complicado tener los  ojos abiertos, porque su mano está acunando frenéticamente su polla a  toda prisa.  Sabe que no aguantará mucho,  pero a la vez, quiere detener  el tiempo solo para seguir admirando a su diva. La visión de ese cuerpo  y ese dilatado coño que la joven acaricia cada vez con más vehemencia,  superan el control del más sensato e imagina que está follándosela, que  su miembro es uno de los dedos que está jugando entre el clítoris y la  entrada de su virginal cueva. La chiquilla está mordiéndose el labio  inferior ligeramente. En su mente parece tener a un hombre al otro lado  que se está masturbando por su culpa. Dios, que perfección de mujer,  piensa Javier, que maravilla de foto hecha realidad, donde cada detalle  es armonía… arte… erotismo vibrante. Se fija en la redondez de sus  hombros, como resaltan en una piel morena y fina, cómo ese brazo acaba  en una alargada mano y cómo un pulgar está metido en su sexo,  seguramente rozando las rugosidades de ese tierno chochito. No puede  verlo, pero casi sentirlo en su mente. Cree estar viendo su polla  acariciada por las paredes de esa vagina, como rozan su caliente tensión  y como envuelven ese falo inflamado... sediento de sexo. Apenas unos  segundos después su mente se nubla, el movimiento del tren y de su  propia masturbación le producen un extraño vértigo, pero el trance  aumenta cuando quiere estar acaparando todas esas imágenes con sus ojos  cerrados y de pronto un potente chorro sale disparado hacia una altura  inimaginable, a un lugar inconcreto, a la vez que un largo suspiro casi  convertido en grito sale de su garganta para después lanzar un chorro  tras otro acompañando a la corrida más alucinante en medio del vagón de  ese metro tan surrealista.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Abre los ojos ligeramente para comprobar  en qué estado se encuentra la chica, cuando alarmado se da cuenta que  ha desaparecido. No está frente a él.  Mira a todos lados, buscando  cualquier resquicio por donde pudiera haberse colado. Es imposible. No  puede creérselo, pero está prácticamente seguro que desde su última  visión de esa mujer, el tren no se ha parado, sino que comienza a  detenerse ahora en la penúltima estación. Quizás ella se hubiera  trasladado al otro vagón, en el preciso instante en el que él, con sus  ojos cerrados viviera el mejor orgasmo de su vida, aunque es casi  imposible que no se hubiese percatado de eso.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Javier se levanta a duras penas. Casi no  puede mantener el equilibrio con el traqueteo del metro y sus  pantalones medio caídos entre sus muslos. No puede ser, esa chica no ha  podido esfumarse en un suspiro, ni mucho menos sin que él se hubiera  dado cuenta. Se enfada consigo mismo, arrepentido de haber cerrado los  ojos en el momento de ese extraordinario orgasmo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se siente contrariado. Debería bajarse  del tren, pero las puertas han vuelto a cerrarse y el convoy continúa  hacia la siguiente estación... la última de su trayecto nocturno. Se  apoya sobre el asiento, totalmente desalentado y confundido, porque no  puede entender cómo ella se ha podido volatilizar, muchísimo menos que  todo haya sido un sueño o fruto de su imaginación, porque ha parecido  tan real, que aun tiene el olor de ella en sus fosas nasales y el  recuerdo perfecto de sus piernas, de sus ojos, de sus labios y también  los de su palpitante coño.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cuando por fin el tren ha llegado a su  parada final, Javier se levanta de su asiento, totalmente apesadumbrado  dispuesto a abandonar el vagón mientras recompone como puede su  vestimenta, intentando mientras dar un sentido lógico a toda esa locura,  hasta que de pronto  percibe que en el suelo, justo bajo el lugar donde  minutos antes estaba sentada esa chiquilla, se encuentra tirada su  revista. Se apresura a recogerla y la abre, recorriendo rápidamente las  imágenes de su actriz favorita, en un intento vano de recuperar a la  otra, a la real…  pero ella no vuelve a cobrar vida, como hiciera antes.  Realmente parece no haber existido en ningún momento.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Intenta recomponer todo el puzle de  sensaciones que abordan su cabeza a medida que comienza a avanzar  lentamente por el andén, separando de su mente lo posible de lo  imposible, lo real de lo irreal, pero resulta tan absurdo dar una  explicación fundada a todo ese suceso, admitiendo que seguramente todo  haya sido producto de una extraña alucinación, como una especie de  locura transitoria fabricada por su propia acalorada imaginación,   incluso pudiera tratarse de algo paranormal, en la duda de si esa chica  era de carne y hueso o simplemente ha traspasado una tercera dimensión,  saliendo de su revista, para aparecer frente a él.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lo que sí es real es la revista, la que  ahora se lleva a la nariz para sentirse dichoso de tenerla,  identificarse con su agradable aroma, en esa mezcla de olores a  imprenta, a papel y al supuesto perfume de su chica fantasma.  Javier  abre la publicación por la página central, para volver a admirar la  belleza de esa actriz, cerciorándose que es ella, la misma chica del  vagón, que ahora pasará a formar parte de algo más que una fantasía  porque ha logrado revivir del fondo de su mente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;De pronto el tren produce un ruido que  despierta a Javier de sus pensamientos al cerrar las puertas. En ese  momento regresa hasta el vagón que abandonara poco antes, pegando su  cara al cristal, recorriendo con su vista el asiento ocupado minutos  antes por su dulce angelito, recordando sus curvas, sus labios, sus  ojos, cuando… inconcebiblemente observa que bajo el asiento hay unas  braguitas echas un ocho, sí… esa misma prenda que la dulce y traviesa  chiquilla se quitó en aquel movimiento tan erótico, tan increíble…  Javier corre hasta la puerta más cercana en el vano y desesperado  intento de abrirla, cuando en ese momento el tren emprende su marcha en  sentido contrario, de camino a cocheras y el hombre se queda paralizado  al borde del andén observando cómo se aleja el convoy y con él tantas  ilusiones, tantas sensaciones…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Vuelve a acercarse la revista al pecho y  se sonríe abrazándola, sabiendo que ahora, dentro de toda esa locura  que ha vivido, tiene que haber algo cierto, porque… algo de todo esto ha  sido real ¿O no?  &lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lydia&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76635/"&gt;La chica de la revista&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/2/"&gt;Autosatisfacción&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76635/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Lydia  nos cuenta, en el Ejercicio, que un trayecto nocturno en metro puede  ser un viaje rutinario más...o quizá convertirse inesperadamente en el  sueño de la vida de un hombre,cuando una chica misteriosa aparece en  escena.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-9072704360713741231?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/9072704360713741231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=9072704360713741231&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/9072704360713741231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/9072704360713741231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/la-chica-de-la-revista-lydia.html' title='La chica de la revista (Lydia)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-850377731691335517</id><published>2011-05-09T04:29:00.001-07:00</published><updated>2011-05-09T04:29:47.663-07:00</updated><title type='text'>Una manera de sentir (Gata Colorada)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Luís Alberto López Barea es la persona  que más me había jodido en la vida y más he odiado.  Desde los  parvulitos hasta el final del BUP, todos esos años, lo tuve sentado al  lado durante 9 meses. Era mi compañero de pupitre. Yo me llamo José  López Bermúdez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Él es rubio, alto, con ojos azules. Yo,  bajo, moreno y con unos ojos castaños de lo más vulgar, tras gafas de  miope. Él sacaba muy buenas notas , yo regulares, malas no podía,  hubiera perdido la beca que me habían concedido para estudiar  bachillerato en aquel colegio de frailes, donde transcurría mi infancia.  Como compensación, ya que mis padres no pagaban las matrículas, yo  tenía que hacer de monaguillo. Así que a las 7 entraba para que los  frailes más madrugadores pudieran decir su misa. Porque Luís Alberto era  rico y yo pobre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Acabamos el bachillerato y los estudios nos separaron. Él se hizo arquitecto, yo aparejador. Siempre era más, yo menos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Nunca le había podido olvidar, le  odiaba. Y resulta que a los 38 años nos volvíamos a encontrar. Él “la  administración”, yo “la puta contrata”. En mi empresa cuando se  enteraron que el arquitecto que les había tocado en aquel instituto era  de mi “ cole”, como decía el dueño de la constructora, allí me mandaron  de jefe de obra. Y llevaba 8 meses volviendo a sentir aquella mala  leche  que me corría las entrañas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero lo que más me jodía de todo era que  estaba casado con el amor de mi vida y origen de mis complejos  sexuales: Marisa González Bocanegra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me enamoré de Marisa el día de su  primera comunión. Era normal que las hermanas de los alumnos comulgaran  con ellos. Marisa es la hermana de Juan , un niño del colegio, que tenía  además un compañero en mi clase: Julio. Yo tenía 10 años, ella 7. Y fue  la primera vez en mi vida que el pene se levantó siguiendo la ley del  instinto. Me empalmé cuando aquella preciosidad de enormes ojos negros  abrió la boca de labios carnosos y sacó la lengua sonrosada para   recibir la hostia. Yo, el monaguillo que sujetaba la bandeja de oro, me  di cuenta que esa era la mujer de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me hice amigo de su hermano Julio,  aprovechaba cada vez que podía para ir a su casa y poder mirarla. La vi  crecer, cada día más guapa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La bomba que destrozó mi vida sexual  ocurrió en la fiesta de fin de curso de COU, yo con mis 18 años recién  cumplidos me declaré a una adolescente de 14 en un momento que estábamos  solos en el jardín. Llevaba una semana preparando lo que iba a decir  y  soñándolo desde que la conocí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ella me miró sorprendida y me dijo: “  Pepe no te entiendo. Yo siempre pensé que ibas a ser cura como mi  hermano Julio, y que era él quien te gustaba. Ya sabes como es.Eres  agradable pero no eres mi tipo.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y me dejó con la boca abierta y  el  corazón destrozado. Ella volvió a la fiesta y entre las lagrimas que  empañaban mis gafas , pude ver como bailaba en los brazos de Luís  Alberto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi vida cambió al salir el colegio. Tuve  que compaginar trabajo y estudios. Era muy difícil. Mi padre me metió  en la pequeña constructora donde trabajaba de solador. El dueño, D.  Fermín, un navarro bruto y buena persona, me ayudó para que mis faltas a  clase no fueran muchas cuando se enteró que pensaba estudiar  aparejador. Mi paga se la daba a mi padre y yo andaba si un duro,  entregado a salir de la miseria y hacerme pajas. Me masturbaba un par de  veces al día, era mi desahogo de joven feo y pobre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Acabé la carrera y subí en el escalafón  de la empresa. Sabía bien los oficios y la malicia de las obras, había  trabajado en lo más bajo, así que me fui convirtiendo en uno de los  dedos del jefe, decir que en su mano es mucho. Aproveché un edificio de  viviendas que estábamos haciendo para comprar un ático pequeño cerca de  la plaza de Roma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al irme a vivir allí no tuve que dar mi  sueldo en casa. Mis padres, más mayores, tenían menos necesidades y pude  disponer de dinero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me hice un experto en putas. Con una  puta fue mi primera vez y todas las semanas, el sábado. me follaba a  una. Siempre elegí chicas de primera y además el fin de semana eran más  baratas, pues la clientela tenía que estar en familia. El sexo pago es  gratificante por lo buenas que estaban las mujeres que me tiraba, pero  pese a que algunas de ellas habían acabado siendo amigas y en parte  confidentes, mi soledad sexual era enorme.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Seguía pensando en María Luisa González Bocanegra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Así que tener que llevar a la final de  la Copa del Rey a Luís Alberto, marido, amo y follador de mi amor me  daba por culo, pero la pela es la pela. Y yo le esperaba  para invitarle  a copas, jamadita y partido, y a lo que más quisiera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;--------------------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Estaba muerto, pero feliz, tomando un  café con churros en el bar debajo de mi casa. Leía la crónica del  partido del día anterior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El imbécil de Luís Alberto se había  mamado como un perro. Se había dado al  güisqui y al jamón desde que nos  juntamos y cuando su equipo perdió y ganó el mío ( me había hecho del  eterno rival , cuando de pequeño me explicó que él era del  otro equipo  local y su papá le llevaba al campo) aumentó la ingestión alcohólica y  encima se empeñó en que le llevara a algún puticlub a tomar la  penúltima.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando salimos no se tenía de pié, así  que no tuve más remedio que llevarlo a su casa en su coche, pues el  cabrón vivía en un chalet en Torrelodones. Yo sabía la dirección pues le  había tenido que mandar un par de regalos , atención de la contrata a  la administración.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La casa era acojonante, enorme, un  lujazo. Eran las 4.30 de la mañana y antes de llamar, meé, yo me había  dado a la cerveza y a la clara y necesitaba evacuar líquido. Cargué con  él y llamé a la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nos abrió y me ocurrió como la primera  vez que la vi. Se me puso dura como 28 años antes. Estaba buenísima.  Llevaba una bata cerrada. Me reconoció.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Pepe, gracias por traerle”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Algo le sentó mal, ya sabes con la emoción del partido”- mentí, era mi obligación. Lo que tenía era un pedo como una catedral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ No le justifiques, se ha emborrachado. Le pasa a veces”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“¿ Quieres que te ayude a acostarlo?  Pesa bastante , es un peso muerto, y no creo que se despierte”- deseaba  quedarme viéndola todo el tiempo posible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Te lo agradezco”- Yo lo cargué como un saco y lo llevé al dormitorio. Gracias a dios estaba en la planta baja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al ayudarme la bata se entreabrió y pude  ver el camisón transparente que llevaba y la carne ebúrnea que  desbordaba la prenda. Le dejamos tumbado en la cama. Volvimos al salón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ ¿Quieres tomar algo?