viernes, 24 de septiembre de 2010

Apetecible. Paul Sheldon



¿Era sexualmente apetecible? Terriblemente.

¿Estaba a mi alcance? Ni en sueños.



Tenía una belleza difícil de describir, una belleza de otra época. Yo la comparaba con aquellas actrices de los cincuenta, salidas del desguace de la Gran Guerra. Altivas como divinidades paseando su desprecio desde las revistas, décadas antes de la explosión de lo cibernético. A su lado me sentía empequeñecido y vulgar. Ella era una musa. Yo, un destripaterrones.

Con todo, una vez, una sola vez, estuve muy cerca de algo.

Cogimos el ascensor al mismo tiempo, me saludó cordialmente. El vuelo de su falda contrastaba con lo ajustado de su camisa, quedando sus pechos desproporcionados en relación a su cintura. Me aplasté contra el espejo.

Subimos cuatro pisos. De camino al quinto, el ascensor se paró. Me miró interrogante y yo hice lo mismo con el cuadro de mandos.

Pasaron diez minutos, veinte. Yo me afanaba, hacendoso, pulsando el botón de alarma, como si hubiera mil formas distintas de hacerlo.

Ella se descalzó despacio, primero un botín y luego el otro. Se acercó a mí, me tomó suavemente la mano y la retiró del pulsador.

"Déjalo, anda, que me va a estallar la cabeza".

Se me quedó la mano floja en el aire mientras trataba de memorizar la sensación de sus dedos sobre los míos. Estúpidamente, me sorprendió su verdadera estatura. Nunca se me había ocurrido que yo podría ser más alto que ella.

Intenté iniciar una conversación.

"Creo que nunca te había visto sin tacones… Debo ser unos diez centímetros más alto que tú… ¿No?"

Me miró como quien ve a una zanahoria hablar. Permaneció unos segundos eternos en silencio, valorando si merecía la pena ofenderse. Luego se acercó un poco más a mí y yo me aplasté un poco más contra el espejo.

Nunca la había tenido tan cerca.

Se puso la palma de la mano en la cabeza y, muy despacio, la movió en horizontal hasta meterla con firmeza entre mis labios. Pensé que debía aceptar esa dádiva dándole un beso en la mano pero tenía la boca paralizada. Luego puso su otra mano sobre mi cabeza y valoró el espacio entre ellas.

"Creo que tienes razón".

No recuerdo si parpadeé.

"Estamos a una polla de distancia".

Abrí y cerré la boca varias veces, intentando decir algo, pero en mi cabeza sólo había sitio para una palabra, rebotando y transformándose en infinitas variaciones, explotando en burbujas, parpadeando en neones eléctricos, haciéndome señales de humo.

"Polla, polla, polla, polla, polla…"

Se acercó otro poco más, apoyándose descaradamente en mí, y entonces, como una alcahueta rencorosa, como la más perfecta encarnación del mal, el ascensor se movió.

Todas las burbujas explotaron, el ascensor llegó al quinto y, finalmente, abrió sus puertas.

Sin ni siquiera mirarme, salió del ascensor y, allí mismo, en el suelo del rellano, dejó los botines y se calzó. Mientras se cerraban las puertas, se giró y comprobé, ambos comprobamos, que volvía a ser más alta que yo.

06/07/10

PaulSheldon

paul.sheldon.00@gmail.com


Apetecible. Paul Sheldon.
Categoría: Hetero: General

jueves, 23 de septiembre de 2010

Media tarde. Trazada

Media tarde

He estado en Madrid con Luna, mi amiga de rostro aniñado, torso adolescente, largos muslos, sexo rasurado, ojos verde primavera y sonrisa de ángel. La semana pasada me dice: "Tengo un ligue cibernético y hemos quedado en vernos en Madrid ¿Me acompañas?". Le contesté que sí, porque Luna me lleva del pico y hace de mí lo que quiere. "El chaval está bueno, lo he visto por webcam, pero es un destripaterrones básico – me comentó -. Mira como se explica".

Me alargó un folio en que había impreso su conversación de chat, y aprecié que el tipo se pegaba con la ortografía y perdía por goleada. Un botón de muestra: Contestando a la pregunta de si le gustaba la literatura, respondía: "Komo no tengo estudios no sé mucho de ler ni describir".