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Un café. Yo también he bebido y tengo que volver a Madrid. Volveré en el primer tren de la mañana”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La acompañé a la cocina. Creí que la  polla iba a reventar. Los años la habían convertido en una tía maciza,  guapa de cara, con un pedazo de tetas , un culo y unas piernas de pan y  moja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con la taza en la mano me miró y  preguntó curiosa: “ Mi marido me ha dicho que no te has casado. Pero que  andas con las prostis más lindas de Madrid”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ La mujer que siempre he amado, me rechazó, y en la belleza de las mujeres con las que voy, sólo busco sustitutas.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sus ojos me recorrieron de arriba abajo, vi su mirada de asombro al fijarse en la tienda de campaña que marcaba mi erección.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y me besó. Se me cayó el café. Y cuando se apretó contra mí, devoré su boca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un hambre salvaje nos inundó, sin  soltarnos fuimos al salón, le abrí la bata y acaricié enfebrecido su  piel desnuda. Marisa me soltó el cinturón y tiró del pantalón y el  calzoncillo hasta dejar mi polla al aire. Me empujó. Yo,  con los  pantalones en los tobillos, me caí. Se paró con un pie a cada lado de mi  cintura y bajó hasta empalarse. Se movió como una jinete al galope,   hasta que solté toda mi leche entre sus convulsiones de placer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El segundo polvo, ya desnudos, fue más tranquilo , pero igual de delicioso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ No sabía que tenías una polla así, tan gorda.”- me susurró mimosa abrazada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Eso me suelen decir, pero…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Pepe , tenemos que recuperar el tiempo perdido.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ Lo haremos, cariño.” – le musité convencido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;---------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Fermín, mi hijo mayor, sale triste del campo. Nos han eliminado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Papá, cuéntame”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No le puedo contar todo, como cambió mi  vida una noche. Como mientras le ponía los cuernos a Luís Alberto de  manera continuada, con alegría y alevosía,  me di cuenta que tenía a  mano a la hija de mi jefe. Me puse de novio con ella, me case, tuve dos  hijos, se murió mi suegro, heredé la empresa y seguí follando con  Marisa, ahora más vieja y más puta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“ La noche más feliz de mi vida fue el  22 de junio de 1992. Ganamos la Copa del Rey frente al Madrid, 2-0. Y  recuerda siempre los que dijo Luís Aragonés, el sabio de Hortaleza y  aplícalo a la vida. &lt;em&gt;Estoy hasta los huevos de perder con estos, de  perder en este campo. Lo que vale es que sois del Atleti de Madrid  …..hay que salir y decir en el campo que solo hay un campeón y va de  rojo y blanco”&lt;/em&gt; Ya sabes lo que pasó. Schuster dijo que en su vida había salido más motivado y metió el primero, el segundo fue de Futre.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Pero fue hace mucho.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Mira hijo, como canta Sabina: lo  nuestro es una manera de sentir, de vivir , de aprender, de sufrir… Si  ganas siempre, no disfrutas de verdad, la noche que te toca pasarlo  bien”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;         &lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;   &lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76456/"&gt;Una manera de sentir&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/3/"&gt;Confesiones&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76456/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Gata Colorada, en su segundo relato para el Ejercicio, nos narra como el odio puede llegar a convertirse en fuente de placer.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-850377731691335517?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/850377731691335517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=850377731691335517&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/850377731691335517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/850377731691335517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/una-manera-de-sentir-gata-colorada.html' title='Una manera de sentir (Gata Colorada)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-8164728987116261281</id><published>2011-05-09T04:27:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T04:28:23.565-07:00</updated><title type='text'>Vida de casado (Esclavo servicial)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando fuimos oficialmente novios,  Esther cambio, es decir intensificó aun mas su dominio y humillaciones  conmigo, su despotismo  era permanente y debía tratarla como si fuera la  modelo mas cotizada del mundo, ella era una exitosa comerciante que sin  mayores esfuerzos gozaba de éxitos y prestigio, prácticamente me  convertí en su cadete y mandadero, yo mantenía mi casa aun pero  prácticamente pasaba el día en la suya haciendo diferentes tareas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Poco a poco deje de ver a mis amantes ya  que requería ella de ese tiempo, solo quedó fijo los sábados con la  flaca desdentada, quien requería permanentemente mis besos y  penetraciones, con esto lograba mi novia que mi interés sexual decayera  más cada vez, solo masturbaciones violentas con Esther y sexo obligado  con su amiga, era la base de mi degradación como hombre, hasta casi  perder el interés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una de sus amigas,  Raquel ,la primer  belleza que le había visto saludar, era de una familia de mucho poder y  dinero, de familia tradicional, las que llegan vírgenes al matrimonio,  virgen vaginales, pues su boca y su culo conocían placeres hace rato,  Sabrina, la mejor amiga de Esther era la generadora de la mayoría de los  exitoso negocios de mi novia, su juventud, 22 años, y su hábil boca  convencía a poderoso amigos de su padre y repartían ganancias, cierto  día Sabrina llego lastimada vino de visita y se dio el siguiente dialogo  y mi gran sorpresa por lo que me entere&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;S: con quien me mandó señora, tenia pinta de tonto, pensé era otro juego pero resultó muy exigente&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;E: jajajaja ese asegurará mi futuro, será tu AMO amante permanente y tu seguirás siendo mi amante chupaconchas cerdita&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;S : sí mi señora haré lo que desee , pero insiste en que le entregue mi virginidad para firmar el acuerdo comercial&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;E. entrégasela entonces, ya tienes edad para decidir tu vida&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;S: pero usted señora conoce a mi familia, de no llegar virgen al matrimonio, me quitarán todo derecho sobre mi gran herencia&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;E: tranquila, cuando conocí a este idiota pensé en eso y lo estoy  entrenando para que sea un buen cornudo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;S: señora jamás mi familia aceptaría me case con un perdedor como éste&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una lluvia de bofetadas cubrió su ya  castigado rostro, no pienses le gritó Esther, sólo haz lo que mejor  sabes hacer, tomada de su cabello Sabrina hundió su boca en el sexo de  la inmensa Esther, ésta aun mas fuerte ordenó, y tú idiota, refiriéndose  a mi, saborea mi culo y mas te vale violarme con tu lengua si no deseas  conocerme enojada, 2, 3 4 , innumerables orgasmos coronaron nuestra  sumisión oral , entre insultos y golpes para ambos chupadores&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando terminamos y se dio por  satisfecha, con una mano retorció un pezón y con la otra la masturbó  hasta llevarla al placer, un beso morboso coronó el éxtasis, confía en  mi le dijo, pronto estarás casada con este idiota y con el acuerdo  firmado nos aseguraremos muestro bienestar económico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tres meses después me estaba casando con  la bellísima joven, una fiesta a todo lujo, extrañamente nadie me  saludaba a mí pero todos parecían estar especialmente felices, una vez  terminada Ester nos llevo a nuestra nueva casa, con amplio jardín de  frente, pileta, terraza y parque al fondo, allí nos esperaba un hombre  mayor, apuesto, alto y muy elegante, fino en sus maneras, hablaron algo  largo rato  entre ellos , charla que terminaron con un brindis y risas ,  luego Esther la tomó a mi esposa de los cabellos y rudamente se la  entregó al visitante quien a cambio y delante nuestro le dio una  importante suma de dinero , estrena su virginidad le dijo y después que  mañana firmemos el acuerdo podrás venir a usarla a tu gusto cuando  desees y también si lo requieres el idiota y ahora cornudo la llevara  donde digas cuando lo dispongas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esther me llevó con ella, estrené mi  casamiento recibiendo un castigo ejemplar, para que las cosas me queden  claras me decía, luego le di sexo oral hasta que se quedó dormida, yo no  pude hacerlo, primero los gritos y luego jadeos de Raquel me lo  impedían , el visitante se fue a media mañana , contento por la noche  que se le brindó , Esther nos llamó desde la cama , cuando llegamos nos  hizo desnudar , la pasaste bien le preguntó a Raquel , sí señora  respondió esta, le hizo abrir las piernas y me ordenó limpiarla del  semen que aun tenía dentro , se paró y retorció su pechos hasta que  soltó lagrimas , me perteneces y así será hasta que yo lo decida , serás  puta y diversión de quien yo te ordene y mirándome a los ojos me contó  que desde que tenia 16 años ella era su ama y señora y ella la había  guiado en la vida .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mis días comenzaban desde muy temprano  planchando la ropa que me hacían separar la noche anterior, luego las  despertaba, dormían juntas, con el desayuno Raquel siempre amanecía con  la cabeza entre sus gruesas piernas, después de servirlas me paraba al  lado de mi ama con las piernas bien abiertas, su saludo era un típico y  fuerte golpe con sus manos en mis genitales para después ordeñarme con  violencia como siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Raquel solo vestía diminutas polleritas,  medias de red como su ropa interior y blusas transparentes, sus  servicios, sexuales y para ser humillada,  siempre eran requeridos por  hombres y mujeres de alto nivel económico, desde las 17 de cada día  estaba en casa a disposición si es que la necesitaba del mentor  económico quien la desvirgó , el y AMA Esther eran los únicos que podían  castigarla, marcarla , tatuarla o adornarla físicamente , yo como  siempre, estaba encargado de limpiarla después que el señor la usaba .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Su familia luego de la boda nunca mas  volvió a visitarla, la vida era tan automática que Raquel ni tiempo  tenia de pensar en ellos, cuando mi esposa cumplió sus 26 años y yo ya  tenia casi 55, siendo notorio su deterioro físico por el intenso uso que  hacían de ella, fuimos llevados a un campo en la provincia que jamás  supimos donde era, ella era abusada por rústicos peones y yo el  encargado de lavarles la ropa de trabajo y prepararles la comida , las  tres encargadas de las casas la usaban para juegos , como mueble y  diversión tanto sexual como para reírse de ella . Jamás desde que nos  llevaron volvimos a salir de ese campo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;                                &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  Esclavo servicial&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table border="0" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" align="center" bgcolor="#fdfdfd" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" align="left" bgcolor="#f8f8f8" width="76%"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" border="0" width="27" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76455/"&gt;Vida de casado&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/5/"&gt;Dominación&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" align="right" bgcolor="#f8f8f8" width="12%" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76455/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" align="left" bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Esclavo  Servicial envía al Ejercicio la segunda parte de "Amo las mujeres que  desagradan a otros", en que el protagonista de la historia sigue siendo  usado y humillado.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-8164728987116261281?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/8164728987116261281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=8164728987116261281&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8164728987116261281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/8164728987116261281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/vida-de-casado-esclavo-servicial.html' title='Vida de casado (Esclavo servicial)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-6472868972874498785</id><published>2011-05-02T14:12:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T14:13:22.408-07:00</updated><title type='text'>Después de la feria según Lucas (Lucia Carolina)</title><content type='html'>Siendo las 5:30 de la tarde Don Lucas termina de disfrutar una rica comida. &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Gracias doña Mari la comida le salió muy buena.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Doña Mari&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Gracias señor, disculpe mi hijo me habló para ir a la feria con su esposa y los nietos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Si usted no dispone otra cosa me gustaría retirarme.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Muchas gracias, creo todo  ya esta listo, y que bueno que se va a divertir;  gracias por venir el  día de hoy y  nos vemos el lunes.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas es un buen hombre  que vive solo, ya que  nunca se casó, pues no le interesan las mujeres y  aunque ha tenido varios amigos discretos, en estos últimos tiempos se  encontraba solo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Va al estudio y enciende su  computadora de última generación con un potente quemador para DVD,  viendo como arranca el sistema sonríe mientras piensa.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Si Marquitos supiera, uyy  que bueno está ese chiquito, si no estuviera tan joven, pero mejor me  conformo con verlo cuando me quema los cd. ¡Pero que hermoso está el  chiquito!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Así el señor empieza a  navegar, dirigiéndose a páginas que muestras imágenes de jóvenes  travestis, pero sin darse cuenta no deja de pensar en el dichoso Marcos&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Como se verá Marquitos así  vestidito y maquilladito.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Esa me recuerda a Marcos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Marquitos, Marquitos, Marquitos.   &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Después de algún tiempo checa su fino reloj y ve que son más de las 7 de la noche y sigue hablándose.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Me hubiera ido con Julio, esas fiestecitas se ponen buenísimas, pero tenía que ir hoy a ver esos terrenos ni modo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -El estar viendo estas tonteras solo me la pusieron dura, y me recordaron a ese chamaco.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -¿Y si le hablo?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Seguro no está o se ha de estar arreglando para salir, pero.  ¡Quiero hablarle¡&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -Ya sé, le hablo y luego me hago una en su honor.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas toma su celular, y  marca ese número, el cual un día sin motivo alguno, le  ofreció Marcos  sin más explicaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;                Se oye tres veces el tono de llamado y después se escucha la  voz de Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -¡Hola!&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            La vos del muchacho se escucha rara algo nerviosa, aun así él le responde&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Hola Marcos, soy Lucas el que va a quemar al web de don Julio.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos de una manera más natural, le responde&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Si dígame Don Lucas ¿Qué se le ofrece?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;---No abrieron verdad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Es sábado de gloria no, no se abrió hoy.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Oye mijo me pasaron un cd y lo debo regresar mañana quiero quemarlo ¿qué hago?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se presenta un silencio, y de pronto el muchacho responde&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Acá tengo mi computadora, si no le importa venir con gusto se lo quemo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Mijo eres un Sol, sé donde vives ¿Te puedo caer en media hora?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y Marcos responde.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--No se preocupe, ¿para qué son los amigos?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y cuelgan&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas y dice para sí&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Qué dulce y tierno eres!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Eres un encanto!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y reaccionando se lleva una mano a la cabeza&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ahora que hago, no existe ese disco, cual quemo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y empieza a revolotear entre su gran colección de cd, y dice tomando uno de estos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Mira que encontré, éste hace años no lo oigo, nos encantaba para bailar mmm vamos a copiarlo…total.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Apaga la computadora, se dirige a su  cuarto para darse un rápido baño, ya con ropa limpia y oliendo a loción  sale de la casa hacia la de Marcos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El señor ve el reloj, pasan de las 8 de  la noche. Toca el timbre dos veces, cuando empieza a escuchar como bajan  de la escalera y se abre la puerta…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Jamás se esperaba encontrarse con la  imagen con que tanto había soñado, era la diosa de sus sueños. Unos  pantalones sumamente ceñidos al cuerpo y una camisa blanca que no  parecía ser de varón, con la cual juraría haber visto a su hermana,  perfume afrutado muy suave, así como un sutil color en los labios. ¡Toda  una delicia!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al verlo el chico entre nervioso y alegre le dice:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Pase Don Lucas, andaba haciendo una tarea, a don Julio lo invitaron al puerto y mejor cerró, pero pase ahorita lo hacemos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Aunque Don Lucas tiene mejor información sobre su amigo, únicamente dice&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--No hay problema mijo, pero vi hace rato a mi compadre que trae este cd ¡Que está de poca! Pero a medio día sale de la ciudad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--No hay problema ahora lo quemamos mire acá tengo cds limpios.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos cierra la puerta de la entrada y  se dirige hacia la escalera indicándole al invitado que lo siga; el  señor no da crédito al espectáculo que se le esta presentado al  contemplar ese gracioso y esbelto cuerpo conducirlo; ver el movimiento  de esas nalgas que tanto se ha imaginado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una vez en la recámara el chico se acercó a la computadora y mete el disco a quemar, en ese momento escucha a Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--¿Y tu que haces acá? ¿No vas a ir a la feria?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Todos los cuates salieron de la ciudad, me quede sólo y así no es divertido&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Se abre la unidad de cd pidiendo el cambio de disco.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Uy mijo si eso es ahora imagínate yo, que todos mis cuates se fueron casando y me quedé solo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --¿Y por qué no se casó?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Nunca hallé a la persona adecuada y en la vida pasan muchas cosas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --¿A qué se refiere?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Cosas de la vida que en su momento entenderás.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Una vez que el proceso de  quemado ha finalizado, el señor ve como Marcos vuelve a empujar el cd y  lo pone a reproducir; observa como, al comenzar la rítmica melodía, el  muchacho comienza a moverse con la gracia propia de una dama, esto a él  le provoca admiración y, ¿Por qué no? Deseo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sin dejar de danzar Marcos prueba todas  las melodías del cd para comprobar que todo quedó bien y una vez que  concluye saca el disco de la computadora, lo introduce en su estuche y   se lo entrega al señor, mostrándole una coqueta sonrisa que a Don Lucas  le mueve todo, pero logra comportarse y tomando el paquete pregunta&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Mijo ¿Cuánto te debo?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --No, solo luego me da un cd limpio y ya. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Don Lucas no se quiere separar de él, por lo que lo único que se le ocurre es decirle &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Oye, mira mmmmm yo si quiero ir a la feria ¿Por que no vamos juntos?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Don Lucas puede ver como se iluminan los ojos de Marcos, el aumento de su sonrisa, todo en él es fiesta. Y así le responde&lt;/p&gt; &lt;p class="ListParagraph"&gt;-Me cambio rápido y nos vamos…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Aunque a don Lucas le hubiera gustado decir que para que se cambia si así está buenísimo, solo se anima a decir&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            --Ni que fueras vieja para tanto remilgo, así estas bien, ponte tus zapatos y vámonos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            El señor solo ve como Marcos  toma una cangurera y en ella mete la cartera así como su teléfono  celular,  se alza la camisa para ceñírsela en la cintura; con lo cual  Don Lucas confirma que la ropa que porta es de dama.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ya que Marcos cierra la puerta ambos entran al auto de don Lucas dirigiéndose a la feria.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Mientras conducía Don Lucas  no daba crédito a lo que pasaba, estaba tan cerca de la persona que  amaba, si lo amaba, jamás había sentido esto que empezó meses atrás al  ir a ver a su gran amigo Julio, y ver trabajando a este precioso  angelito, recordó como se fue acercando a él pidiéndole le quemara cd, y  ahora lo tenía en su auto dispuesto a divertirse y pasarla bien juntos,  ver esa sonrisa oírlo cantar con el cd, eso era increíble.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            De momento deja estos  pensamientos y se concentra en el tránsito, pues como se va acercando al  evento éste se torna más rudo y como le es posible se va abriendo paso  hasta el estacionamiento de la feria en el que logra un lugar para el  auto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Una vez que ambos están  fuera del auto Marcos le ofrece un billete a Don  Lucas pero él le ruega  que lo guarde señalándole que lo espere en cierta área mientras se  dirige a la taquilla.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al salir de hacer fila en la  taquilla, ya con las entradas en la mano ve a lo lejos a Marcos, y  cerca de éste, como el hombre joven que estaba delante de él, en la  fila, se acerca a una hermosa chica y se dan un   beso,  Don Lucas con  gusto hubiera hecho lo mismo, pero sabe que no es posible.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            De modo sereno, se reúnen   los dos, como padre e hijo para dirigirse hacia la entrada, la cual se  encuentra totalmente atascada por la gente que desea entrar, hay  empujones, golpes, por lo que Don Lucas busca la manera de proteger a  Marcos y las yemas de sus dedos se apoyan en la cintura del joven.  Marcos casi no logra avanzar y a él lo empujan de atrás para que camine,  entre estos movimientos la punta del pene del señor apenas roza sus  nalguitas produciéndose una corriente eléctrica en el señor, trata de  retirarse pues lo que menos desea es tener problemas con su amigo pero  están fuertes los apretones por lo que se repite varias veces hasta que  en una de esas su masculinidad fue a incrustarse en el canalito de  muchacho, cosa de segundos pero no tardó el muchacho en voltear pero ahí  quedo la cosa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ya dentro de las  instalaciones la gente se comienza a dispersar, Marcos continua  caminando  ya mas tranquilo, y Don Lucas logra ponerse a la par de éste y  así comenzar a disfrutar la feria.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al señor le encanta el  ganado, así que tiene cierta experiencia que aprovecha para deslumbrar  al chico. El lugar se encuentra completamente lleno y para no esforzarse  mucho abraza al muchacho y casi le habla al oído, le va dando estas  explicaciones, a veces siente su cintura a veces su cadera, hay tanto  que ver que el joven se mueve para todos lados, por lo que en uno de  esos movimientos la  mano de Don Lucas se posa sobre su nalga; corriente  eléctrica fluye por el señor, sintiendo un pulso sobre su pene; el  señor se pregunta&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            -¿Qué está pasando? &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Y rápido sube la mano hasta  la cintura del chico, así continúa explicando el funcionamiento de una  bomba de agua con la que se toparon cuando siente la tibia mano del  muchacho haciéndole discretos cariñitos en el brazo, continuando así  disfrutando de las exhibiciones.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al acabar con los puestos,  el señor se siente algo cansado, por lo que al ver una fuente de sodas  le dice al muchacho que se muere de sed, y lo invita a tomar un  refresco. A lo que él, gustoso, acepta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Nunca le había visto esa  cara, el chico estaba radiante, feliz. Esos rizos que fueron lo primero  que llamó su atención la primera vez que lo vio en el web, esas pobladas  cejas hermosas, sus ojos llenos de brillo pero nada se comparaba con  esos labios que le llamaban a ser besados; todo en ese ser era  magnifico.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Ya que se terminan las  bebidas Marcos le hace saber que quiere ir a los juegos mecánicos y de  igual modo lo convence a subirse a la montaña rusa. Las vueltas  comenzaron y la vista en lo  más alto era increíble,  mas al inicio de  la segunda vuelta ambos se quedan viendo cara a cara hasta que don Lucas  se anima a buscar esos labios   que al encontrarlos fue  ampliamente  recibido, esos labios dulces y carnosos, pero en determinado momento Don  Lucas deja ese manjar retornado a una correcta posición, momento en el  cual la canastilla pasa por la parte más baja  y una vez, cuando la  rueda va tomando altura el señor vuelva al ataque y así están hasta que  concluye el juego.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al bajarse de la rueda el  panorama ha cambiado, ya hay confianza, ya los dos saben qué esperar. Se  suben a otros juegos, se tocan, se disfrutan; ambos se encuentran  felices.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Al andar buscando a qué  juego subirse, se escucha el celular de Marcos, Don Lucas sólo observa  como lo saca de la cangurera, ve en la pantalla y se aleja para  contestar, el señor está divertido  disfrutando de las muecas que Marcos  le hace mientras habla; una vez que cuelga, el chico se acerca a él y  le comenta&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Mi Papá; organizaron una parrillada mañana y salen a medio día para acá.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;En eso se escucha por el altavoz que se  presentarán unos clavadistas e invitan   a la gente  para que se vaya  acercando a ver el espectáculo y nuevamente se forma una multitud en  torno al tanque donde se presentan los clavadistas. Don Lucas a  propósito permite que Marcos se adelante, y  luego va tras él  aprovechando la gran multitud para tocarlo, abrazarlo y ¿por qué no?  mostrarle como lo tiene. Aunque no lo esperaba Lucas es correspondido al  sentir como los largos y delgados dedos de Marcos juegan con los vellos  de sus brazos además de que su  cola es la que ahora busca ansiosa su  miembro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al concluir los clavadistas la gente se  vuelve a dispersar. Pero de manera sorpresiva aparecen unos juegos  artificiales, todo el mudo alza la cabeza para verlos, Don Lucas sin  ningún temor a apoyar sus manos en el cuello de Marcos ofreciéndole  algún tipo de masaje con los dedos; una vez que estos terminan ve en su  reloj que ya son las 2:30, por lo que le pregunta a Marcos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Que más hacemos?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;            Marcos ve la hora&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Tengo hambre, la Pizzería que esta cerca de la casa trabaja las 24 horas, vamos a casa y pedimos una por teléfono.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El señor se queda sorprendido, la invitación es tan directa que no puede negarse, y le responde&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Me parece bien, no tardan en cerrar aquí.