En fin, que nos plantamos en Madrid. Nos apetecía cochinillo asado y fuimos a un restaurante típico. En la mesa de al lado vinos a Alfonso Guerra con unos amigos viejísimos – ya estaban para el desguace, no os digo más -. ¿La comida? De cine. (Por si le interesa a alguien, el restaurante está en la calle Cuchilleros y se llama Casa Botín).

Ya bien comidos, comentó Luna que había quedado con su ligue en uno de esos clubs liberales "swinging" en que la gente cambia más deprisa de pareja que de copa. Tomamos un taxi, llegamos y nos dimos de narices contra una puerta cerrada. Pulsamos el timbre y un tipo nos espetó a través de un ventanillo:

- Contraseña.

No sabíamos que hiciera falta una, y Luna improvisó:

- "Filiberto".

La madre que te parió – se encogió de hombros el tío.

- Pues…"dádiva".

- Y tu tía la coja – sonrió torvamente el hombre.

- ¿Me admitirías "hacendoso"? – insistió Luna.

Silencio.

- ¿Y "zanahoria" como animal de compañía?

Ídem de ídem.

- Pues no sé – suspiró mi chica – Como no sea "alca…"

- ¡Por fin! – interrumpió el hombre – "Alcahueta". Esa es la contraseña. Pasad.

Luna me confesó que pretendía decir "alcaparra", pero bien está lo que bien acaba. Entramos y comprendimos que allí valía todo. El personal andaba amontonado y nadie sabía de quién coño era el coño que tenía más cerca, ni dónde cojones estaban los cojones de uno.

- ¿Y tu ligue? – quise preguntarle, pero Luna ya estaba en pelota picada afanándose en tocar el clarinete de un tipo moreno, mientras otro tamborileaba en el culo de mi chica.

Total, que me lancé al montón.

Si uno va a una fiesta normal, luego recuerda que habló con Fulano de fútbol, que se le insinuó Menganita y que Zutano pretendió venderle un coche. Esto fue distinto. ¡Con decir que en un momento dado, entre tetas y coños, llegué a chuparme mi propia polla, o al menos eso quiero creer! Podría detallar más, pero hay un límite de quinientas palabras en el Ejercicio y casi están cumplidas. ¡Lástima de topes absurdos, porque lo de aquella rubia cachondona!…

Pero alcancé quinientas palabras justas. Pongo punto final.



Media tarde. Trazada.
Categoría: Hetero: General

Lo que nos ocurrió a Luna y a mí en Madrid hasta un momento antes de que la cosa se pusiera interesante.

lunes, 20 de septiembre de 2010

La noche es bella. Lydia


"La noche es bella..." eso me dijo Mari Pili, el día que celebrábamos su despedida de soltera justo en el mismo instante en que nos cruzamos con todos aquellos chicos que venían de otra despedida. Francamente es lo que pasa… diez tías de despedida, totalmente beodas, contra diez tíos más salidos y beodos que nosotras… no sé, es como una especie de imán, bastante difícil de despegar.

Y mira que no andaba yo muy animada esa noche en un principio, pero entre lo cachonda que fue toda la velada y las gracias de Mari Pili, la futura novia, tan elocuente y alcahueta como siempre, consiguió convencernos a todas para ligarnos a aquellos pipiolos.

Bien es verdad que me quedé enseguida con la cara de uno de ellos, que aunque de lejos tenía pinta de destripaterrones, una vez arrimada a él se le veía para mi gusto como el más apuesto del grupo, por no hablar del bulto de su pantalón, el más "puesto" de todos, también.

Tampoco recuerdo bien cómo se desarrolló la cosa, pero un pispás, desaparecimos todas y todos, eso sí, cada cual con su preciado botín. El mío, no era nada del otro mundo, esa es la verdad, pero a esas horas de la noche, todo tan oscuro y con cinco copas de más… ¿qué otra cosa se podía pedir?

El hombre de mi lote se llamaba Remigio, pobrecito, una tradición familiar, según me dijo después... muy hacendoso él, a la antigua usanza, pues tuvo, entre otros, el detallazo de sacar su pañuelo para limpiar el banco del parque donde ambos aterrizamos. Yo hubiera preferido un lugar más romántico, pero con menos miramientos... ya puesta, una cama de un hotel donde poder intimar algo más, pero lo más habitado cercano era un desguace a unos cien metros, que tenía muy mala pinta, por cierto, por no hablar del dueño, más difícil todavía de describir.