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y así ambos se dirigen al estacionamiento en busca del auto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La felicidad  de Don Lucas es grande,  anda con su gran amor, pero andan como una pareja de enamorados, sus  sentimientos son correspondidos, disfruta de la ternura de este ser tan  divino.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al llegan donde coche, Don Lucas  considera su deber abrirle la puerta a su frágil doncella, así como  esperar que quede cómodamente sentada para cerrarlo, después dar la  vuelta al carro  y al abrir su puerta es recibido por la gran sonrisa de  Marcos y comienza a platicar&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--&lt;strong&gt;Lucas&lt;/strong&gt;… que bueno que fuiste por mí, estuvo muy divertido todo, te fijaste…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Para Lucas es un placer escuchar esa voz, se podría decir que se siente realizado, pleno.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al hacer cambio de velocidades con la  palanca de piso roza la pierna del chico pero ya sintiéndose en  confianza deja caer su mano sobre la extremidad y empieza a acariciarla,  a darle muy leves apretones con sus dedos; él esperaba cualquier  respuesta, pero solo vio como Marcos se  puso de lado y empezó a pasar  sus dedos por su calva.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos pregunta continuando con las caricias, casi al oído&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--¿Lucas de qué te gusta pizza?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y pronuncia la primera que se le presenta en la mente sin ninguna reflexión&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--La hawaiana es riquísima…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos vuelve a sentarse correctamente para sacar su celular, marca dos botones y empieza a hablar&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Hola Doña Esperanza, soy Marcos,  podría enviarme una Pizza  hawaiana a la casa, creo llegar en 30  minutos, así que no hay prisa&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--si la grande, ajá…si con todo…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-- Gracias.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos cuelga y le dice a su acompañante.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Ya está, como me llevo con Manolo,  conozco a  su mami, Doña Esperanza, así que cuando lleguemos no  tardaremos tanto en esperar la cena.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;E inesperadamente Marcos le da un gran beso en la mejilla que le mueve todo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cuando el señor estaciona el coche  frente a la casa, le pide a Marcos que le espere  pues él le abrirá la  puerta, la calle esta desierta por lo que se anima a llevarla da la  cintura hasta la puerta de la casa. Marcos saca las llaves y ambos  entran, al cerrar la puerta Marcos gira sobre su eje quedando ambos  frente a frente para comenzarse a besar pasa su lengua por esos labios  tan maravillosos, juega con ellos y por ultimo mete su lengua en la boca  del muchacho, siente ese espigado cuerpo lo provoca aun más. Desea  tocarle la cola por lo que su mano comienza a descender y ya cuando se  encuentra cerca de su cintura se escucha un timbre, por lo que  suavemente la comienza a soltar, aprovechando para decirle&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Me dejas pasar al baño.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos le señala una puerta. Para luego ir a atender el timbre, el señor se dirige a la puerta señalada&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al lavarse las manos se ve al espejo y se dice&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Lucas, ésta es tu noche, jamás se repetirá, así que aprovecha al máximo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sus pensamientos son detenidos por la voz de Marcos que le dice&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Lucas voy arriba, ahí esta el bar, por favor  sírvete lo que desees.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y secándose con su pañuelo sale.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La estancia es cómoda y acogedora,  reflejando un buen gusto, se observa un pequeño bar,  al que se acerca,  encuentra una botella de brandi, toma una copa para servirse un poco.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt; Estaba disfrutando de su copa cuando  algo lo hace voltear hacia lo alto de la escalera  donde encuentra una  imagen espectacular. Si la primera vez que vio a Marcos esta noche lo  había impresionado, esta vez se ha quedado sin palabras, una verdadera  mujer.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos lucia un vestido rojo que le  entallaba muy bien, con un peinadito muy femenino y sus labios de un  color rojo resaltaban su bello rostro, haciéndolos ver mucho más  deseables. De la manera gentil Lucas le ofrece la mano al muchacho  conduciéndolo al sofá que se encuentra en la sala y solo logra decir&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Te ves hermosa ¿Marcos?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y este Le responde&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--No. Así  soy Liz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y ambos se volvieron a unir en un gran  beso, el dulce sabor del labial era exquisito, pero lo eran más las  caricias que el joven le brindaba, el calor de su aliento la tersura que  sentía al acariciar su descubierta espalda.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lucas desea tener así a Marcos para la  eternidad pero de repente siente como éste sin dejar de besarle se le va  despegando y comienza a abrirle la camisa, para así a tocar su velludo  pecho.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;De pronto Marcos deja sus labios y se  dirige a su torso, el señor siente riquísimo como el muchacho besa y  muerde sus pezones, a la vez que pasa su mano por su pecho. Hacia tiempo  que Don Lucas no sentía tanto placer.   Las caricias en su estomago son  increíbles, pero en ese mismo instante siente como el brazo del  muchacho roza su pene, la sensación es mayor.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Marcos se da cuenta de su reacción y  Lucas siente como sin dejar su cuerpo, las manos de Marcos van desde su  panza hasta las piernas, las acaricia varias veces, como titubeante, mas  de repente Lucas siente como la mano del joven le toca el pene, siente  como lo frota, le da pequeños apretones. Lucas ve como Marcos se  comienza a levantar, busca sus labios y se dan un gran beso, momentos  después Marcos se para y se hinca entre sus piernas para continuar  jugando entre los pantalones de Lucas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lucas ya no resiste, él mismo se zafa el  cinturón, se abre el pantalón y se levanta para quitárselo; ve como los  ojos de Marcos buscan los suyos en la mirada de él se refleja emoción y  sorpresa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Momentos después Marcos pone lentamente  sus dedos sobre su pene y lo comienza a manipular e inclina su cabeza.  Una fuerte descarga eléctrica tiene al momento que la lengua de éste  roza su glande, y continúa con un jugueteo con la lengua sobre el mismo.  El señor solo gime y se revolotea del gran placer que está sintiendo,  son una delicia todos esos besos sobre su miembro. Las manos de Lucas se  apoderan de dos rizos del muchacho y juega con ellos mientras disfruta.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Aunque el señor hace su mayor esfuerzo  para aguantar lo máximo de caricias, llega a su límite dejando salir un  enorme chorro de semen hirviendo que a él mismo le sorprendió, pues  hacía mucho tiempo no tenía esa clase de corridas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cuando Lucas siente que ya todo ha  terminado, siente la lengua de Marcos entre su pene y sus piernas,   viendo con asombro como Marcos se come la mayoría de su corrida.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El se dejo caer sobre el respaldo del  mueble y se abandono totalmente,  acariciando esos rizos, sin dejar de  pensar en la gran venida que acababa de haber tenido, del mismo modo que  sintió como Marcos acomodó su cabeza en su regazo y así permanecieron  un buen rato.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Tiempo después, ya más relajados Lucas  se levanta y se abrocha los pantalones, mientras que ve como Marcos jala  una mesita sobre la que deposita la pizza, un refresco y la copa que se  había él preparado y lo invita a sentarse. Los dos comieron platicando  muy a gusto.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una vez que terminaron, Lucas tomó la  mesita y la colocó junto al brazo del sofá, para luego buscar a Marcos;  comenzado así nuevamente los ardientes besos y caricias. Don Lucas no  daba crédito a la erección que empezaba a sentir, aun con la corrida que  momentos previos había tenido. Esto le da más bríos para abrazar y  besar a “Liz”. Las manos de su amor se mueven acariciándole por todas  partes, y en una de esas las siente en sus piernas y al instante sobre  su miembro; es un placer volver a sentir esos deditos por ahí: Lucas  siente como Marcos le deja de besar y poco a poco se va  parando  zafándose de sus brazos, él espera otra cosa mas una vez de pie, Marcos  graciosamente le ofrece la mano y lo hace pararse, ya  ambos de pie,  Marcos sin soltarle la mano se enfila primeramente por  la escalera, y  ya en la planta alta lo conduce a su habitación. Al entrar es imposible  no ver ese reloj y  percatarse que son las 4:22 de la madrugada.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Una vez dentro, Marcos se puso frente a  él, le quitó la camisa, y luego se hincó para quitarle los zapatos, se  levantó dándole besos en el pecho, y por último se voltea hacia la cama,  dándole la espalda.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre toma al muchacho de la cintura  y comienza a besar y chuparle la espalda descubierta del muchacho, sin  dejar los mimos que le da a Maros, Lucas encuentra el cierre del vestido  y lo baja sin ningún problema, para después ayudarlo a quitárselo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Al ver a Marcos en lencería roja como  muchas veces le ha soñado lo  abraza, lo besa siente como su pene está  incrustado en la cola de Marcos y él cual no presta ninguna resistencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lucas mete los dedos entre Marcos y el  elástico de la panti, estirándolo para luego dejarlo caer, él se va  agachando al mismo tiempo que cae la prenda. A Lucas le provocan ese par  de delgadas y suaves piernas, por lo que sin pensarlo comienza a  besarlas mientras se la poniendo en pie. Besa y acaricia ese hermoso par  de  piernas, son suaves, totalmente libres de vello; no puede dejar de  besarlas ni de acariciarlas, son completamente una delicia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cada vez acaricia y toca mas arriba, por  lo que se va levantando poco a poco hasta alcanzar los glúteos del  muchacho, ni en sus más alocados pensamientos había concebido estar tan  cerca de ellos, los besa, los oprime con las manos, no resiste y les da  algunos mordiscos; por ultimo separa ambas y haciendo esfuerzos mete su  lengua entre ambas, primero roza  las paredes internas de la cola, para  después comenzar a tocar con la lengua su abertura anal. La combinación  de experiencia y lujuria de Lucas generan  que el muchacho se arquee y  pierda el equilibrio, lo que provoca que caiga sobre la cama. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lucas ríe con ganas y de inmediato va en  busca del trasero de Marcos para retomar trabajando con su lengua.  Marcos sólo gime, y se mueve con cada una de las caricias, hasta el  punto de arquearse, lo cual aviva el ego del señor, y lo hace saber  diciendo&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--¡Ay niñito como me tienes!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Si tú supieras las ganas que  desde siempre te he tenido&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y ya que considera el señor que Marcos  ya está listo para la siguiente etapa. Para la cual necesita un  lubricante  levanta la mirada para ver con que cuenta y al hacerlo ve su  objetivo y dice&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Mija ¿Puedo tomar de esa crema que veo ahí?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Liz apenas logra decir&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--¡Si!&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;A toda prisa fue y regresó, al regresar  ya no se hinca, tan solo se sienta en la cama y agachándose empieza a  besar esa cola; mientras que con sus hábiles manos abre el frasco de  crema para meter el dedo índice en  él. Este dedo  lo pone en la cola  del muchacho ejerciendo presión para abrir los esfínteres, siente como  Marcos le coopera pero aun así le es difícil , mas al cabo de algún  tiempo cede y con esto el señor comienza un leve movimiento de mete y  saca procurando hacer el menor daño. Después hace lo mismo con dos dedos  y por ultimo con tres, al hacerlo ve como el joven se revuelca de  placer; cuando siente que esto es suficiente, se para cambiando de lugar  la crema y dice&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Ya está, mira como me tienes.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y le ondea el potente mástil, agregando&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;--Dele unos besitos&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Lucas se estremece al sentir como el chico besa y lame su miembro, gime con estas caricias.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Luca de manera gentil toma la cabeza de  Marco haciéndole saber que esto es suficiente, y de inmediato el  muchacho vuelve a  recostarse boca abajo  y Lucas se pone sobre él  besándole el cuello y los brazos a del joven. A  continuación se empieza  a acostar sobre el delgado cuerpo, sin dejar de mimar el cuello y los  brazos del muchacho. Con su miembro comienza a buscar la cola y sobre  todo la entradita del muchacho, dándose cuenta como la cola del muchacho  busca su miembro.  Por lo que una vez que se encuentran Lucas empieza a  ejercer presión para abrirse pasa en el estrecho orificio, aunque  siente como Marcos se afloja para facilitar las cosas, aun así le es  complicado irse abriendo camino; pero logra irse introduciendo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ya que el miembro de Lucas se encuentra  dentro, se espera un tiempo para que  el muchacho se vaya acostumbrando,  por lo que cuando lo considera prudente comienza un mete y saca.  Primero de manera muy despacio pero gradualmente para lentamente ir  aumentando su frecuencia, se logran escuchar los gemidos y la  respiración entrecortada de Marcos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Después de algún tiempo, Don Lucas  recuerda su fantasía de ver a Marcos lleno de semen y se da cuenta que  esta es su oportunidad para hacerla realidad. Por lo que al sentir que  se encuentra próximo a venirse, se sale y aguantándose apenas las ganas,  logra hincarse sobre la  cama y pone boca arriba a Marcos, ya frente a  él comienza a masturbarse frenéticamente para dejar salir otra gran  descarga sobre el muchacho, misma que hasta él sorprende.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Solo alcanzó a ver el gran chorro se semen que escampo de él, y como éste dejo bien embadurnado a Marcos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Segundos después de eso el hombre se  desplomó sobre la cama no dando crédito a las dos grandes corridas que  había tenido a lo largo de la noche. Su respiración está muy agitada,  siente que el corazón se le sale pero se siente completamente dichoso.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Ni bien  empieza a recuperar fuerzas  cuando  busca a Marcos le zafa el sostén  que es la única prenda que aun  mantiene y como puede lo lleva a la posición de cucharita y en esta lo  empieza a colmar de besos sobre la nuca, al tenerla abrazada puede ver  la hora es su reloj de pulso 5:25, la tranquilidad comienza a reinar y  así se fue quedando profundamente dormido.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" width="12%" align="center" bgcolor="#fdfdfd" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" width="76%" align="left" bgcolor="#f8f8f8"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" width="27" border="0" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76292/"&gt;Después de la feria según Lucas&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/27/"&gt;Transexuales&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" width="12%" align="right" bgcolor="#f8f8f8" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76292/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" width="100%" align="left" bgcolor="#ffffff"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Lucía  Carolina nos cuenta en el Ejercicio como Lucas, un maduro al que  fascinan los travestis jóvenes,es atraído por el empleado de un amigo,  le telefonea una tarde aburrida y acaba pasando su mejor noche.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;               &lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/clear.gif" width="6" border="0" height="6" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-6472868972874498785?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/6472868972874498785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=6472868972874498785&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/6472868972874498785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/6472868972874498785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/despues-de-la-feria-segun-lucas-lucia.html' title='Después de la feria según Lucas (Lucia Carolina)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-6293533433167301975</id><published>2011-05-02T14:09:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T14:11:05.217-07:00</updated><title type='text'>Trovadores de la noche (Coronel Winston)</title><content type='html'>Aquél autocar me llevaba a la paz. Las  cumbres de Andorra me esperaban. Siempre estuve enamorado de Andorra.  Sus picos, sus valles, su verde…., su armonía.   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No era un viaje previsto, fue un viaje relámpago. Salida, sábado. Regreso, domingo. Destino, Andorra. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Bien estudiado, era una paliza, no  por la distancia que me separaba del principado, no, si no por la corta  estancia que iba a disfrutar en ese pequeño país. Había estado toda la  semana escalando en los pirineos franceses junto a un grupo de galos. El  día anterior, el viernes noche, hice un alto en mi regreso a Madrid y  me detuve en la población de Lérida. Bernard se había ofrecido a  trasladarme desde Luz-Ardiden hasta Lérida, lugar en el que vivía junto a  Patricia, su novia española. Cuando logré zafarme de su invitación para  que pasara el fín de semana con ellos, me alojé en un hotel de Lérida.  Comenté con Bernard que a la mañana siguiente, sábado, saldría con  destino a mi ciudad, Madrid. Pero ya dice el refrán “El hombre propone y  Dios dispone”. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Al llegar al hotel, pude ver una  proclama en recepción dónde se anunciaba una excursión a ese bello país.  Después de tomar habitación, pregunté en recepción si aún habían plazas  disponibles. ¿Sería el destino?, tal vez. Tres plazas quedaban para  cubrir el aforo del autocar. Dos las acababan de ocupar…y yo iba a  ocupar la última. La salida, sábado a las 06,00 AM, el regreso, domingo  18,00  PM. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Después de la cena, me subí a mi alojamiento para descansar y estar listo a las 05,00 de la mañana.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Instalado en el asiento 32 del  autocar, comenzó el viaje hacia Andorra. Mi compañero de viaje era un  hombre mayor que, a juzgar por su apariencia, se diría que acudía a su  propio sepelio en tan bello lugar. El conductor, tipo entrado ya en la  cincuentena, nos obsequió con música. Raphael nos amenizaba con  canciones de su repertorio. Una de las melodías era coreada por dos  jóvenes sentadas en la fila de la derecha del autobús y en paralelo al  asiento que ocupábamos el finado y yo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Hoy para mí es un día especial, hoy  saldré por la noche, podré vivir lo que el mundo nos da cuando el sol  ya se esconde, podré cantar una dulce canción a la luz de la luna, y  acariciar y besar a mi amor como no lo hice nunca…”&lt;/em&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ambas jóvenes, coreaban  sin pudor  alguno la melodía de Raphael. Rubias, de aspecto muy saludable, ambas  transitarían por la veintena de años. Como no quería ser descarado, las  observaba con el rabillo del ojo. No me pregunten que sentí por aquellas  jóvenes, ni yo mísmo lo sé, pero era claro que hicieron que el viaje  pasara en un instante. Ambas se miraban, se sonreían y seguían con su  coro emocional. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“¿Qué pasará, qué misterio habrá?, puede ser mi gran noche, y al despertar ya mi vida sabrá algo que no conoce…”&lt;/em&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Me recluí en mis pensamientos más  obscenos. Tras imaginarme agasajado por ambas muchachas, sonreí. Yo sólo  era un tipo cansado, apasionado por ese bello país y deseoso de subir  hasta Arinsal para empapar mis pupilas con ese hermosísimo paisaje. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Al llegar al hotel, me adjudicaron el apartamento núm. 6. A ellas, el núm. 10.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      El apartamento estaba limpio y era  muy amplio. Una habitación, una cocina, un baño completo, un salón y  una pequeña terraza desde la cual se divisaba lo que yo había ido a  buscar, placer para mi vista. Vacié la mochila y me di un baño  relajante. Sentí hambre.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Como conocía Andorra, y había  frecuentado la estación de Arinsal en varias ocasiones, no había  problema en localizar un lugar dónde almorzar.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Mientras devoraba un bocadillo de  beicon y bebía un buen “Cim de Cel”, vino de la tierra, las ví llegar.  Las dos melenas rubias entraron en el bar. Vi como se acomodaban junto a  una mesa mientras Jordi se dirigía hacia ellas. Sus cabellos anunciaban  que se habían duchado.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Conozco a Jordi de otras  ocasiones. Es un camarero inteligente, educado, perspicaz y muy  eficiente, y si bien no nos une una gran amistad, al menos nos  agradamos. En otras ocasiones, cuando he visitado el bar en el que  trabaja, siempre acabé entablando conversación con él. Como yo también  soy muy observador, no me pasó desapercibida la larga charla que mantuvo  con las rubias cuando las llevó unos bocadillos de calamares y unas  cervezas. Mi curiosidad me hizo preguntar. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué pasa, estás ligando con las rubias?. Pregunté.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Noooo, ¡qué va!. Les estaba explicando lo de la fiesta de ésta noche. Me contestó un tanto aturrullado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Una fiesta?, ¿Aquí?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Esta noche, el francés-Su jefe es  francés y él le llamaba así-, ha montado una fiesta. Dice que este  verano hará un par de ellas por mes. Por eso hablaba con las rubias.  Intentaba convencerlas para que asistan.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y vendrán?. Pregunté con sumo interés.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Por supuesto!. Se han mostrado muy dispuestas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-He venido desde Lérida con ellas en el  autocar. ¿Sabes?, he estado en Francia, en Luz Ardiden, y a mi regreso  me he alojado en un hotelito de Lérida. Allí surgió ésta excursión. Se  alojan en los apartamentos Velvet, como yo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Lo sé. Me lo han dicho.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Y… ¿A qué hora es esa fiesta?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-A las 10 de la noche. Sube un chaval de  San Juliá para ayudarme con el lío. De todas formas vendrá poca gente.  ¿Acaso vas a venir?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Pues…no lo sé. Depende de lo cansado que esté. Mañana salimos para Lérida a las 6 de la tarde.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, pues si vienes, aquí me encontrarás. Te dejo, voy a atender a aquellos gabachos que acaban de entrar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ve, ve. No hay problema. Toma-Dije dejándo dinero sobre la barra-, aquí te dejo 10 euros. ¿Hay bastante?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si. Son 8,25…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Quédate con la vuelta. Me voy a dar un paseo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Salí del bar y, al pasar cerca de  las rubias, eché un último vistazo. Una de ellas luchaba contra la  elasticidad de un calamar. La otra, “pimplaba” cerveza como una jabata.  Sonreí de nuevo y salí a la calle. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ya en el exterior, aspiré aquél  aire limpio. Lo que quedaba de mañana transcurrió muy deprisa. Estuve  andando por los alrededores hasta que llegó la hora de la comida. Había  decidido comer en los apartamentos. La cafetería sería un lugar  tranquilo y tal vez pudiera ver de nuevo a esas dos hembras cantarinas. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Cuando daba fin al helado con el  que me había obsequiado, maldije mi mala suerte. No habían ido a comer a  la cafetería. Tal vez hubieran bajado a San Juliá, tal vez lo hubieran  hecho en su apartamento, tal vez…. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Distraído mientras pensaba en  ellas, las vi. Nuestras miradas se encontraron. Me sonrieron ambas. Bajé  mi cabeza sin ni siquiera pensar que su sonrisa iba dirigida hacia mí.  Cuando la levanté, estaban de pies junto a la mesa que yo ocupaba. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Hola. Me saludó una de ellas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Hola. Contesté sin moverme y lleno de sorpresa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-También venimos de Lérida. Vinimos juntos en el autocar. Esta mañana. ¿No nos recuerdas?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-“! Oh, si!....ibais sentadas en la fila de la derecha.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si. Íbamos cantando- Dijo a la vez que sonreía de nuevo-, yo me llamo Ana y ésta es mi amiga Julia. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Me levanté de la mesa. Sonreí de nuevo a la vez que me presentaba. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Encantado. Yo me llamo Gustavo. ¿Os queréis sentar?. ¿Habéis comido ya?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si hemos comido en el apartamento. Son grandes ¿Eh?. Hemos venido a tomar un café. Contestó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Pues en ese caso, permitirme que os invite. Dije tratándo de ser cortés.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-De acuerdo. Dijo Ana a la vez que ambas se sentaban a la mesa. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Dos cafés con hielo fueron  servidos. No tuve que iniciar conversación alguna, pues Ana era muy  dicharachera. Julia parecía reservada.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Gus, ¿Te puedo llamar así?-Me pregunto Ana-, ¿Irás a la fiesta de ésta noche?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No creo. Estoy cansado. Llevo una semana muy dura. Vengo de Francia. De Luz-Ardiden.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué hacías allí?, ¿Vives allí?, ¿Eres francés?. Me preguntó llena de curiosidad aquella chica. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Les expliqué de dónde venía, les  mostré mi entusiasmo por Andorra y me interesé por conocer algo de  ellas. Atendieron mis explicaciones en silencio. Luego, Ana me reveló  algo de ellas. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Nosotras sómos amigas. Sómos de  Barcelona. A través de internet nos enteramos de la excursión. Y aquí  estámos, ja,ja,ja. Casi no llegamos a tiempo de sacar los billetes de  autocar. Sólo quedaban tres plazas. ¡Imagínate!. Estámos de vacaciones y  como estámos cansadas de playa, y aunque era una excursión corta,  pensamos que no sería mala idea pasar el fin de semana aquí. Me gusta  Andorra. Yo ya había venido alguna vez, pero Julia no lo conocía.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Volver. Esto es maravilloso.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ahora lo haremos sin problemas-Comenzó a  decir Ana-, Julia y su novio han roto hace dos meses. Yo rompí con el  mío hace dos años, ja,ja,ja. Era un pobre diablo. ¡Y un celoso!. Y  además…. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Julia interrumpió a su amiga… &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Yo no he roto con nadie. Ya sabes que  ha sido él quien me ha dejado. Protestó Julia como si aquello fuera un  eximente en aquella relación.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, si, vale, ¿Y qué?. Lo real es que ya no estás con él. Aseveró Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-En realidad me parecéis muy jóvenes para andar de novios. Y sobre todo tú, Ana, que dices haberlo dejado hace dos años.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Cuántos nos echas?. Me preguntó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No sé. Soy pésimo adivinando. No sé…andaréis por los veinte…treinta….tal vez cuarenta, ja, ja, ja.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Oye guapo!, yo tengo 26 y Julia 27. Protestó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Era una broma. Dije excusándome.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y tú?. Me preguntó Julia mirándome a los ojos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-37.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, al menos no eres un niñato. Reflexionó ella.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Puedes estar segura que a veces me muestro como tal. Contesté.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Irás esta noche a la fiesta del bar?. Insistió Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Puede.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Nosotras estámos en el apartamento 10, pasa a buscarnos a las 11. ¿Te parece bien?. Me preguntó Ana. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Dudé unos instantes ante tal invitación. Quería, de eso no había duda, pero algo me decía “cuidado, Gus” .  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-De acuerdo. A las 11 iré a buscaros. Es decir…si no os molesta ir con un tipo caducado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Estás casado, Gus?. Me preguntó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Vivo con una chica en Madrid. Llevamos juntos diez años.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿No te ha acompañado?. Me preguntó Julia llena de interés.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Ella no escala. Es más de oficina. Yo soy el aventurero. Está trabajando.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Tu no trabajas?. Preguntó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si. Pero estoy de vacaciones. Soy  ingeniero. Me he reservado una semana para estar junto a Raquel, así se  llama ella, pero no quería dejar pasar la oportunidad de irme con este  grupo de franceses a escalar. El lunes ya estaré en Madrid. Y esperaré  pacientemente a que llegue el día 22 para irme con ella a alguna playa…  al menos una semanita.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Eso está bien. Bueno, nosotras nos vamos. ¿No buscas a las 11?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Lo haré, pero no quisiera chafaros algún plan.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No estámos interesadas en eso. ¡Se acabaron los novios!, ja,ja,ja. Contestó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si, debéis disfrutar la vida. Tiempo tendréis para formalizar una relación.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Así es. Dijo Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ha sido un placer invitaros al café. Y una charla muy entretenida. Dije a la vez que me despedía.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Igualmente, Gus. ¿Qué harás toda la tarde?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ni idea. Saldré a caminar un rato, luego me ducharé y cenaré en la cafetería….&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Y luego nos irás a buscar, ¿no?. Continúo Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Vale. A las 11 llamaré a vuestra puerta. No creo que me pierda en el camino, yo estoy en el apartamento 6.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Vale pues, nos vemos luego. Ciao, Gus.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Adiós. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Aún  tuve tiempo de tomarme otro  café. Recordé a Raquel a la vez que me mordía el labio inferior. “Bueno,  una copa, un rato y a dormir. Ellas son jóvenes y sin compromiso. Yo  estoy cansado”. Mi pensamiento estaba claro y mis ideas también.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Pasé la tarde dando una vuelta por  los alrededores. Después de descansar un par de horas, me duché y me  vestí con una camiseta que había comprado en Francia. Me acoplé un  pantalón que andaba medio limpio y me dispuse a ir a buscar a aquellas  dos rubias. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Al llegar a la puerta del  apartamento, llamé al timbre. Rápidamente Julia me abrió la puerta. Mis  ojos se clavaron en ella. Ya estaba arreglada. Era impresionante lo que  había cambiado tras maquillarse. Su larga melena rubia adornaba aún más  su bello cuerpo. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Pasa. Ana está arreglándose. ¡Anaaaaaa….está aquí Gustavo!. Aquél grito me alarmó.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Igual he venido muy pronto, dije a la vez que me miraba el reloj.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. ¡Ésta, que es una pesada!. ¿Quieres tomar algo?. Tenemos el minibar casi agotado, ja, ja, ja. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Es evidente que algo se había  tomado. Julia estaba más desinhibida que aquella mediodía. No estaba  ebria, pero puede que “chisposa” si. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No, gracias. No suelo beber. Si acaso una copa en alguna ocasión.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Me gusta tu camiseta. Me dijo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-La compré en Francia. Es la única que tenía limpia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ven, pasa. Nos sentaremos hasta que ésta termine. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Unos pasos más adelante, dos  silloncitos acogieron nuestros cuerpos. Sin darnos tiempo a iniciar una  conversación, la puerta del baño se abrió y la figura de Ana llenó el  pequeño salón.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Hola, Gus!. Me visto y nos vámos.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Es evidente que se tenía que  vestir. Ana había salido del baño completamente desnuda. Me quedé  estupefacto. No daba crédito a la visión. Julia lo vio en mi cara.  Cuando Ana se perdió dentro de la habitación, dejó la puerta abierta.  Julia se acercó a mi oído y me susurró… &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Es una exhibicionista. ¿Has visto lo morena que está?, la playa nudista a la que va. Se la comen con los ojos. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Me quedé en silencio. ¿Qué podía  decir?. Si la imágen fue sumamente agradable, la revelación de Julia no  fue menos interesante. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      En apenas cinco minutos su cuerpo  salió de la habitación. La camiseta que cubría aquellos pechos que yo  había visualizado, y un pantalón ajustado, hacían de su cuerpo un objeto  lujurioso. Me sonrió y me preguntó con maldad… &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Gus, ¿Crees que gustaré a los chicos?. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No sabía que decir. Simplemente estaba anonadado ante la belleza de aquellas dos chicas. Al fín, puede articular palabra. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Estáis preciosas-Dije sinceramente-,  pero eso no hace falta que yo os lo diga. Vosotras sois conscientes de  ello. Esta noche os saldrán mil planes…&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No necesitamos planes-Contestó Ana-, sólo queremos divertirnos. ¿Nos vámos, pareja?. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Los trescientos metros que  separaban el complejo de apartamentos y el bar dónde trabajaba Jordi,  lugar de la fiesta, los recorrimos en silencio. Ellas pavoneándose, yo…  alucinado. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Al llegar al bar, Jordi me llamó.  Un pequeño espacio en la barra había sido convenientemente reservado  para nosotros tres. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Aquí, poneros aquí. Os lo he reservado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y cómo sabías tú que íbamos a venir?. Pregunté.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ella me lo dijo esta tarde. Dijo mirando a Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Habéis estado aquí ésta tarde?. Pregunté encarándola.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si. Dijo ella. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Y como la respuesta fue seca,  finalicé mi interrogatorio. En realidad ¿Quién era yo para preguntar a  dos hermosas jóvenes dónde habían ido?. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué os pongo?-Preguntó Jordi-, el  “francés” anda por aquí. Ha venido a joderme. Luego, cuando vea que no  va a venir mucha gente, se largará y me comeré el marrón yo solito, pues  el chico de San Juliá, ha llamado y dice que no puede venir. ¡Ójala y  vengan mil personas!. Así se joderá y tendrá que currar. Pero no,  vendrán los que hay.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Efectivamente, eran casi las 12 de la noche y en aquél bar habría cerca de 30 personas en total. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Raquel acudió a mi mente. De  pronto me vi en aquél bar, a medianoche, con dos jóvenes de las que  deseaba su compañía. Pero algo en mi interior me decía que aquello que  estaba haciendo no estaba bien. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Jordi nos sirvió tres copas. Ana y  Julia tomaron sendos gin-tonic y yo un ron y cola. Después de dar un  par de tragos a su gin-tonic, Ana se lanzó a bailar. Tanto Julia como yo  nos negamos a acompañarla. La música estaba demasiado alta. Aquél  ambiente me aturdía. A los pocos minutos, Julia acompañó a su amiga.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Entre idas y venidas a la barra,  la noche fue pasando con lentitud para mí. Ellas gozaban con el baile y   empezaban a desinhibirse debido a los dos gin-tonic que ya habían  tomado. Observé que algún chaval quería ligar con ellas. Bailaban un  rato y después iban al lugar que yo ocupaba en la barra para refrescar  su garganta. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      En una de esas idas y venidas, Ana buscó algo más. Mientras bebía, pegó su cuerpo al mío y acercó su boca  a la mía. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿No vas a venir a bailar con nosotras?. Me preguntó melosamente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Ya os he dicho que no me gusta bailar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Ah, claro, lo tuyo es escalar!-Exclamó  a la vez que sentí su mano en mi entrepierna aferrando mi paquete-, ¿No  escalarías mi monte de Venus?. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No estaba borracha. No estaba  fumada. Estaba mostrándose tal como era. Me quedé sorprendido por su  acción, y si bien pensé que se trataba de una broma, pronto disipé mi  convicción. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Acaso no te gusto?. Me preguntó rozando con sus labios los míos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Claro que me gustas!. ¿Por qué no ibas a gustarme?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Pero no te gusto tanto como para que te acuestes conmigo, ¿verdad?. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ana sabía lo que deseaba, y esa es  una cualidad que admiro de la gente. Ana era una chica segura pese a su  juventud. Me había dicho bien claro que se quería acostar conmigo, y si  bien no lo interpreté con el rigor que era preciso, me descubrí  queriendo que sucediera. Raquel, mi compañera sentimental, había volado  de mi mente. Y voló aún más lejos cuando Ana posó sus labios sobre los  míos y su lengua buscó la mía. El beso cesó y quise más, pero ella se  alejó sonriendo a encontrarse con su amiga para seguir con ese baile que  ya me mareaba. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Al poco rato fue Julia quien se  acercó al lugar que yo ocupaba. Trató de tomarme de la mano para  lanzarme al abismo del baile con ellas, pero me resistí como pude con  ostensibles gestos de negación con la cabeza. Tan pronto se fue, volvió  Ana. Otro trago. Otro beso. Pero en esa ocasión tomó mi mano y la  introdujo bajo su camiseta.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Mira, escalador. Toca estas montañas. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Si. Mi mano se arrebató con  aquellos pechos. Mi pene respondió al estímulo. El beso era prolongado.  Las lenguas se buscaban con ansia. Mi mano ya era experta y acariciaba  sus pezones, su vientre…su piel.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Quiero follar contigo, Gus.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Y yo también. Me oí decir mientras nuestros alientos se enfrentaban.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Joder, cómo estoy!... &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Que estaba, se notaba. Que yo la deseaba, se veía. Que Julia nos descubrió, se apreció. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Bah, parecéis dos jovencitos en un  portal!-Dijo a la vez que se situaba a nuestro lado-, si queréis follar  iros al apartamento.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Celosa, Julia?. Preguntó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Quién, yoooo?. Para nada.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ana hizo algo que me rompió los  esquemas. Aquello me satisfizo plenamente y, aunque me dejó descolocado,  me excitó mucho. Los labios de Ana se juntaron con los de Julia y el  beso fue espectacular. Oí algún silbido de aprobación procedente de  algunos jóvenes que estaban en la barra. Luego, las dos se rieron. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Vámonos. Dijo muy resueltamente Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Dónde?. Pregunté como un niñato.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-A nuestros apartamentos. El ambiente se ha cargado mucho.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Sacó dinero para pagar las copas  de todos. No se lo permití. Quería invitar yo. Ante mi insistencia, Ana  dejó que yo pagase, pero compró tres camisetas del local, una para cada  uno. Jordi las metió en una bolsa y ella pagó 30 euros por las tres. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ya en la calle, de camino a  nuestro albergue, Ana me echó un brazo por la cintura y su mano descansó  en el bolsillo trasero de mi pantalón. Julia caminaba a nuestro lado.  Miraba al frente y se cardaba el pelo con sus manos. El silencio de los  tres nos sentaba bien. Demasiado bullicio en aquél bar. Me sentía a la  expectativa. No sabía lo que iba a ocurrir. No sabía si los deseos de  Ana de follar conmigo se habían disipado. Julia podía haberlos cortado.  ¿Y si ellas se conformaban con sus besos?. Pero no, esa, al igual que la  canción que ellas canturreaban, era mi gran noche. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Gus. Dijo Ana parando sus pies.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Dime.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Alguna vez has estado con dos chicas? &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Si, era eso. No admitía dudas. La  pregunta era directa. Miré a Julia que caminaba unos metros delante de  nosotros sin percatarse que nos habíamos parado. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Contesté.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Te gusta Julia?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Si, si…-Dije sorprendido-, ¡Cómo no me va a gustar!. Es muy guapa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Necesita acostarse con un tío. ¿Te acostarías con ella?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿No eras tú la que quería acostarse conmigo?. ¿Me vas a ceder a tu amiga?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Pero si quieres acostarte conmigo, tendrás que hacerlo con las dos. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Inaudito. Acostarme con las dos. Reanudamos la marcha, pues Julia se volvió y nos reclamó. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Dónde está la trampa, Ana?. Pregunté. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ana volvió a detenerse. Tomó mi  mano y la guió hasta su cintura mientras ahuecaba el pantalón. Mi mano  franqueó la barrera del nylon. La humedad me desbordó.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué me dices?. Preguntó. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      La besé con pasión. Julia se giró de nuevo y nos volvió a sorprender.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Estáis calentitos, eh!.