Remigio se esmeró en convencerse a sí mismo y convencerme a mí de que era un tío educado, que no quería propasarse, que tenía novia y todo eso, pero yo andaba más caliente que un horno de pan y toda insinuante, pedía guerra por todos los medios posibles, aunque intuía que él no pillaba las señales que le mandaba. Sabía que mi amiga Mari Pili ya estaba retozando con el novio de la otra despedida… y esta vez no a través de un rollo cibernético, como siempre, sino algo muy real... totalmente real. Nos liamos todas con todos.

Yo sabía que no me había llevado la mejor dádiva, sin embargo, soñaba con poder disfrutar de la zanahoria que escondía el apuesto de Remigio bajo el pantalón. Y vaya si la disfruté... menuda zanahoria, la que ahora, todo sea dicho, me meriendo cada tarde desde entonces… Ah y por cierto, aunque parezca mentira, el fruto de aquella loca noche, es Remigio... Remigín... nuestro pequeño… que curiosamente, no sé si por la zanahoria o por la propia chifladura que nos atrapó, nos salió pelirrojo.

Lydia



La noche es bella. Lydia
Categoría: Textos de risa

Una despedida de soltera se sabe como empieza, pero nunca cómo acaba.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Play. Un típico Sobi


—Despliego el tablero del scrabble sobre una plancha de acero que Jorge, el más hacendoso de los cuatro (no me mires así), ha encontrado por el desguace. Hemos ocupado un autocar destartalado, aunque, eso sí, con asientos muy cómodos. Estamos en el año cibernético, denominado así por la terrible creación de la doctora Lipton, y vagábamos sin rumbo de un lado a otro, huyendo de la propagación de un virus biónico llamado "V-5". Como la gran mayoría, sabemos que tarde o temprano acabaremos infectados, y es por eso que, mi novia María, Jorge, su novia Malena y yo hemos decidido aprovechar el poco tiempo que nos queda. Bebemos tequila de importación robado…

—Saqueado.

—Bueno, sí, saqueado… y jugamos al scrabble, vicio que adquirimos en un foro de relatos obscenos, ¿os acordáis?

—Nos acordamos, ¿quieres empezar?

—Ya mismo. Abro la partida con la palabra dádiva. Haciendo uso de la segunda d, Malena, la alcahueta del grupo, vale, vale, lo retiro…; Malena a secas forma la palabra desguace.

(Clic).

—Hemos avanzado la partida, y para describir brevemente lo que ha ocurrido, Jorge ha añadido la palabra botín, Maria terrones, aquí un servidor la palabra guerra, y, hábilmente, Malena ha unido destripa a terrones, formando así destripaterrones. Una jugada perfecta, con dos dobles tanto de palabra. Jorge ha conseguido la palabra felación, pero Malena ha resultado finalmente vencedora.


»Como solemos hacer, el ganador o ganadora elije a quién se folla esta noche (¡a mí, a mí!)

—¿A ti? ni loca…

—Y quienes se quedan mirando (¡yo no, yo no!).

—Tú sí, tontorrón, tú sí… Esta noche me apetece follar con Maria.

—Jorge y yo nos hemos quedado desinflados.

—Eh, chicos: podéis usar esto con nosotras, si queréis.

—Malena nos lanza una zanahoria a cada uno, de las que robamos… bueno, saqueamos ayer. Me como la mía (mmm… está buena), y Jorge tira cabreado la suya a las chicas. Oye, jorge: no te lo tomes así… Eh, ¿a dónde vas? Bueno, Jorge se va y las chicas… vaya, las chicas ya están desnudas. Genial.

—¿Puedes callarte un rato? y apaga esa maldita grabadora, mendrugo.