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Espera Julia-Dijo Ana a la vez que  reanudábamos la marcha hasta llegar dónde se encontraba su amiga-, Gus  dormirá con nosotras esta noche. ¿Algo que objetar?.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No. Se os nota muy calentitos. Supongo que tendréis que acabar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y si acabáramos los tres?. Invitó Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Los tres?. Preguntó Julia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿No te apetece, Julia?. Insistió Ana.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Tú que dices, Gus?. Me preguntó Julia. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      ¿Qué iba a decir?, ¿Qué podía  decir yo si ese bello lugar del que estaba enamorado me había puesto a  dos jóvenes rubias al alcance para ser por primera vez infiel a mi  pareja?. ¿Acaso me iba a vetar a semejantes caramelos?. ¿Raquel iba a  merodear por mi mente mientras me follaba a esas rubias?. Había que  probarlo. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Soy poca cosa para los dos, pero se puede intentar. Dije sin reconocerme.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Nosotras te ayudaremos. Dijo Ana a la vez que su brazo agarraba mi cintura nuevamente y me besaba en los labios. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      La entrada a los apartamentos no  fue como la salida. Una rubia a cada lado. Mis brazos abiertos abrazando  las cinturas de ambas. Caminando en silencio. Sin cantos delatores.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-En el nuestro. Dijo Ana al llegar frente a mi apartamento. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Reanudamos nuestros pasos y la  puerta del apartamento 10 se abrió. Al cerrarla tuve la sensación de que  cuando saliera de allí ya no sería el mísmo. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No hubo prólogos, ni copas, ni  conversaciones, ni…sólo deseo desenfrenado. Las camisetas de las dos  rubias volaron hacia lo sillones. Sus pechos balanceándose impactaron en  mis pupilas de una manera agresiva. Ana se acercó a Julia y el beso las  unió. Yo me quedé mirándolas mientras disfrutaba de esa escena. Verlas  unidas por sus bocas, sus pechos enfrentados, sus carnes morenas…y  yo,  de pies, mirando lejos, muy lejos  de Raquel. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ana desabrochó el pantalón de  Julia y ella mísma tiró de el hacia abajo. Aquella prenda rosa ajustada a  su cintura me alborotó. Seguían unidas por sus lenguas, como si fueran  un solo cuerpo. Estaba claro que el calentón que sentían era abrasador.  Yo pensaba en Ana, quería tocar su cuerpo, pero habría de ser paciente.  Era su turno, y yo tendría mi oportunidad, pues de lo contrario, no me  hubieran invitado a su apartamento.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Como si Ana me leyera el  pensamiento, se separó de su amiga y me encaró. El beso se estrelló en  mis labios brevemente. Ella misma me sacó la camiseta y sus labios  bajaron a succionar y besar mis pequeños pezones mientras sus manos  ágiles me libraban de la opresión del pantalón. Tras ella, Julia se  afanaba en bajar los pantalones de su amiga. Conseguido el propósito,  mientras Julia bajaba la braguita de Ana, ésta a su vez tiraba hacia  abajo de mi calzoncillo. Mi pene, duro como una piedra, dio un respingo  al sentir la libertad. La mano de Ana lo aferró para acariciarlo  mientras me besaba en los labios.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Sentí una mano que acariciaba mis  glúteos. Julia se afanaba en inspeccionar con detalle mi piel. Mis  dedos, solícitos dónde los haya, se perdieron de inmediato  buscando sus  orificios, su humedad. Mientras Ana me besaba, Julia mordisqueaba mi  cuello, mis lóbulos, mi nuca. Mi dedo más largo resbalaba por los bordes  de aquella hendidura suave. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Vayamos a la cama. Dijo Ana. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Sólo hube de sacar mis pantalones y  mi calzoncillo para poder ponerme en marcha. Al llegar a la habitación,  Julia abrió la puerta de la pequeña terraza. El silencio y el claro de  la luna me embriagaron definitivamente. Mi cuerpo fue empujado sobre la  cama y ambas gatas se situaron cada una a un costado de mí. Cerré mis  ojos cuando sentí aquellos dos pequeños órganos lamiendo mi pene. Sus  manos acariciaban mis piernas, mi vientre, mi pecho. Con mis manos  acariciaba sus espaldas. Sentía placer, sentía vértigo. Presentía una  eyaculación furiosa y se lo hice saber. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Cesaron en el castigo que me  estaban infligiendo. Las ví besarse, acariciarse, abrazarse.  Arrodilladas una frente a la otra, sus manos bailaban en el sexo de la  otra. Me uní a ellas.  Arrodillado yo también, las abracé. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Mis manos alcanzaron sus sexos, mi  boca luchaba de un pezón a otro, de un cuerpo al otro. Julia se dejó  caer a mi espalda y Ana se agachó frente a mí. Otra vez su boca colmó mi  hinchazón. Sentí la humedad de la lengua de Julia en mi periné, sentí  su saliva en mi ano. Creí desvanecer.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Quiero que me folles.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Ana pedía por su boca y yo, lejos  de mi Raquel, compañera fiel, no iba a negar nada. Me dejé caer sobre la  cama para que Ana se subiera a horcajadas. Tomó mi miembro con su mano  derecha y lo aproximó hasta el infierno. Su melena rubia impidió que el  claro de la luna me mostrara su rostro, pero el silencio de la noche me  trajo sus suspiros y sus ayes de placer. Los movimientos se hicieron  cada vez más violentos, parecía tener prisa por correrse, por caer  derrotada. La explosión  nos sorprendió a los dos, al unísono. Ella se  venció sobre mi pecho con mi miembro en su interior y pude sentir las  contracciones de su vagina. Mis manos acariciaban su espalda con  ternura, su pelo, sus glúteos. Su mejilla reposaba en mi pecho cuando  Julia me besó en los labios. El beso era desgarrador, impaciente. Supe  qué hacía. Se masturbaba y se corría. Y quería correrse besándome  mientras su amiga aún estaba unida a mí. A los pocos segundos se  derrumbó en la cama, a nuestro lado.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      El claro de la luna nos arropó en la noche. Los trovadores cesamos en nuestros cantos y nos quedamos dormidos.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Con los primeros rayos del sol me  follé a Julia. Ana aún dormía y yo me había levantado a orinar. Debí  despertarla. La erección matutina no la sorprendió cuando me pilló en el  baño. Ligeramente vencido hacia delante, trataba de orinar dentro de la  taza. Su mano se puso sobre la mía y entre ambos orientamos el pene. La  micción comenzó fuerte. Una vez cesada, Julia me lo pidió. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Fóllame, Gustavo. Dame lo que…. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No la dejé terminar su frase. La  empujé violentamente contra los azulejos del baño y la besé. Ella abrió  sus piernas y mi vigoroso pene penetró en ese cuerpo hambriento desde  hacía unos meses. Unas embestidas con furia fueron suficientes para que  Julia se corriera. Mi eyaculación se retardaba y opté por girarla. Cara a  la pared la volví a penetrar. En esa postura no tardé mucho en eyacular  dentro de ella.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Aún, recuperando el aliento, nos  sorprendió Ana. Desnuda y con cara de sueño nos dio los buenos días. Y  añadió una pregunta estúpida, pues nuestros cuerpos aún estaban unidos. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué hacéis?. ¿Habéis follado?. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      No fue necesaria la respuesta. Ana  se sentó sobre la taza del inodoro y orinó. Sus bostezos nos llevaron a  la cama de nuevo, donde después de dormir hasta las 12 del mediodía,  mantuvimos una extraordinaria sesión de sexo, en la cual ambas me  obsequiaron con algo que jamás he olvidado, verlas hacer el amor para  mí. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Sobre las tres de la tarde me  marché a mi apartamento. Tenía hambre y quería comer en la cafetería.  Ellas no me acompañaron. Con un “hasta luego, preciosas”, salí de su  apartamento y no las volví a ver. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Sentado en el mismo autocar, con  el mísmo viejo a mi lado, con el mismo conductor, con la mísma música de  Raphael, esperé a ver si sus asientos eran ocupados por ellas. El  autocar arrancó rumbo a Lérida, pero faltaban dos rubias. Cuando  pregunté al conductor antes de iniciar la marcha, éste me respondió con  un lacónico “se quedan”.  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      Adormilado sobre la ventanilla y  pensando en mi amada Raquel, pensando en la infidelidad que había  cometido,  la canción sonó de nuevo para traer a mi memoria las imágenes  de aquella noche. Pero no había coro, no había rubias canturreando como  el día de antes. Las recordé cantando,  tan risueñas, tan felices. Y mi  voz sonó con gravedad…&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;em&gt;“Hoy para mí es un día especial,  hoy saldré por la noche, podré vivir lo que el mundo nos da cuando el  sol ya se esconde, podré cantar una dulce canción a la luz de la luna, y  acariciar y besar a mi amor como no lo hice nunca… ¿Qué pasará, qué  misterio habrá?, puede ser mi gran noche, y al despertar ya mi vida  sabrá algo que no conoce…”&lt;/em&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;      El viejo que me acompañaba, el que  supuse que iba a morir en Andorra, me miró y me llamó la atención.  Rescatado por algún convenio extraño con la muerte, ante mi respuesta  optó por escabullirse en el lugar que debieron ocupar Ana y Julia. Mi  respuesta, posiblemente, le haría pensar que estaba enajenado. &lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Disculpe si le molesta mi canto, pero ¿sabe usted?, me siento un trovador de la noche. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;                                                                  &lt;strong&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;Coronelwinston&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" width="12%" align="center" bgcolor="#fdfdfd" nowrap="nowrap"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" width="76%" align="left" bgcolor="#f8f8f8"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" width="27" border="0" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76291/"&gt;Trovadores de la noche&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/34/"&gt;Trios&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" width="12%" align="right" bgcolor="#f8f8f8" nowrap="nowrap"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76291/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" width="100%" align="left" bgcolor="#ffffff"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Coronel  Winston nos cuenta en el Ejercicio como un inocente viaje a Andorra  puede acabar, siendo tres, en la mejor de las noches.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-6293533433167301975?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/6293533433167301975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=6293533433167301975&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/6293533433167301975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/6293533433167301975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/05/trovadores-de-la-noche-coronel-winston.html' title='Trovadores de la noche (Coronel Winston)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-7270464886647994818</id><published>2011-04-25T09:12:00.000-07:00</published><updated>2011-04-25T09:14:53.344-07:00</updated><title type='text'>La morochita villera (Gata Colorada)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si una ha ido escribiendo y publicando sus recuerdos eróticos en TR, el tema del EJERCICIO se complica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al dar la posibilidad de dos relatos,  uno obligatoriamente debe ser de imaginación, pero también  creo que l@s  lector@s buscan que l@s autor@s ,en el otro, cuenten algo personal: esa  mejor noche que te llena de nostalgia y calentura cada vez que vuelve a  tu mente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Claro que si una ha ido desnudando sus experiencias, es más difícil decir cuál ha sido la mejor noche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Además cuando me plantean CÚAL ES LA  MEJOR  película, novela, comida , etc. pregunta a la que muchas personas  son aficionadas, la respuesta me da problemas. Porque siempre tengo  dudas. “El padrino” pienso a veces , otras Casablanca, o quizás Kane o  Vértigo, y ¿por qué no una comedia? Me he reído tanto con Wilder y con  Edwards.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo mismo me ocurre con la literatura (  El Quijote o Montecristo…), con las series de televisión ( Roma o Los  simuladores….), las comidas ( ostras o tortilla de papas y cebolla…) .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo mejor depende de mi estado de ánimo, dentro de las muchas cosas de la vida que me gustan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; ¿Buenas noches? : aquella en que  cansada al acabar  los exámenes dormí casi 20 horas de un tirón, o  aquella cena en el barco en el Sena o esos finales de noche, cuando  empieza a clarear y ante tus ojos tienes un mar hermoso ….&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero los condicionantes del Ejercicio  exigen que vayan unidas noche y erotismo ( con su punto de pornografía) y  como he dicho al comienzo de este relato, me resulta difícil pues he  contado mis noches más impactantes:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando descubrí mi bisexualidad. ( &lt;em&gt;Aprendiendo en Iguazú).&lt;/em&gt; Las noches y los días con mis dos amores, Lalo , mi marido, y Julia , mi  mujer adorada.(&lt;em&gt;la serie de Muñeca).&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi primer intercambio en el Caribe, en los Roques, con una pareja que él parecía la Roca y ella una Venus de ébano.( &lt;em&gt;Orgía en los Roques). &lt;/em&gt;El descubrir mi componente de sumisa y hasta de masoquista.( &lt;em&gt;Puta e ingenua)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cualquiera de esas historias valdría , fueron noches maravillosas. Pero ya las he contado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi hija ha exigido alimento, me gusta  darle de mamar. Me siento fuente de vida, como una diosa que alimenta a  su criatura. Se sacia con mi leche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tras soltar los gasecitos de rigor, se vuelve a quedar dormida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me miro en el espejo, me desnudo. He  empezado a deshincharme, pero sé que tendré que hacer gimnasia para  recuperar la figura. ¿ cómo me quedarán los pechos?. Con el primer hijo  aumenté de talla y no se cayeron , siguieron siendo elásticos , quizás  más deseables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si caen mucho , ¿ me haré un poco de  estética?. Mi gine , que es amigo y además está loco, nos ha dicho que  cuando me vuelva a poner el DIU, me va a hacer un arreglo de bajos que  me va a dejar el coñito como una quinceañera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hemos vuelto  a coger, lo hacemos con forro. La verdad que tengo ganas de sentir el semen inundando la vagina .