—Vale, vale… ya la apago. Vosotras seguid con lo vuestro […] Malena se ha sentado detrás de Maria. Le rodea la cintura con las piernas (¡y qué piernas!), le agarra los pechos con las manos y le besa el cuello. Maria está excitada y gime. Escuchad…

(Gemidos de placer)

—Ahora Malena le da un mordisco en el hombro. ¡Joder! no sé si aguantaré mucho más viendo esto; se me está poniendo dura como un tronco. Malena baja la mano y le acaricia… joder, lo que yo chuparía si me dejaran. Ahora coge la zanahoria que Jorge les ha lanzado y, joder, se la empieza a meter… ¡Joder, joder! Escuchad, chicas: si me dejáis intervenir os prometo que mañana saldré a conseguiros tampones, aunque me cueste la vida, os lo juro.

—De acuerdo, siempre y cuando hayas apagado esa estúpida grabadora como te dije.

—Lo hice, lo hice; mirad…

(Clic).



Play. Un Típico Sobi.
Categoría: Otros Textos

En tiempos post-apocalípticos, cualquier excusa es buena para una partidita de porno-scrabble.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Zanahorias de Haití. Masulokunoxo


ZANAHORIAS DE HAITÍ.

Puerto Príncipe- El terremoto que devastó Haití –justo ahora se cumplen nueve meses- hace tiempo que ha dejado de ser noticia.

Tras describir la hecatombe y el desguace de un país asolado por el seísmo, los periodistas, con un magro botín de crónicas plagadas de tragedias humanas, fueron los primeros en marcharse. Que me perdonen los colegas, pero los únicos que se dieron más prisa en salir pitando de la zona de guerra, tras prometer el oro y el moro en forma de dádiva internacional, fueron los políticos.

Les siguieron los cooperantes de vacaciones solidarias, la mayoría de ellos convocados a través de las redes sociales que pueblan el espacio cibernético. Es muy solidario, queda muy "guay" y está de moda ayudar a estos destripaterrones morenitos…pero sin abusar, porque hay que seguir pagando la hipoteca, y no están los tiempos como para que a uno le pongan de patitas en la calle por excederse con los días de permiso.

Y poquito a poco, sin armar ruido, el despliegue militar internacional, tan aparatoso los primeros días, se está volatilizando con pasmosa rapidez. Si no fuera por los camiones y los helicópteros, que siguen haciendo falta para abastecer a las zonas incomunicadas, nadie los echará de menos. En opinión de la mayoría de los haitianos, no hacen falta quince mil milicos para meter en cintura a unos cuantos saqueadores.

¿Queda alguien?

Aparte de los habituales: la Cruz Roja y las ONG´s que siempre dan la cara –con riego de que se la partan y/o les retiren las subvenciones en sus países de origen-, pocos más. Ahora mismo, el grueso del personal voluntario lo forman haitianos y dominicanos, que se temen lo peor, en vista del descenso del volumen de ayuda humanitaria.

Entre tanto, el hacendoso haitiano de Puerto Príncipe aprovecha cualquier solar despejado de escombros para convertirlo en huerto. La zanahoria se está convirtiendo en la unidad monetaria de uso corriente, desplazando al gourde –la moneda oficial- en las transacciones de trueque.

Ayer mismo, sin ir más lejos, una alcahueta me ofreció los servicios de una impresionante mulata…por quince kilos de zanahorias. Decliné tan tentadora oferta, pero, a cambio de un par de dólares, accedieron a que las entrevistara. La anciana –treinta y cinco años- terminó confesando que la chica –dudo que alcanzase la mayoría de edad- era su hija. La chica opinaba que siempre es preferible un educado periodista a un marine borracho. Ante mi indignación, la buena señora rebajó el precio a diez kilos de zanahorias.

Me temo que Haití está escalando vertiginosamente posiciones como destino del turismo sexual y reclamo de pedófilos.



Zanahorias de Haití. Masulokunoxo.
Categoría: Otros Textos

Sólo un recordatorio.


Charla de Alcoba. Trazada

Charla de alcoba

Luna vuelve del baño, desnuda y esplendente. Nunca me canso de admirarla. Tiene encanto natural, deslumbra con su aparente aire de inocencia, carita de niña de pelo rubio y corto, nariz arremangada, labios de morder y ojos grandísimos con destellos de mar, mínimos pechos de areolas oscuras y vientre blanco de pubis rasurado. Se mueve con gracia, siempre lo hace. Se tumba boca abajo en la cama y mi mirada queda prendida en su trasero respingón, única curva declaradamente femenina de su cuerpo.

Nos agrada charlar, tras hacer el amor, mientras recuperamos individualidad y aliento fumando un petardo compartido de marihuana, sin brizna de tabaco, eso sí, porque la salud es lo primero.

- ¿Te gustaría acostarte con un cibernético? – le pregunto exhalando el humo -. Ya sabes, con un tipo de esos que cumplen las tres leyes de la robótica a rajatabla: no hacerte daño, obedecerte y morir por ti si se lo mandas. Un perrito fiel.

- No – se acaricia Luna los pechos –, para perrito faldero ya te tengo a ti. Prefiero un destripaterrones oliendo a sudor agrio, con callos en las manos que lastimen en lugar de acariciar y la polla dura como un martillo pilón.

- Para, Luna, – me da un ramalazo de celos – para de tanto describir. Con un tipo así no irías a la cama, sino a la guerra.

- ¿Y qué? ¿No sabes que las mujeres soñamos con que alguien nos vuelva del revés y nos desguace? ¿Aun no te has dado cuenta de que, en lo más hondo, soñamos con ser el botín del vencedor?

Debo poner una cara muy rara, porque Luna da una calada al pito de hierba, me echa mano al paquete y empieza a masturbarme lentamente.

- No te cabrees, hombre. Recuerda lo que dice el Libro de los Proverbios: "Una dádiva en secreto aplaca la ira, y el soborno bajo el manto, el furor violento". Nadie sabe que te estoy dando gusto ahora mismo, ni que te soborno por ahí abajo a base de manubrio, así que, si la Biblia sabe lo que se dice, has de estarte "tranqui", colega.

Luna tiene un modo tan hacendoso y diligente de ponerme a tono que no sé qué responderle. Me mira y rompe a reír.

- Por cierto ¿cómo llamará el destripaterrones a su polla? – me la ase más fuerte - ¿La zanahoria?

- Ni idea – le contesto, apurando la pava -. Pero deja de vacilarme: ¿En serio te apetecería hacerte a un neandertal?

- Pues claro que sí, tonto. Pero no te preocupes – sonríe -, si me hago a alguno le preguntaré si tiene una hermana y así los cuatro podemos montar una cama redonda.

- Además de puta, alcahueta – rezongo yo.

Luego, como mi cosa se ha animado cantidad, aplasto la colilla en el cenicero y Luna y yo emprendemos un nuevo asalto. Intento ser fuerte, casi violento, pero, por la cara que pone ella, es claro que como destripaterrones soy un fracaso.



Charla de alcoba. Trazada.
Categoría: Otros Textos

Lo que Luna y yo comentamos entre polvo y polvo.

lunes, 5 de julio de 2010

XVII EJERCICIO DE AUTORES

Como ya sabéis, cada cierto tiempo, varios autores se animan a participar en un reto en conjunto, bajo la cuenta del Ejercicio, con la idea de crear relatos en torno a un tema elegido por votación. Esta vez, de las diferentes ideas propuestas, el tema que ha obtenido un mayor número de votos ha sido:

"Relato con una extensión máxima de quinientas palabras, diez de ellas obligatorias."

Por tanto, quedáis invitados a participar en esta nueva edición, teniendo en cuenta las siguientes normas:

NORMAS PARA EL XVII EJERCICIO


* En esta ocasión, los relatos del XVII ejercicio no versarán sobre ningún tema determinado, y tendrán como únicas condiciones:

-Extensión máxima: Quinientas palabras. Eso es poco más de un folio. O dos, si hay diálogos.

-Palabras obligatorias: CIBERNÉTICO, DESTRIPATERRONES, DESCRIBIR (infinitivo), GUERRA, DESGUACE, BOTÍN, DÁDIVA, HACENDOSO, ZANAHORIA y ALCAHUETA.

Se ruega a los participantes que no modifiquen el tiempo del verbo (infinitivo), ni el género de los sustantivos y adjetivos indicados. (Más que nada, porque después resulta un auténtico coñazo pasar el texto por la función de búsqueda de Word)


* El ejercicio está abierto a todos cuantos quieran participar, con la única condición de ser mayor de 18 años. (Y se perseguirá el cumplimiento de la norma con el mismo celo que en ello pone la página de Todorelatos.com)


* Todos los relatos serán publicados por orden de recepción en tandas de 1 ó 2 por semana, según su extensión –y de avalancha de participantes, claro-, en la página Todorelatos.com.