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llaman de seguridad , vienen a traerme  unas flores. Estoy vestida con una túnica cuando me dan un ramo con dos  docenas de rosas rojas. Doy una propina al chico y abro el sobre que las  acompaña.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Te quiero. Recuerda que no eres la más  guapa del mundo, pero eres más guapa que cualquiera. Tu marido que le  vuelves loco y te ama”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Suena el teléfono, es Lalo. Me pregunta  si me han gustado las flores, que no haga nada para comer que él  traerá ostras y salmón ahumado, y acaba con un te deseo que me hace  temblar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Enciendo un cigarrillo, la nicotina se  habrá diluido en mi cuerpo para la próxima toma. Cuando lo acabo, bebo  un buen vaso de leche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y las musas no pasan de mí. Ya sé que contar, mi marido me ha dado la idea: La primera de mis mejores noches.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Conocí a Lalo en el cumpleaños de una  compañera de facultad. Él, recién llegado a Argentina, trabajaba con su  hermano. Yo tenía 21 años, dos novios entre mis piernas. Había debutado a  los 17 años. Mi experiencia sexual, si bien mis parejas habían sido de  libido numeroso, sólo algunas veces las cogidas había sido maravillosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sabía lo que era el orgasmo, me  masturbaba con frecuencia y dependía en qué posturas, básicamente si yo  estaba arriba, también lo alcanzaba follando. Era una típica  universitaria de provincia en Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero no era feliz, yo no me gustaba.  Apenas 1,55, delgada , con lolas de 85,  lo mejor las piernas, las había  heredado de mi madre , como las manos y los pies. Los ojos negros y con  pestañas largas, la nariz recta,  con dientes un poco sobresalientes,  las paletas muy grandes..&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Podía pasar, no estaba mal , PERO …  frente a mis amigas, totalmente blancas, hijas y nietas de emigración  europea, mis ancestros estaban claros: pelo enrulado, que me esforzaba  en planchar , pero que volvía a su ondulación natural en cuento se  mojaba, y lo que más me afectaba:  el vello púbico ensortijado, no muy  abundante, como pequeños caracolillos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y lo peor: el color de mi piel. Si la comparo con el café, no es un solo, ni un cortado, ni con leche, sería un manchado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El problema de los pelos de la concha,  lo resolví depilándome esa zona desde muy joven. No quería que me  volviera a ocurrir como con mi primer novio, que me lanzó  a sopetón:  Tienes concha de negra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El beige de mi piel no podía disimularlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La gente decía : “No es fea. Es una morochita muy simpática”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lalo, un gallego soltero, era atracción  de la fiesta, las chicas querían bailar con él y él se dejaba. Yo había  salido un momento al jardín, a la familia de mi amiga le molestaba el  olor a tabaco y me apetecía fumar. Me ofreció fuego, no me había dado  cuenta que estaba a mi lado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿ Quieres dar una calada al mío?. Es Ducados, un negro español”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Creí que lo de negro lo decía por el  color de mi piel, la más oscura en la fiesta. Pero al momento me di  cuenta que eran suspicacias mías. Era su cigarrillo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me preguntó como me llamaba, y qué hacía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos quedamos un rato charlando, me pidió el número de celular, se lo dí , y en seguida vinieron a por él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me llamó al día siguiente para invitarme  a ir al cine. Lo pasé bien, la película era divertida, y luego nos  quedamos comentándola y comiendo algo en una terraza, me llevó a casa. A  los tres días repitió la operación pero yendo al teatro. Y durante dos  semanas, se convirtió en una rutina. Cada dos días , salida a  espectáculo, comentario y tomar algo y yo a mi casa y él a la suya.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mis compañeras de piso y amigas de la infancia se reían, decían que seguro le gustaba, pero o era tímido o puto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El sábado que me invitó  a almorzar una  paella en su casa fui tranquila, pero en el postre : un delicioso helado  de mascarpone digno del arroz que habíamos comido, estaba ansiosa en  que dejara de ser un caballero educado y se convirtiera en un amante  fogoso. Y lo hizo, me cogió dos veces, y creí morir. Las dos veces  llegué.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La rutina cambió a mejor, podía haber  cine o teatro o hasta algún vídeo ,  con comida y bebida y luego un  delicioso hacer el amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mis amigas decían que se me veía bien  cogida, querían saber y yo les contaba que SIEMPRE ME VENÍA  y que  además hablábamos mucho, de cine, de literatura, y de mí, mis gustos ,  mis esperanzas, mi vida. Porque Lalo sabía hacer que me volviera  transparente. Sólo así pude contar mis complejos, llorando, el día que  había oído a unas compañeras de curso decir, a mis espaldas, que parecía  una negra villera. Me secó las lagrimas con sus besos y me hizo el amor  con una mezcla de fuerza y delicadeza que me llevó tres veces seguidas  al más allá.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al día siguiente me llamó, me dijo que  quería celebrar algo muy especial, me invitaba a cenar y me mandaba un  regalo: la ropa para la cena. Apenas llegó abrí el paquete, rodeada de  mis amigas de la infancia llenas de curiosidad. En él un vestido  camisero sin mangas de lino , una bombachita , un corpiño y unas  sandalias, todo blanco. Sonó el teléfono, era Lalo. Quedábamos en la  Biela  a las 20.30 para luego ir a comer a José Luís. José Luís era uno  de los restaurantes más exclusivos de Buenos Aires, famoso por ser lugar  de cita de políticos y grandes empresarios y tener el mejor marisco de  la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde que me llamó hasta las 20.15 que  salí de casa, viví una algarabía y una excitación ampliada por mis  compañeras. Me dieron su o.k. , cuando salí,  iba depilada, bañada,  perfumada, peinada , maquillada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Vas preciosa, elegante y atrevida”-  dijo Julia dándome un beso de despedida. Era verdad, el vestido exigía  para no parecer monjil, soltar el primer y el último botón , lo que  hacía que se me viera parte de los muslos y el principio del canal de  mis senos, realzados por el corpiño tipo push up. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me senté a esperarle en la terraza,  sonó mi celular y era Lalo diciendo que  tardaría unos quince minutos y  que pidiera un campari con naranja, que antes de acabarlo estaba allí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Apenas lo probé cuando me di cuenta que  sola , joven, luciendo escote y muslo era objeto de las miradas de  varios hombres. Un tipo de unos cuarenta años se intentó sentar a la  mesa , le dije que estaba esperando a mi novio, y me contestó que no se  podía dejar sola a una belleza como yo en ningún sitio. Tenía una  extraña sensación de molestia y de orgullo, tomé otro trago y entonces  llegó aquel hombre , trajeado, elegante, y directamente en un acento  extranjero me soltó: “ Eres la mujer más hermosa que he visto. Quiero  pasar la noche contigo. Te ofrezco 3000 dólares. Sé que no eres una  puta, pero quiero coger con usted”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me quedé de una pieza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; “Por favor. Puede marcharse, la señorita está conmigo.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lalo acababa de llegar. “ Me voy, pero tenga cuidado. Una mujer así levanta el sexo de todos los hombres”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi novio me besó y pidió  lo mismo que  yo estaba tomando. Me dijo que no había podido salir antes, por culpa de  una reunión de última hora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al llegar al restaurante teníamos una  mesa reservada junto a un enorme ventanal que daba a un pequeño patio.  Pidió ostras y merluza a la vasca con un savignon blanc. Era la primera  vez que probaba las ostras, me encantaron. Con el champagne, atención  del dueño, estaba en las nubes. Me sentía una diosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y subimos a su departamento. Yo estaba a  mil. Con una mezcla de orgullo (me consideraban atractiva hombres  interesantes) y calentura ( el saberme deseada siempre me ha puesto). Me  besó , se sentó en una silla y me pidió que me desnudara. Le hice un  strip- tease sin música, cuando acabé estaba chorreando y me cogió.  Tumbada en el salón, me penetró, me llenó y me llevó al orgasmo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Durante un par de minutos, sus labios  recorrieron mi cara, posándose en mis labios, y al tiempo que su lengua  buscaba la mía, volvió a moverse dentro de mí.  Él no se había corrido y  no me había descabalgado. Su ritmo jugó  con mi libido y esta vez  cuando chillé diciendo que me venía, aceleró sus movimientos hasta  inundarme con su semen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos quedamos abrazados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando nos levantamos para ir a la cama,  me pidió que me acercara al ordenador, como él lo llamaba, y comenzó a  pasarme fotos de mujeres hermosas y conocidas. Ninguna era blanca del  todo, sus pieles paletas sobre el beige.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿ Cuál crees que es tu color de piel ?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Indiqué una, la de una actriz mexicana, la Hayeck.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Pues además tiene tus ojos y tu pelo. Y esa boca que tanto te preocupa. Mira esta”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Es como la mía , un poco de conejo”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Dejó ver la cara completa, era la de una actriz española muy hermosa, la Verdú.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Y el tamaño de tus tetas es el ideal. Como dice el refrán : la teta que en la mano quepa”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Dices que ere bajita. A mi me encanta, así vas estirada luciendo cuerpo. Y además , fíjate en estos datos.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una colección de fotos saltó  ante mis ojos , actrices y estatura. Autenticas bellezas que no pasaban de mi 1.55.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ No eres la mujer más guapa del mundo,  pero te juro que eres más guapa que cualquiera.¿ te vas a quitar esos  complejos de mierda que atontan tu mente?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Sí”- fue todo lo que me atrevía a  responder. Había hecho un trabajo importante para que yo estuviera bien,  y me gustara a mí misma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Me prometes que nunca volverás a deprimirte ni llorar por tonterías falsas. Y si te ocurre, me lo contarás al instante”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Te lo prometo”- le besé, me abrazó, sentía el calor de nuestra carne desnuda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Te amo, quiero vivir toda la vida  contigo. Yo lo tengo claro, pero tú lo tienes que saber.  Tenemos  tiempo. Yo voy a estar a tu lado. Abre ese paquete”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Dentro había un anillo y unos aros de plata y unas llaves.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“ Es  mi compromiso, que no el tuyo. Las llaves son de la casa , que es tan tuya como mía”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me puse el anillo y los aros y le volvía besar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Vamos a la cama, quiero contestarte con mi cuerpo lo que siento”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Volvimos a hacer el amor. Apenas dormí. Vi amanecer abrazada al hombre que iba a ser el amor de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fue la noche maravillosa , primera de muchas noches.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al acabar de escribir esta historia, me  miro en el espejo y sonrío. Compruebo que tenemos condones en casa. Es  bueno amar y saber que la noche más maravillosa todavía está por venir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="relato1" width="12%" align="center" bg nowrap="nowrap" style="color:#fdfdfd;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato2" width="76%" align="left" bg style="color:#f8f8f8;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img src="http://www.todorelatos.com/images/nuevo1.gif" width="27" border="0" height="7" /&gt; &lt;b&gt;&lt;a class="rlink" href="http://www.todorelatos.com/relato/76106/"&gt;La morochita villera&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Categoría:  &lt;a href="http://www.todorelatos.com/categorias/3/"&gt;Confesiones&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td class="relato3" width="12%" align="right" bg nowrap="nowrap" style="color:#f8f8f8;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.todorelatos.com/valoracion/76106/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;   &lt;td class="relato4" colspan="3" width="100%" align="left" bg style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="desc1"&gt;Gata Colorada nos cuenta, en el Ejercicio, como Elena, con ayuda,logra superar sus complejos de inferioridad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2371784287838568714-7270464886647994818?l=ejerciciotr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/feeds/7270464886647994818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2371784287838568714&amp;postID=7270464886647994818&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7270464886647994818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2371784287838568714/posts/default/7270464886647994818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ejerciciotr.blogspot.com/2011/04/la-morochita-villera-gata-colorada.html' title='La morochita villera (Gata Colorada)'/><author><name>ejercicioTR</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12758836095021741963</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2371784287838568714.post-6198822726436685164</id><published>2011-04-25T09:09:00.000-07:00</published><updated>2011-04-25T09:12:26.218-07:00</updated><title type='text'>Después de la feria según Marcos (Lucía Carolina)</title><content type='html'>&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px; font-family: verdana;"&gt;&lt;div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La tarde del sábado, Marcos siente  deseos de ir a la feria de la ciudad, pero sabe que no tiene con quien  ir, y así piensa mientras se arregla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;--Es semana santa, y para mi desgracia  no  junté el dinero para ir con los amigos a la excursión además de que  el profe de matemáticas se pasó dejando de tarea resolver todos 