* Cada historia deberá ser original del autor y totalmente inédita; es decir, no haber sido publicada anteriormente. (Nos fiamos de la buena fe de los participantes, porque nadie está por la labor de investigar si el relato es original o no. En todo caso, de haber algún desaprensivo que se pase la norma por el forro, le aconsejamos que, al menos, tenga la precaución de cambiarle el título)


* Las obras deberán estar escritas en castellano, con una extensión máxima de quinientas palabras en Arial 12, interlineado sencillo. (En caso de contener mucho diálogo, alguna más. Se trata de no asustar al lector con relatos de tres cuartos de hora de lectura estimada. En cuanto a que estén escritos en castellano, se admiten cuantos giros, modismos y jergas quiera incluir el autor, con la condición de que el relato sea comprensible para los castellanoparlantes de ambos lados del charco)


* Cada autor podrá enviar un máximo de n (tendiendo n a infinito) relatos, en categorías diferentes, que "procuraremos" no sean publicados en la misma semana. (Es decir; que si estás de humor y no pierdes mucho el tiempo en la playa, o poniéndote ciego a cañitas en el chiringuito, puedes mandar los relatos que te dé la gana).


* Todos los trabajos deberán ser enviados al correo del ejercicio (ejerciciotr@gmail.com) incluyendo: "Título", "categoría", "nombre ó seudónimo" y a ser posible una breve descripción de la historia a modo de "resumen". (Esto es algo que a muchos se les olvida, pero no se me alteren, porque antes de publicar insistimos reiteradamente en la cuestión. Y si ni con esas se consigue que el autor reaccione, la comisión, con la infinita paciencia y dedicación que la caracteriza, ya lo hará por él)


* El plazo máximo de presentación finalizará el 31 de agosto de 2010, publicándose los primeros trabajos a partir del 6 de septiembre de 2010. (Estamos hablando de dos meses, pero como seguramente pasará lo de siempre, algún día más –pocos- de margen habrá)


* Los relatos que no estén incluidos en el tema elegido, ni debidamente revisados ortográfica/gramaticalmente, así como aquellos que no contengan un mínimo de calidad en escritura –además del que incumpla de forma flagrante alguna de las dos únicas condiciones de este ejercicio, claro- podrán ser devueltos y no publicados por decisión de la administración del ejercicio. (Que nadie se asuste con esto, por favor. Como se supone que el autor sabe escribir –mejor o peor, pero algo sabe del asunto-, es capaz de expresarse con aceptable fluidez y razona en un plano cognoscitivo superior al de una ameba, supongo que no habrá ningún problema…salvo que se presente algún protozoo con pretensiones)


* No es obligatorio, pero sería altamente recomendable y muy interesante comentar el resto de trabajos presentados con el fin de poder intercambiar experiencias, comunicar sensaciones, elogios o críticas encontradas y que servirán para futuras ediciones ó retos. A tod@s nos gusta escribir, a tod@s nos gusta que nos lean y a tod@s nos gusta saber qué opinan los que nos leen... y compartir comentarios. (Dejo el párrafo tal cual estaba en otras convocatorias…porque nadie me negará que es bonito. En cuanto que a todos nos gusta que nos lean y comenten…sí, dependiendo de quién y cómo lo haga)


* Una vez finalizado el ejercicio se hará una recopilación con todos los trabajos presentados. (Siempre que la parte de la comisión que se encarga del negociado esté por la labor, claro)

Para más información: http://ejerciciotr.blogspot.com o por correo: ejerciciotr@gmail.com

¡Ánimo! Aquí no hay premios, ni concursos, ni competición… sólo gente con ganas de intentarlo.

Y que nadie me venga protestando con que quinientas palabras son muy pocas –o muchas- para escribir algo decente, y que las diez obligatorias son muy enrevesadas. A modo de advertencia, os informo que se desestimaron las propuestas de que las diez palabras obligatorias aparecieran en el texto en el mismo orden, así como que éste incluyera siete párrafos de diálogos…todo ello en quinientas palabras.

Esta vez no coló, pero ya veréis la próxima…

Muchas gracias.